Millones de personas salieron a las calles de ciudades de todo el mundo durante el fin de semana para participar en las celebraciones del Día Internacional del Orgullo. En Estados Unidos, las organizaciones LGBTQ+ se enfrentaron a una fuerte reacción de rechazo del sector conservador liderada por los gobernadores republicanos de los estados de Indiana y Tennessee, quienes declararon el mes de junio, cuando se celebra el mes del Orgullo LGBTQ+, como el “Mes de la Familia Nuclear”. En Hungría, decenas de miles de personas desafiaron temperaturas superiores a los 37 grados Celsius para marchar por Budapest en el primer evento del Día Internacional del Orgullo en la ciudad desde que el líder de extrema derecha Viktor Orbán perdió la reelección. La marcha tuvo lugar un año después de que el Gobierno de Orbán forzara la aprobación de una enmienda constitucional para prohibir los eventos del Día Internacional del Orgullo.
Máté Tarnai: “El ambiente es mucho más relajado que el año pasado. El año pasado [la marcha] fue más o menos una protesta, pero este año es como una celebración de la libertad”.
Fanni Fajdh: “La gente se siente mucho más optimista ahora. Probablemente se deba al cambio político, pero todo el mundo está mucho más animado en este momento”.






