Un grave desastre ecológico se está produciendo en Omán, donde un enorme derrame de petróleo se ha extendido a más de 2.000 kilómetros cuadrados y ha comenzado a contaminar las playas. El petróleo se extendió prácticamente sin control durante semanas, después de que un petrolero que transportaba 800.000 barriles de crudo ruso encallara en una reserva marina protegida, tras un ataque contra el buque ocurrido en junio del cual no se han dado detalles. Esto se produce después de que el presidente Trump amenazara el lunes con “bombardear Omán hasta hacerlo mierda” si ese país se interpone en los esfuerzos de Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, los futuros de petróleo crudo subieron el lunes a más de 90 dólares por barril tras los informes de que Irán había incautado un petrolero propiedad de los Emiratos Árabes Unidos en el estrecho de Ormuz. Los precios del combustible en Estados Unidos han alcanzado un récord a mediados de agosto en medio de las negociaciones estancadas con Irán, con un promedio nacional de 4,06 dólares por galón, o 1,07 dólares por litro.






