31 de Julio de 2012 < Entrada Previa | Próxima Entrada >

Entrevista exclusiva a activista a favor de la ley DREAM desde el centro de detención Broward

En exclusiva para Democracy Now!, la productora Renée Feltz habla con Viridiana Martínez, activista a favor del proyecto de ley DREAM detenida hace una semana en el centro de detención ubicado en la localidad de Pompano Beach, condado de Broward, Florida.

Viridianam

Escuche/Vea/Lea (en inglés)

Lea la primera parte de esta entrevista en español aquí.

Martínez es una de las integrantes del grupo de
inmigrantes indocumentados de la Alianza Nacional
de Jóvenes Inmigrantes, que se infiltraron en el Centro de detención de Broward, donde encontraron a decenas de inmigrantes que deberían ser liberados, de acuerdo a la política del gobierno de Obama. El grupo informó que encontraron a más de sesenta detenidos sin antecedentes penales ni deportaciones previas, algunos de los cuales fueron detenidos cuando viajaban como pasajeros en un vehículo. También encontraron detenidos que necesitan atención médica inmediata. A pesar del anuncio del ejecutivo hecho por el presidente Obama el mes pasado destinado a frenar las deportaciones de jóvenes indocumentados, el grupo informó que encontraron más de una decena de jóvenes detenidos que reúnen las condiciones estipuladas por la ley DREAM, una propuesta legislativa que otorga la residencia a ciertos jóvenes que ingresaron al país siendo menores de edad. Funcionarios del gobierno de Obama habían prometido rastrear los casos atrasados para cerrar aquellos que involucraran a inmigrantes sin antecedentes penales y con fuertes lazos familiares. Sin embargo en julio se informó que menos del dos por ciento de los casos de deportación fueron cerrados durante dicha revisión.

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Mi nombre es Viridiana Martínez y tengo 26 años. Vine a este país cuando tenía siete años y formo parte de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes.

RENÉE FELTZ: ¿Dónde te encuentras ahora? Y ¿cómo llegaste allí?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Estoy en el Centro de detención de Broward en Pompano Beach, Florida. Estoy acá desde el día 20 de julio. Llegué intencionalmente; me hice detener. Me entregué en Puerto Everglades, donde antes otras personas habían sido arrestadas y detenidas por no tener identificación adecuada para ingresar al país. Entonces, traté de pasar por ese puerto y la Policía de Frontera me detuvo y me trajo aquí, al Centro de detención Broward donde estoy ahora por mi condición migratoria.

RENÉE FELTZ: ¿La pueden deportar?

VIRIDIANA MARTINEZ: Si, señora. Se inició mi proceso de deportación.

RENÉE FELTZ: ¿Puede explicar qué está pidiendo en lo que respecta a las personas detenidas en Broward?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Nosotros queremos que se revisen todos los casos de personas que se encuentran aquí en el Centro de detención de Broward y la liberación inmediata de toda la gente alojada en este centro con casos de baja prioridad.

RENÉE FELTZ: ¿Y por qué hizo esto? ¿Puede describir lo que ve allí, con quién habló y qué averiguó?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Lo hice porque soy lo que ellos llaman SOÑADORES [en referencia a los activistas a favor de la ley DREAM]. Ahora estoy más segura que nunca y es posible que me dejen en libertad, conforme al anuncio de prórroga que se hizo el 15 de junio.

RENÉE FELTZ: Permítame que la interrumpa. ¿Usted reúne los requisitos necesarios, de acuerdo al anuncio del presidente Obama?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Sí, estoy en el país desde que tenía siete años. Terminé la escuela secundaria. Tengo 26 años y el diploma de la secundaria; todavía no tengo 30. De modo que, básicamente, reúno los requisitos para que me den la prórroga que se anunció el 15 de junio. Hay que cumplir esos requisitos, es decir, el límite de edad, estar trabajando o haber asistido a la escuela en este país, para poder solicitar esta prórroga. Creo que todavía estamos esperando un proceso de solicitud que anunciaron y que estará disponible pronto. Pero para poder acceder a algo que el presidente anunció para ayudar a los jóvenes que, como yo, crecieron en este país, tenemos que hacer precisamente esto. Tenemos que hacer desobediencia civil y protestas pacíficas exigiendo el acceso igualitario a la educación superior y un alto en las deportaciones, entre otras cosas que afectan a nuestra comunidad de indocumentados.

RENÉE FELTZ: Usted dijo que ingresó [a ese centro] intencionalmente. ¿Qué espera encontrar y documentar allí ahora que está adentro?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Aquí adentro encontré varias historias de mujeres —porque estoy en la sección de mujeres— que están acá hace más de un año, algunas solo unos meses, pero ellas no pertenecen a este lugar. Solicitaron el anuncio de discrecionalidad del fiscal que hizo el año pasado el gobierno de Obama. Muchas de estas mujeres ni siquiera estaban manejando sino que iban de pasajeras en un auto, cuando les preguntaron sobre su situación [migratoria]. Ahora hace meses que están detenidas aquí. Los casos de otras mujeres son un poco más complicados, pero las han tenido aquí por más de un año, entre ellas está el caso de Inga Barysheva, que lleva aquí dos años y medio, a pesar de que le habían otorgado un permiso de trabajo.

