El presidente Trump llegó este martes a Turquía para participar, junto con decenas de líderes mundiales, en la cumbre de la OTAN, que se llevará a cabo durante dos días en la capital turca, Ankara. Antes de la cumbre, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, elogió a los miembros de la alianza militar internacional que se han comprometido a destinar al menos el 5% de su producto interno bruto a su defensa, una exigencia clave del Gobierno de Trump.
Mark Rutte: “El año pasado, los países aliados europeos y Canadá gastaron casi un 20% más en defensa básica que el año anterior. Si se suman los años 2025 y 2026, eso supone una inversión adicional de 258.000 millones de dólares. Y la tendencia continúa”.
Rutte dijo que los aliados invertirán más de 40.000 millones de dólares en tecnología de drones militares durante los próximos cinco años. Mientras tanto, los líderes de la OTAN anunciaron acuerdos armamentísticos valuados en miles de millones de dólares. Se espera que Trump exprese su apoyo a la venta de aviones de combate F-35 a Turquía, lo que revertiría una prohibición que el presidente de Estados Unidos impuso durante su primer mandato. El Congreso estadounidense también ha prohibido a Turquía obtener aviones de combate de última tecnología, después de que dicho país le comprara un sistema de defensa aérea a Rusia.






