En el Líbano, ataques israelíes en suburbios del sur de Beirut mataron el domingo a al menos tres personas y dejaron heridas a otras 15. Testigos afirmaron que dos misiles impactaron contra un edificio de apartamentos, lo que causó graves daños en viviendas y comercios cercanos, en lo que el Ejército israelí calificó como un ataque “de precisión” contra un centro de mando de Hizbulá.
Batoul Al-Masri: “Nos quedamos aquí y no hemos huido en todo el año. No tenemos miedo. Pase lo que pase, no abandonaremos nuestro hogar. Pero hoy no esperábamos que ocurriera este ataque. Los niños estaban aterrorizados, por supuesto. Nunca nos iremos, y que pase lo que tenga que pasar”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo que los bombardeos se produjeron en respuesta a los ataques de Hizbulá contra el norte de Israel. Esto provocó una inusual reprimenda pública del presidente Trump, quien escribió en redes sociales: “[El ataque] no debería haber ocurrido, sobre todo en un día tan especial en el que estamos tan cerca de alcanzar un acuerdo de paz con Irán”. Mientras tanto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que sus fuerzas armadas permanecerán desplegadas por tiempo indefinido en el sur del Líbano, zonas de Siria y gran parte de la Franja de Gaza.






