
El jueves 19 de febrero, el presidente Donald Trump presidió la primera reunión de su recién formada “Junta de Paz”. Sin embargo, el mandatario continúa amenazando con una guerra contra Irán y el Pentágono está acumulando una enorme fuerza de combate en Medio Oriente. Trump ha declarado que le daría a Teherán unas dos semanas para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear, pero en los medios está circulando información que indica que Estados Unidos podría lanzar un ataque en los próximos días. Irán sostiene que su programa de enriquecimiento nuclear es para fines civiles pacíficos.
Hablamos del tema con el periodista Jeremy Scahill, quien plantea que el año pasado Trump ya “usó la fachada” de las negociaciones para atacar a Irán y que, a pesar de las conversaciones que se están desarrollando entre ambos países, el presidente estadounidense ya está decidido a lanzar una nueva guerra que podría salirse rápidamente de control.
“Expertos militares que han trabajado en el Pentágono durante décadas me han dicho que el Gobierno está una especie de delirio”, dice Scahill. “Hay figuras que están absolutamente obsesionadas con Irán y con la destrucción de la Revolución Islámica”.
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Transcripción
AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, el informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman.
El presidente Trump continúa amenazando con atacar Irán a medida que EE.UU. expande de manera masiva su presencia militar en Medio Oriente. El 19 de febrero, Trump dijo que le daría a Irán de 10 a 15 días para llegar a un nuevo acuerdo nuclear.
PRESIDENTE DONALD TRUMP: No pueden continuar amenazando la estabilidad de toda la región. Y deben llegar a un acuerdo. O si eso no sucede… Tal vez pueda entender; si no sucede, no sucede. Pero pasarán cosas malas si no sucede.
AMY GOODMAN: El Pentágono ha acumulado una enorme fuerza de combate con aviones y buques de guerra, en lo que constituye la mayor concentración militar en la región desde que EE.UU. lideró la invasión de Irak en 2003. A principios de esta semana, el portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald Ford, cruzó el estrecho de Gibraltar para unirse al portaaviones USS Abraham Lincoln en el golfo Pérsico. El USS Gerald Ford estuvo estacionado en el Caribe cuando Estados Unidos atacó Venezuela y se llevó por la fuerza a su presidente, Nicolás Maduro, y su esposa.
Las amenazas de Trump de atacar Irán se produjeron durante la reunión inaugural de la llamada Junta de Paz, la nueva iniciativa de Trump para crear una alternativa a la ONU. El martes, negociadores estadounidenses e iraníes mantuvieron conversaciones indirectas en Ginebra pero no llegaron a una resolución clara. Irán ha afirmado durante mucho tiempo que su programa nuclear está destinado a fines exclusivamente civiles.
Para hablar de todo esto y más, nos acompaña Jeremy Scahill, cofundador de Drop Site News. Su más reciente artículo se titula “'Esto no es un ensayo general': EE.UU. se embarca en un enorme aumento de su presencia militar mientras crece la amenaza de bombardear Irán”.
Jeremy, exponga sus conclusiones.
JEREMY SCAHILL: Amy, lo que he venido escuchando de varias fuentes es que Donald Trump, desde hace tiempo, ha estado diciendo que quiere ser recordado como el presidente estadounidense que puso fin para siempre a la Revolución islámica en Irán. Incluso, según me dicen las fuentes, él ha estado diciendo que quiere llevar a cabo esto antes de las elecciones de mitad de mandato.
Entonces, parte de lo que hemos visto es que Trump, quien hizo pedazos el acuerdo nuclear original con Irán firmado en 2015 durante la presidencia de Obama, ha usado la fachada de entablar negociaciones con Irán como una distracción para lanzar más ataques. Eso fue lo que sucedió en junio pasado cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña de bombardeos masivos de 12 días que mató a más de 1.000 iraníes.
Ahora estamos escuchando a Trump decir que… Hace un par de días me informaron que Trump les había dejado en claro a los iraníes que tenían dos semanas para regresar con lo que constituye una capitulación bastante significativa de sus demandas. El ministro de Exteriores iraní dijo esta mañana que Estados Unidos no ha exigido formalmente el enriquecimiento cero de uranio. Pero lo que yo entiendo es que a los iraníes se les ha dicho que el tema de su suministro de misiles balísticos y una reducción drástica del mismo tiene que estar sobre la mesa, así como su apoyo a los movimientos regionales de resistencia.
