El alto al fuego entre Israel y Hamás respaldado por EE.UU. es una pantalla para la limpieza étnica que continúa en Gaza y Cisjordania: hablamos con la abogada israelí-estadounidense Sari Bashi

Reportaje03 de diciembre de 2025

Israel ha anunciado que, como parte del alto el fuego en Gaza mediado por Estados Unidos, en los próximos días reabrirá el cruce fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto. Sin embargo, la frontera solo se abrirá en una dirección: para permitir que la gente palestina salga. La abogada de derechos humanos israelí-estadounidense Sari Bashi plantea que esta medida reafirma los temores de que el objetivo de Israel es “continuar con la limpieza étnica de Gaza”.

Recientemente, una coalición de doce organizaciones israelíes de derechos humanos emitió un informe que concluye que 2025 ha sido el año más mortífero y destructivo para el pueblo palestino desde 1967. La semana pasada, la ONU informó que, desde el 7 de octubre de 2023, más de mil personas palestinas fueron asesinadas por colonos y soldados israelíes en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Oriental. La violencia en Cisjordania y Gaza tiene como “objetivo hacer que los palestinos se vayan”, sostiene Bashi.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Israel ha anunciado que reabrirá el cruce fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto en los próximos días, como parte del alto el fuego mediado por EE.UU. Según la Organización Mundial de la Salud, al menos 16.500 personas enfermas y heridas necesitan salir de Gaza para recibir atención médica. Sin embargo, la frontera solo se abrirá en una dirección: para que los palestinos salgan.

Desde que comenzó el alto el fuego, al menos 347 palestinos han muerto en Gaza y 889 han resultado heridos, según datos del Ministerio de Salud de Gaza. En un hecho reciente, dos niños murieron luego de que un dron israelí abriera fuego contra ellos por cruzar la llamada “línea amarilla”, la cual no siempre está bien señalada. Los niños eran los hermanos Fadi y Juma Abu Assi, el mayor de los cuales tenía 10 años. Los niños estaban recolectando leña para su padre discapacitado. El Ejército israelí reconoció haber llevado a cabo el ataque y afirmó: “La Fuerza Aérea eliminó a los sospechosos, con el objetivo de neutralizar la amenaza”. Los palestinos informan que militares israelíes siguen cruzando casi a diario la línea amarilla.

Esta semana, una coalición de doce organizaciones israelíes de derechos humanos emitió un informe que concluye que 2025 ha sido el año más mortífero y destructivo para el pueblo palestino desde 1967. El lunes, las fuerzas israelíes mataron a dos adolescentes en Cisjordania en ataques separados mientras realizaban incursiones en diferentes partes del territorio. En Hebrón, los soldados mataron a tiros a un joven de 17 años llamado Muhannad Tariq Muhammad al-Zughair, a quien acusaron de haber perpetrado una embestida con un automóvil en la que resultó herido un soldado israelí. En el otro incidente, Muhammad Raslan Mahmoud Asmar, de 18 años, fue baleado durante un operativo en su aldea al noroeste de Ramala. Testigos afirman que los militares dejaron que el adolescente se desangrara e impidieron que el personal médico de la Media Luna Roja se acercara al lugar. Los soldados se llevaron luego el cuerpo sin vida del joven. La semana pasada, la ONU informó que más de 1.000 palestinos han muerto a manos de colonos y soldados israelíes en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Oriental desde el 7 de octubre de 2023.

Este es Jeremy Laurence, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

JEREMY LAURENCE: Las muertes de palestinos a manos de las fuerzas de seguridad israelíes y colonos en los territorios ocupados de Cisjordania han aumentado sin que haya rendición de cuentas, incluso en los casos excepcionales en los que se anuncian investigaciones. […] Nuestra oficina ha verificado que, desde el 7 de octubre de 2023 y hasta el 27 de noviembre de este año, las fuerzas israelíes y los colonos han matado a 1.030 palestinos en los territorios ocupados de Cisjordania, incluyendo Jerusalén Oriental. Entre las víctimas se encontraban 223 niños.

AMY GOODMAN: Para hablar más del tema, nos acompaña desde Ramala, en los territorios ocupados de Cisjordania, Sari Bashi, abogada de derechos humanos israelí-estadounidense, exdirectora de programas de Human Rights Watch. Su artículo para The New York Review of Books se titula: “Gaza: la amenaza de la partición”. Es una de las fundadoras de Gisha, la principal organización israelí de derechos humanos que promueve el derecho a la libertad de circulación del pueblo palestino en Gaza.

