Miles de personas se manifestaron el martes en diversas regiones de Sudáfrica en una nueva jornada de protestas contra la inmigración. La violencia ejercida por grupos xenófobos contra inmigrantes africanos ha aumentado drásticamente en todo el país durante los últimos meses, lo que ha llevado a muchas personas a huir atemorizadas. Miles de inmigrantes, la mayoría procedente de Zimbabue y Malaui, han solicitado apoyo consular para abandonar Sudáfrica, ya que viven con el temor constante de sufrir hostigamiento violento en las calles y ataques contra sus negocios. Una de las personas que fue blanco de estos ataques fue Princess Adjei, una mujer que llegó a Sudáfrica desde Ghana cuando era pequeña. Adjei ha estado durmiendo en la calle frente a una oficina gubernamental de la ciudad de Durban desde mayo, cuando una turba antiinmigrante irrumpió en su salón de peluquería y estética y lo saqueó.
Princess Adjei: “La mayor parte del tiempo estoy despierta porque no sabemos cuándo nos volverán a atacar. Ya han venido dos veces, así que no sabemos cuándo nos volverán a atacar. No podemos dormir tranquilos. Algunos duermen unas pocas horas y se despiertan. También tenemos que incorporarnos y estar alertas. […] No puedo pagar el alquiler de la tienda. No puedo pagar el alquiler de mi casa. No puedo alimentar a mi hijo. No puedo alimentar a mi familia. Me he quedado sin nada. Toda mi vida se esfumó”.






