Estados Unidos e Israel continúan lanzando bombardeos a gran escala en todo Irán, donde las autoridades afirman que casi 1.350 civiles han muerto en doce días de ataques. Entre las víctimas mortales hay al menos 40 personas, la mayoría civiles, que murieron en sus hogares cuando un ataque aéreo arrasó un barrio residencial en el este de Teherán. Personas sobrevivientes dijeron que tres edificios residenciales fueron bombardeados de manera simultánea, mientras que un misil impactó en una estación de policía cercana. El Ministerio de Salud de Irán informa que más de una docena de hospitales y clínicas de diversas partes de Irán han sufrido daños, incluido el hospital Gandhi en Teherán. Mientras tanto, los ataques estadounidenses e israelíes también han dañado algunos lugares de siglos de antigüedad que han sido designados por la ONU como Patrimonio de la Humanidad, entre ellos el Palacio de Chehel Sotún en la ciudad de Isfahán.
El periódico The Guardian informa que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, resultó herido en el ataque registrado el 28 de febrero en el que murieron seis miembros de su familia, incluido su padre, el exlíder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. El embajador de Irán en Chipre dijo a The Guardian que Mojtaba Jamenei tuvo suerte de haber sobrevivido al ataque, tras el cual fue hospitalizado con heridas en las piernas, la mano y el brazo.






