El Gobierno de Trump ha propuesto cambios en las normas del Registro Federal de Estados Unidos que le otorgarían al presidente y a sus cargos políticos un poder mucho mayor para decidir cómo se distribuyen miles de millones de dólares en subvenciones para tareas de investigación científica. Según el borrador divulgado por la Oficina de Administración y Presupuesto, las modificaciones normativas permitirían a cargos políticos supervisar cómo se asignan las subvenciones a los científicos que investigan temas tan diversos como la seguridad de las vacunas, la salud de las personas de la comunidad LGBTQ+ y la crisis climática. Los funcionarios designados por Trump también tendrían la potestad para cancelar proyectos en marcha y podrían limitar la cooperación científica internacional.
La Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia afirmó que los cambios propuestos constituyen un “intento descarado de concentrar el poder público” y advirtió que estos reducirán las posibilidades de que se produzcan futuros descubrimientos científicos. Por su parte, la Unión de Científicos Conscientes afirmó: “[Los cambios] también podrían otorgar a las industrias con conexiones políticas un poder de veto de facto sobre investigaciones que puedan revelar riesgos asociados con determinados productos y prácticas”.






