La Agencia Internacional de la Energía acordó liberar 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas en medio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán que han sacudido los mercados energéticos. Esa cantidad de petróleo equivale a más del doble de la liberada en 2022, tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Esto se produce al tiempo que los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirman que no permitirán que pase “un solo litro de petróleo” por el estrecho de Ormuz y un portavoz advirtió: “Prepárense para un petróleo a 200 dólares el barril”. Arabia Saudí está incrementando el flujo de petróleo crudo a través de su oleoducto que conecta la costa este del reino con un puerto en el mar Rojo. Sin embargo, expertos en producción petrolera advierten que eso no será suficiente para afrontar la escasez de combustible si Irán ataca el oleoducto o si los hutíes de Yemen reanudan los ataques contra buques de carga en el mar Rojo.
El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, afirmó el miércoles que el aumento drástico de los precios del combustible es “temporal”.
Presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson: “Creo que la misión se está cumpliendo, está casi terminada, y el propio comandante en jefe dijo, en las últimas 24 horas, que llegará a su fin. Por tanto, los precios del combustible se reajustarán después de eso. […] Esto es un bache temporal dentro de una tendencia extraordinaria hacia el retorno del dominio energético estadounidense”.






