Los Gobiernos de Canadá, Francia y el Reino Unido anunciaron el martes que prohibirán la entrada de bienes y de algunos servicios procedentes de los asentamientos israelíes ilegales en la Cisjordania ocupada. Los tres Gobiernos se suman a los de otros países aliados de Estados Unidos, incluidos Bélgica, Irlanda, los Países Bajos, Noruega y España, que ya han tomado medidas para prohibir las importaciones desde dichos asentamientos. El ministro de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, anunció las sanciones durante un discurso que pronunció el martes ante la Cámara de los Comunes, donde acusó a Israel de estar llevando a cabo una “limpieza étnica” en los territorios ocupados de Cisjordania.
Ed Miliband: “La ONU define la limpieza étnica como una política deliberada, diseñada por un grupo étnico o religioso, para expulsar mediante medios violentos y que infunden terror a la población civil de otro grupo étnico o religioso de determinadas zonas geográficas. El Gobierno británico coincide en que se está produciendo una limpieza étnica de palestinos en zonas de Cisjordania, perpetrada por colonos terroristas y, muy a menudo, el Gobierno israelí ha mirado hacia otro lado ante lo que está sucediendo”.
Miliband también endureció las restricciones a las exportaciones de armamento británico a Israel, aunque la medida no incluye el envío de piezas de aviones de combate F-35. Por su parte, Israel respondió cerrando el consulado británico en Jerusalén Oriental. El ministro de Finanzas israelí, el ultraderechista Bezalel Smotrich, declaró “nulos y sin efecto” los Acuerdos de Oslo y exigió la expulsión del embajador del Reino Unido en Israel. Mientras tanto, el medio de comunicación Bloomberg informa que diplomáticos británicos han transmitido en privado a Estados Unidos que las sanciones impuestas son en gran medida simbólicas y que no tendrán un impacto sustancial en la relación comercial o de seguridad más amplia entre Reino Unido e Israel.






