En el estado de Nueva Jersey, el alcalde de la ciudad de Newark, Ras Baraka, anunció este martes que solicitará ante los tribunales el cierre del centro de detención para inmigrantes conocido como Delaney Hall. Dicha cárcel con fines de lucro ha sido escenario de manifestaciones masivas en reclamo de justicia para los inmigrantes, quienes iniciaron una huelga de hambre para protestar contra las condiciones inhumanas y la falta de atención médica adecuada que allí enfrentan, al tiempo que exigen su liberación.
El lunes, Baraka dijo que el departamento de policía de su ciudad ejercerá un “mayor control” sobre el perímetro de Delaney Hall, después de que agentes federales y la policía estatal de Nueva Jersey atacaran repetidamente a los manifestantes con caballos, porras, gas pimienta y otros elementos que han sido denominados como “menos letales”. En un comunicado, el alcalde Baraka dijo: “Las tácticas que la policía utilizó durante el último fin de semana fueron excesivamente agresivas, innecesarias y, en algunos casos, inconstitucionales”. Sin embargo, el alcalde dijo que el toque de queda, que se extiende desde las 9 p.m. hasta las 6 a.m., se mantendrá vigente hasta nuevo aviso.






