En Ucrania, al menos 17 personas murieron, incluido un niño de 12 años, y decenas resultaron heridas luego de que Rusia lanzara ataques con drones y misiles contra Kiev y otras ciudades, los más mortíferos en lo que va del año. Estas fueron las palabras expresadas por Valerii Shashkov, un hombre de 84 años a quien tuvieron que quitarle fragmentos de vidrio de la cara después de que los ataques rusos destrozaran las ventanas de su vivienda.
Valerii Shashkov: “Me golpeó con un impacto brutal. No podía hacer nada. No entendía lo que había pasado, la sangre corría por todas partes. Miré hacia arriba y luego hubo otro ataque”.
Los ataques se produjeron al final de una tregua de 32 horas con motivo de la Pascua cristiana ortodoxa, que ambas partes se acusaron mutuamente de violar. El jueves, funcionarios rusos dijeron que un ataque con drones ucraniano contra el puerto de Tuapse, a orillas del mar Negro, mató a dos personas, incluida una adolescente. Los bombardeos también desataron un gran incendio en una de las mayores refinerías de petróleo de Rusia.






