En el distrito neoyorquino de Manhattan, cientos de manifestantes se congregaron el jueves por la noche frente al hotel Hilton New York Midtown para interrumpir una “exposición inmobiliaria” que promueve la venta de asentamientos israelíes ilegales en Jerusalén. Los activistas afirman que las ventas son, según sus palabras, “parte de una iniciativa destinada a fomentar el flujo de estadounidenses que se establecen en tierras palestinas robadas”. Según se informa, el alcalde de Jerusalén, Moshe Lion, asistió al evento. Estas fueron las palabras expresadas por Rosa Martínez, quien acaba de regresar a Nueva York después de ser parte del grupo de activistas de la Flotilla Global Sumud cuyas embarcaciones fueron detenidas en aguas internacionales por las fuerzas armadas israelíes.
Rosa Martínez: “Llegué aquí hace unos cuatro días, acabo de regresar de la flotilla hacia Gaza. Me he estado perdiendo muchas de estas ventas ilegales de tierras. Pero regresar y entrar en este espacio me demuestra hasta qué punto nuestro trabajo está interconectado a escala global. La semana pasada fuimos detenidos por las fuerzas de ocupación israelíes y ese mismo Ejército brinda entrenamiento a la policía de Nueva York. El Departamento de Policía de Nueva York tiene una oficina en Tel Aviv y muchas de las tácticas que los israelíes usan contra nosotros son simplemente una versión amplificada de las tácticas que la policía neoyorquina usa contra las personas negras, latinas y las comunidades inmigrantes de la ciudad de Nueva York”.