RENÉE FELTZ: Si han estado ahí tanto tiempo, ¿por qué están adentro todavía? ¿Por qué no las han dejado en libertad?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Creo que esa es una buena pregunta que habría que hacerle al juez Rex Ford de aquí y a los funcionarios de deportación de este establecimiento y a todos los involucrados y cómplices en mantener a estas mujeres detenidas aquí, con pruebas y habiendo probado que cumplen los requisitos para quedar libres. O bien permitirles pelear sus casos afuera y no dejarlas acá, o simplemente dejarlas en libertad y punto. Porque no tienen ningún antecedente y fueron detenidas injustamente. Creo que este lugar está preparado sistemáticamente para mantener a las mujeres aquí, y a los hombres del lado de los hombres, porque en este lugar ganan dinero. Este lugar es propiedad de la empresa GEO y cada vez que detienen a una persona la empresa gana dinero, creo que son $170 dólares por día por persona. O sea que en todo esto hay negocios, dinero y ganancias.

RENÉE FELTZ: Viridiana, ¿dijo algo acerca de si encontró o no a algún joven que reúna los requisitos de la ley DREAM ahí adentro?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Sí. Encontré varias jóvenes que reúnen los requisitos de la ley DREAM. Una de ellas estuvo detenida aquí tres meses y creo que el jueves acaban de dejarla en libertad. También había otra que liberaron la semana pasada. Pero el daño ya está hecho porque estuvieron detenidas en este lugar. Yo creo que eso es lo que debe ser subrayado. Aunque el presidente y el gobierno digan que no están deteniendo ni deportando a jóvenes que reúnen los requisitos de la ley DREAM, sí lo están haciendo y aquí estoy yo.

RENÉE FELTZ: Y una pregunta más sobre el centro de detención Broward en sí mismo. ¿Lo puede describir? Es extraño hablar con alguien que puede decirnos cómo es estar detenido allí. ¿Cómo describiría el lugar donde está, por ejemplo, la comida y qué cosas puede hacer?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: La comida es asquerosa. Si estás enfermo y [inaudible] en este lugar, como el caso de Norma Ramírez, que tiene tres hijas ciudadanas estadounidenses, que está detenida aquí desde el 7 de mayo. También hay un petitorio en Internet [inaudible]. A ella la despojaron. Ella tenía algunos problemas con sus períodos menstruales y tuvieron que transferirla al hospital para que la operen. Y la manera en que –según ella me dijo- los agentes la trataron fue mala. Se reían de ella, se burlaban de los motivos por los que estaba aquí y por los que tenían que operarla.

También hablé con otra de las chicas que tiene diabetes. Cada vez que va abajo a chequearse el nivel de azúcar, las muchachas de abajo, las PA [inaudible], siempre le preguntan “¿Por qué tus niveles están tan altos?” Y ella dice: “Me gritan, pero solo puedo responder: ‘¿Por qué su comida es tan mala?’” Porque ella come lo mismo que el resto, lo único diferente es el pan, que en vez de pan blanco, el de ella es de trigo. Le dicen “Te estás matando de a poco aquí, cuando salgas vas a necesitar un trasplante de riñón, si es que aún estás viva”. Y ella les dice “Un momento, ¿por qué me dicen eso?, ustedes saben porque yo les pido y les he dicho que necesito otra comida y me dan lo mismo que a las demás, sabiendo que necesito un trato diferente”. También me contó cómo le pinchan el dedo —los diabéticos tienen que hacer eso— y no permitieron que su familia le mandara su máquina; les dijeron “no permitimos eso aquí”. Y ella respondió “¿Qué se supone que debo hacer?, yo sé que me estoy muriendo de a poco aquí porque su comida apesta y porque el tratamiento es malo; ni siquiera me permiten cuidarme mientras me tienen detenida aquí.”

El costo de estar aquí, es una mezcla de hospital de salud mental y algún tipo de internado, básicamente estamos confinadas y como somos 75 mujeres y creo que 400 ó 600 hombres, las 75 mujeres estamos confinadas a un corredor; hay lugar para ir y venir por el corredor. Nos llevan abajo a comer y cuando necesitamos ver al médico, que también les dice, como a esta chica que tiene diabetes, todo tipo de locuras, cuando ella claramente necesita atención, pero no se la dan; aún cuando ella pide que la dejen tener su máquina, le responden “Oh no, no permitimos eso aquí”

RENÉE FELTZ: Viridiana, para finalizar ¿puede hablar de cómo se siente ahora que puede ser deportada y qué dicen sus familiares y amigos si es que se comunicó con ellos?

VIRIDIANA MARTÍNEZ: Mi familia sabe que estoy aquí. Yo soy una privilegiada porque crecí aquí y conozco el idioma. Tengo todas estas cosas a mi favor, la prórroga y el hecho de ser una activista a favor de la ley DREAM, pero hay tanta gente aquí que no está en esa situación, que está aquí sola con sus tres hijos solos y tuvieron que llamar al vecino para que cuidara los niños cuando la detuvieron. Lo que siento es que reconozco todas las ventajas que tengo y eso es lo que me anima a estar aquí y ponerme en esta situación, porque sé que al final yo estoy segura. Pero hay tanta gente que no lo está y necesita ayuda y apoyo.

Y esto es lo que nuestro movimiento nos enseñó, el movimiento de la juventud indocumentada, nos cuidamos entre nosotros. Eso es lo que tenemos y eso es lo que vamos a hacer, vamos a cuidarnos entre nosotros. Vamos a luchar contra la deportación de cada uno de nosotros. Todos vamos a hacernos cargo y a ayudar al resto. Eso es lo que nos permitió frenar muchas deportaciones en el pasado y nos ayuda en el presente y lo que nos impulsa al futuro. Vamos a seguir presionando a los políticos que dicen que nos van a apoyar, pero al final, en la práctica, las cosas son diferentes.

RENÉE FELTZ: muchas gracias, Viridiana, por ponerse en contacto con Democracy Now! y por hablar conmigo.

VIRIDIANA MARTÍNEZ: OK. Gracias Renée. Estaremos en contacto.


Texto en inglés traducido por Alejandra Burgos y Rosario Visabo. Edición: Gabriela Díaz Cortez.

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