El Departamento de Justicia de Estados Unidos afirma que los estados podrían perder miles de millones de dólares en fondos federales destinados a residentes de bajos ingresos si no informan sobre la presencia de inmigrantes indocumentados en sus comunidades. En una interpretación jurídica emitida el miércoles, el Departamento de Justicia advierte que cualquier estado que no colabore con el programa de deportaciones masivas del Gobierno de Trump corre el riesgo de perder fondos federales destinados al Programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF) y al programa de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI). Se anticipa que los fiscales generales de estados gobernados por demócratas presentarán una impugnación legal al respecto.
Esto se produce al tiempo que nuevos datos muestran que casi diez millones de personas, incluidos 2,5 millones de menores, han perdido el acceso a la cobertura sanitaria durante el segundo mandato de Trump. Y eso ocurre antes de que entren plenamente en vigor nuevos requisitos laborales y recortes más drásticos al Programa de Seguro Médico para Niños y al programa Medicaid, que ofrece cobertura de atención médica a personas de bajos ingresos residentes en Estados Unidos. Asimismo, tras la aprobación en 2025 del paquete de conciliación presupuestaria impulsado por los republicanos, conocido como “el gran y hermoso proyecto de ley”, cinco millones de personas menos reciben actualmente prestaciones del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés).






