Las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo el miércoles un ataque contra una presunta narcolancha en el mar Caribe en el que murieron cuatro personas. El Pentágono no aportó pruebas de que la embarcación transportara drogas. El ataque eleva a al menos 163 el número total de muertes registradas desde septiembre del año pasado, cuando el Gobierno de Trump comenzó a llevar a cabo ataques en el Caribe y el Pacífico oriental contra objetivos que cataloga como narcoterroristas.
Mientras tanto, una investigación del periódico The New York Times concluyó que el ataque conjunto que Estados Unidos y Ecuador realizaron el 6 de marzo contra un supuesto campamento de entrenamiento de narcotraficantes destruyó en realidad una granja lechera en la aislada aldea ecuatoriana de San Martín, ubicada en la selva amazónica. Al momento del hecho, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, compartió en Internet un video del ataque y escribió que Estados Unidos estaba “bombardeando a narcoterroristas en tierra”. Residentes locales le dijeron al periódico que soldados ecuatorianos llegaron en helicóptero tres días antes del bombardeo, sometieron a interrogatorios y golpes a cuatro trabajadores agrícolas e incendiaron refugios y cobertizos. Posteriormente, los soldados regresaron y bombardearon la finca lechera. La Alianza por los Derechos Humanos, una coalición de organizaciones en Ecuador, presentó una denuncia de 13 páginas ante las autoridades ecuatorianas y las Naciones Unidas.