Bienvenida de nuevo a Democracy Now! Comencemos con las noticias de última hora: Israel ha anunciado que en los próximos días abrirá el cruce fronterizo de Rafah, pero solo para que los palestinos vayan en una dirección: hacia afuera. ¿Cómo responde a eso?

SARI BASHI: Obviamente hay gente que necesita irse. Usted mencionó las cifras de miles de pacientes que esperan salir. También hay estudiantes que han sido aceptados en universidades en el extranjero, después de que Israel destruyera todas las universidades de Gaza. Así que es una noticia buena a medias.

Pero la mala noticia es que el anuncio israelí de que no permitirá que la gente regrese a Gaza valida los temores que muchos tienen de que el plan de alto el fuego, el plan estadounidense y el plan israelí, es, en esencia, la continuación de la limpieza étnica de Gaza. En el plan de alto el fuego de Trump, él se comprometió a permitir que los palestinos regresen a Gaza, pero eso no es lo que sucede en el terreno. No se ha autorizado ninguna construcción en la mitad de Gaza donde viven los palestinos. No ha habido ninguna posibilidad para que la gente regrese a casa, y hay gente que quiere volver a casa.

Y la vida en Gaza es casi imposible para la gente debido a las extremadamente malas condiciones que hay allí. El 81% de los edificios fueron destruidos. La gente vive en tiendas de campaña que se están inundando con las lluvias. Y es muy difícil conseguir materiales de construcción y demás que sean aprobados por las autoridades israelíes.

JUAN GONZÁLEZ: Sari, también hemos visto informes sobre vuelos secretos de evacuación desde Gaza. ¿Quién está a cargo de estos vuelos y quién determina quiénes van en esos vuelos?

SARI BASHI: Bueno, eso es parte del problema. Al principio de la guerra, el Gobierno israelí creó lo que llamó una “Administración de Migración Voluntaria”, un organismo gubernamental secreto que opera sin transparencia y que supuestamente alienta a las personas a irse de Gaza y les facilita ese proceso. No ha habido casi ningún tipo de transparencia sobre lo que está haciendo esa organización. Varios ministros israelíes han diseminado deliberadamente información engañosa con el objetivo de elevar artificialmente los datos del número de personas que salen de Gaza y así infundir miedo entre la gente. También hemos conocido reportes recurrentes de personas que pagan grandes cantidades de dinero para salir después de que se les ha instado a firmar documentos en los que se comprometen a no regresar.

Por otro lado, hay un apartado muy claro en el plan de paz de Trump, que fue incorporado en una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, el cual dice que se le debe permitir a la gente regresar a Gaza. Y tal vez no sea sorprendente que, luego de que Israel anunciara esta mañana que el cruce de Rafah se abriría solo en dirección de salida, el Gobierno egipcio emitiera, según reportes, una objeción al respecto y nos recordó que Estados Unidos había prometido que a los gazatíes también se les permitiría regresar a casa.

JUAN GONZÁLEZ: ¿Puede hablar un poco sobre la situación, en Cisjordania, donde hemos reportado sobre estos ataques constantes por parte de colonos y militares? ¿Cuál ha sido la posición del Gobierno israelí en cuanto a esto y qué papel han tenido los militares en estos ataques?

SARI BASHI: Bueno, la preocupación es que la violencia en Gaza y la violencia en Cisjordania no ocurren al azar. Su propósito es llevar a cabo una limpieza étnica y hacer que los palestinos se vayan. Ciertamente, ese es el caso en Gaza, donde la devastación y la violencia son de una escala mucho mayor que lo que sucede en Cisjordania. Pero en Cisjordania, también, solo este año, hemos visto que 2.000 palestinos fueron desplazados por la fuerza de sus hogares, por medio de una combinación de demoliciones y de violencia por parte de los colonos. Todos los días hay palestinos heridos o cuyas propiedades son destruidas por los ataques de los colonos.

Y para ser claros, los colonos son civiles israelíes que han sido transferidos ilegalmente a los territorios ocupados de Cisjordania por el Gobierno israelí y se han apoderado de tierras que pertenecen a los palestinos. En los últimos dos años, se han vuelto cada vez más agresivos en sus ataques contra los palestinos, apoderándose de sus olivares, de sus rebaños, robando, lanzando bombas incendiarias a sus viviendas, hasta el punto que, según la ONU, en 2025, mil palestinos han resultado heridos por los ataques de los colonos.

