Irán continúa atacando bases militares estadounidenses en todo el Medio Oriente y en los países que las albergan. Las fuerzas armadas iraquíes afirman haber derribado un dron que tenía como objetivo una base estadounidense cercana al Aeropuerto Internacional de Bagdad. Por su parte, las fuerzas armadas de Arabia Saudí afirman que interceptaron y destruyeron diez drones y dos misiles de crucero. En Kuwait, una niña de once años murió luego de que los restos de un cohete impactaran en su casa. Asimismo, un petrolero anclado en el puerto kuwaití de Mubarak Al-Kabeer informó el miércoles haber sufrido una gran explosión y se suma así a otros cuatro buques apostados en la región que reportaron ataques en las últimas 24 horas.
En los Emiratos Árabes Unidos, seis personas resultaron heridas por la caída de fragmentos de drones que fueron interceptados en el espacio aéreo de Abu Dabi. Mientras tanto, Azerbaiyán indicó que drones iraníes impactaron el jueves la terminal de un aeropuerto del país y cayeron cerca de un edificio escolar. Dos civiles resultaron heridos en el ataque. El Gobierno de Azerbaiyán llamó a consultas al embajador de Irán en el país; exigió una “explicación clara” del incidente y amenazó con tomar represalias. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán negó que su país hubiera lanzado ataques contra el territorio azerbaiyano.
Asimismo, las fuerzas armadas iraníes negaron haber disparado ningún misil hacia territorio turco, después de que las fuerzas armadas de Turquía afirmaran que un misil balístico que se dirigía al espacio aéreo turco fue derribado por los sistemas de defensa aérea y antimisiles de la OTAN.






