Los ataques estadounidenses contra varios barcos pesqueros cerca de las islas Galápagos de Ecuador a principios de este año fueron parte de una operación secreta llevada a cabo por la CIA. Así lo informó el periódico The Washington Post, que habló con una fuente anónima. Una de las embarcaciones desapareció el 20 de enero, junto con ocho de sus tripulantes, quienes se presume que están muertos, según Naciones Unidas. Los sobrevivientes de otras dos embarcaciones que fueron atacadas en marzo afirmaron que militares estadounidenses los sacaron a la fuerza de ellas y los encapucharon, esposaron y sometieron a torturas a bordo de un barco antes de ser trasladados a El Salvador. Ninguna agencia gubernamental de Estados Unidos se ha atribuido la autoría de esos ataques, los cuales, según The Washington Post, no están relacionados con los bombardeos contra embarcaciones en aguas del Caribe y el Pacífico que fueron admitidos públicamente por el Gobierno de Trump. El Pentágono no ha presentado pruebas que respalden las afirmaciones de que las embarcaciones estaban transportando drogas. Desde septiembre del año pasado, más de 200 personas han muerto a causa de estos ataques estadounidenses contra embarcaciones.
Mientras tanto, Panamá y el Comando Sur de Estados Unidos han concluido PANAMAX 2026, una serie de ejercicios militares en los que participan al menos otros 17 países de todo el continente americano. Esta fue la primera vez desde 2012 que las fuerzas armadas estadounidenses realizaron maniobras militares conjuntas en Panamá.