Estos son actos descentralizados de violencia, pero también es violencia patrocinada por el Estado. El Gobierno fue quien puso a esos colonos en Cisjordania ilegalmente, y muy a menudo esta violencia tiene lugar cuando los soldados israelíes están ahí presentes y no hacen nada o incluso participan en esos actos. La muy ultranacionalista ideología mesiánica ha sido infiltrada en el ejército israelí, en donde hay soldados cuyo trabajo es proteger a todo el mundo, incluidos los palestinos, y que a su vez son colonos. Y los fines de semana, [esos soldados colonos] salen vestidos de civil y atacan y, a veces, incluso matan a palestinos.

AMY GOODMAN: ¿Y qué hay de los judíos y de los activistas judíos israelíes que ayudan a los palestinos a evitar que las cosechas de aceitunas sean destruidas, a evitar que las personas sean atacadas? ¿Cuál es la respuesta de los militares y los colonos israelíes?

SARI BASHI: Saben, eso es un síntoma de cómo se ha degradado la situación, y de cuántas líneas rojas se han cruzado, porque los colonos judíos solían ser reacios a atacar a judíos, porque tienen una ideología racializada. Creen que están actuando en nombre del pueblo judío. Pero, recientemente, han atacado a judíos israelíes, cuando esos judíos israelíes han venido a acompañar y ofrecer su solidaridad a los palestinos. Acabamos de terminar la temporada de cosecha de aceitunas, algo que es muy importante cultural y también económicamente para los palestinos.

Y este año fue particularmente violento, con colonos israelíes viniendo y atacando a la gente mientras trataban de cosechar, cortando y quemando árboles e intimidando a la gente. También hemos conocido casos de activistas judíos israelíes que han venido para actuar como una fuerza protectora acompañando a los cosechadores palestinos, en los que ellos también han sido atacados e incluso han terminado en el hospital con lesiones. Es mucho más peligroso ser palestino que ser judío israelí en Cisjordania, pero el hecho de que los colonos también estén atacando a judíos es una indicación lo violento, mesiánico y ultranacionalista que se ha vuelto este movimiento.

AMY GOODMAN: El número de muertos reportados por los más de dos años de ataques contra Gaza es de 70.000. Un nuevo estudio del Instituto Max Planck de Investigación Demográfica de Alemania dice que el número de muertos probablemente supere los 100.000. Nuestro siguiente invitado, Ralph Nader, ha hablado sobre el reporte de The Lancet que dice que probablemente sean cientos de miles. La esperanza de vida, dice el Instituto Max Planck, en Gaza cayó un 44% en 2023 y un 47% en 2024. ¿Puede hablar sobre esto? Y también, de lo que va a ocurrir en Gaza ahora, ¿cuál es la situación de la tregua?

SARI BASHI: Bueno, la violencia contra la gente en Gaza no tiene precedentes. Ha sido genocida. Y hemos confirmado 70.000 personas cuyos nombres y números de identificación han sido reportados por sus familias al Ministerio de Salud palestino. Hay miles de muertos más que se cree que están enterrados bajo los escombros, y miles o decenas de miles de personas que murieron por causas indirectas. Personas que, a causa de una deliberada política de inanición, murieron de desnutrición, por enfermedades transmisibles o por no tener cubiertas necesidades básicas. Y no sé si alguna vez llegaremos a saber cuántas personas murieron por causas indirectas. Esto es con relación a una población muy pequeña. Una población de dos millones de personas.

En Gaza en este momento, la vida sigue siendo prácticamente imposible. El alto el fuego prometía una reconstrucción. Prometía la apertura de los pasos fronterizos. Pero el Gobierno de EE.UU. introdujo una serie de condiciones y, de hecho, desafortunadamente, consiguió que esas condiciones fueran aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Y una condición importante era que la reconstrucción que establece el alto el fuego se limitaría a áreas donde Hamás se hubiera desarmado. Y si el ejército israelí no fue capaz de desarmar a Hamás y a los otros grupos armados palestinos en dos años de guerra, no está claro cómo van a ser desarmados ahora. Entonces, condicionar la reconstrucción al desarme de Hamás es básicamente decir que la reconstrucción será algo imposible.

