En el estado de Colorado, unos 3.800 trabajadores de la mayor planta procesadora de carne del mundo están regresando a sus puestos de trabajo tras la primera gran huelga en la industria empacadora de carne de Estados Unidos en más de cuatro décadas. Miembros de la delegación local 7 de la Unión Internacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos y del Comercio abandonaron sus puestos de trabajo a mediados de marzo para protestar por las condiciones laborales injustas y peligrosas en una planta de la empresa JBS en la ciudad de Greeley. Los trabajadores intentan abordar los bajos salarios, la falta de equipos de protección personal y la discriminación contra el personal mayoritariamente inmigrante que trabaja en dicha planta. El sindicato acordó suspender la huelga después de que la empresa JBS aceptará reanudar el jueves una nueva ronda de negociaciones contractuales.
Haga clic aquí para ver nuestra cobertura sobre este tema.