El único lugar donde EE.UU. ha dicho que permitirá la reconstrucción es en el más del 50% de Gaza que está directamente ocupado por Israel, una zona a la que no pueden acceder los palestinos, bajo amenaza de muerte. Entonces, eso deja a la gente de Gaza sin ninguna opción. Seiscientos mil escolares no tienen dónde recibir clases. Los hospitales apenas están funcionando. No hay dónde vivir. Un millón y medio de personas necesitan suministros de refugio de emergencia. La preocupación es que la forma en que se está implementando el alto el fuego solo va a contribuir a la limpieza étnica, porque cualquiera que pueda salir de Gaza se irá, ya que está muy claro que no se está permitiendo que haya futuro allí.

Estados Unidos tiene una oportunidad de cumplir su promesa de dos maneras. En primer lugar, puede dejar claro que la reconstrucción tiene que estar autorizada en la parte de Gaza donde viven los palestinos, no en la mitad de Gaza a la que tienen prohibido el acceso. Y en segundo lugar, EE.UU. debe exigir, en base al acuerdo de alto el fuego, que [el paso de] Rafah esté abierto en ambas direcciones, para permitir que la gente también pueda volver a casa.

JUAN GONZÁLEZ: Quería preguntarle también, ¿cómo están reportando los medios israelíes tanto las violaciones al alto… las constantes violaciones del acuerdo de alto el fuego, y los constantes ataques contra los palestinos en Cisjordania? ¿Y cuál ha sido el impacto en la opinión pública israelí desde que entró en vigor el alto el fuego?

SARI BASHI: Lamento mucho decir que, durante mucho tiempo, ha habido una tendencia en los medios israelíes a ser cada vez más nacionalistas y menos críticos. Y eso ha ocurrido al tiempo que el Gobierno ha dado pasos para cooptar y hacerse con el dominio de medios públicos y privados. Entonces, particularmente desde el 7 de octubre de 2023, los medios israelíes, con algunas excepciones notables, han estado informando sobre la propaganda del Gobierno de manera acrítica. Lo que uno escucha en los medios israelíes es que unos sospechosos fueron baleados en Gaza por cruzar la línea amarilla o por acercarse a los soldados. No escucharás que esos sospechosos eran niños de 10 o 12 años que recolectaban leña y que, según el derecho internacional, no puedes disparar a niños porque crucen una línea invisible. En Cisjordania, escucharás que los terroristas fueron eliminados, cuando en realidad se refieren a civiles comunes que estaban tratando de cosechar sus olivos. Haaretz y algunos otros medios de comunicación han estado ofreciendo una visión diferente de lo que está pasando, una visión más realista. Pero en este momento muchos israelíes han decidido no ver lo que está sucediendo en Cisjordania o en Gaza. Y el interés por lo que está sucediendo en Gaza ha bajado mucho ya que la mayoría de los rehenes israelíes ya han sido liberados.

AMY GOODMAN: Sari Bashi, quiero darle las gracias por acompañarnos, abogada de derechos humanos israelí-estadounidense, exdirectora de programas de Human Rights Watch. Enlazaremos a su artículo en la revista New York Review of Books titulado: “Gaza: la amenaza de la partición”. Al regresar, un grupo de ocho senadores, encabezado por Bernie Sanders, forman un “Club de la Pelea” para desafiar al líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer, y su forma de enfrentarse a Trump. Hablaremos con Ralph Nader, quien ha estado criticando al Partido Demócrata durante décadas. Hace sesenta años, publicó su histórico libro “Inseguro a cualquier velocidad”. Quédense con nosotros.

[Pausa]

AMY GOODMAN: “Ishhad Ya ’Alam” y “Bear Witness, O World”, interpretadas por el Coro de Jóvenes Palestinos en el tren B del metro de Nueva York. El coro debutará en el Widdi Hall de Brooklyn esta noche.

The original content of this program is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 United States License. Please attribute legal copies of this work to democracynow.org. Some of the work(s) that this program incorporates, however, may be separately licensed. For further information or additional permissions, contact us.

Las noticias no comerciales necesitan de su apoyo

Dependemos de las contribuciones de nuestros espectadores y oyentes para realizar nuestro trabajo.
Por favor, haga su contribución hoy.
Realice una donación
Inicio