Recordemos que Irán es el único Estado nación —con la excepción del movimiento Ansar Allah, los hutíes en Yemen— que ha lanzado lagún tipo de ataque contra Israel en respuesta al genocidio en Gaza. Los israelíes han sido alentados tanto por el presidente Biden, durante su mandato, como por Donald Trump para librar estas guerras a gran escala en Medio Oriente.
Por lo tanto, lo que estamos viendo es que la estrategia de Trump es forzarlos a capitular y llegar a un acuerdo totalmente bajo los términos de Trump o… y si llegan a ese tipo de acuerdo, que eliminaría gran parte de la capacidad de su sistema de misiles balísticos, los iraníes practicamente dejarían de tener cualquier poder de disuasión. Lo que me dicen es que parte de lo que Trump está evaluando es que si se logra que los iraníes hagan eso, de todos modos ya no tendrán un Estado y sus días estarán contados, porque eso los haría mucho más susceptibles a ataques israelíes, sin mencionar ataques estadounidenses. Pero si los iraníes dicen que lo que no es negociable es, en esencia, sus sistemas de defensa, su programa de misiles balísticos y drones, entonces Estados Unidos estará listo para atacar.
Aquí hay dos escenarios posibles. Uno podría ser que veamos algún tipo de ataque inicial con un alcance limitado, el cual, según creería Estados Unidos, entre comillas, “suavizaría a los iraníes”, y si no regresan a las negociaciones con una capitulación, entonces se lanza una guerra mucho más amplia. He escuchado de varias fuentes que están en contacto directo con planificadores militares y otras partes que, en términos más generales, Estados Unidos está considerando dos escenarios posibles. Uno sería el escenario de Libia, donde el poderío aéreo de EE.UU. sea utilizado para imponer un cambio de régimen y dejar que el caos y una guerra civil se extiendan en el terreno. La otra opción sería algo que están comparando con el escenario venezolano. Esto no significa que vayan a intentar secuestrar al ayatolá Jamenei, el líder supremo, o a altos funcionarios iraníes. Significa que intentarían desarticular el liderazgo y luego hacer algún tipo de trato con rangos más bajos dentro del Estado iraní, algo similar a lo que está sucediendo en Venezuela, donde vemos que las compañías petroleras estadounidenses están llegando y las autoridades venezolanas están haciendo esencialmente lo que Marco Rubio y Donald Trump les están ordenando que hagan.
Al mismo tiempo, según me han dicho expertos militares que pasaron décadas trabajando en el Pentágono, hay un sentimiento de delirio que se ha apoderado del Gobierno. Muchas de las decisiones que se están tomando no son decisiones tácticas y tienen que ver con la política, con el ego de Donald Trump y su deseo de ser recordado como el hombre que aplastó para siempre la Revolución islámica.
Así que, sin duda alguna, Estados Unidos está al borde de algún tipo de acción militar [en Irán]. Sigue siendo posible que los iraníes intenten trabajar para encontrar un equilibrio. El ministro de Exteriores y otros dicen que están trabajando en un borrador para regresar a las negociaciones con las exigencias que EE.UU. hizo en Ginebra y anteriormente en Omán. Pero es una situación muy delicada.
Y si Estados Unidos lanza un ataque a gran escala, me han dicho que probablemente lo que intentarían llevar a cabo es una guerra relámpago para destruir toda la capacidad militar ofensiva de Irán que les sea posible así como sus defensas aéreas, sus centros de comando y control, y sus activos navales. Entonces, la pregunta es: ¿qué tipo de respuesta pueden ofrecer los iraníes? En el pasado, han calibrado sus bombardeos. Intencionalmente, han intentado no matar a un gran número de militares estadounidenses. Mostraron su capacidad para burlar la Cúpula de Hierro de Israel. Sus misiles hipersónicos ciertamente son modernos y muy fuertes. En este momento tienen la capacidad de hacer un daño significativo a Israel si quieren hacerlo y también pueden atacar la infraestructura petrolera, con un cierre potencial del estrecho de Ormuz.
Pero todo depende de que la capacidad de los misiles iraníes no sea gravemente dañada en un ataque masivo inicial de Estados Unidos, y eso es algo muy incierto en este momento. Los iraníes han dicho que no van a calibrar más sus ataques. No son buenos planificando estrategias tras bambalinas si Estados Unidos ataca. Lo ven como una guerra existencial para la Revolución islámica y para la existencia de la independencia del Estado de Irán.
AMY GOODMAN: Jeremy, usted habló sobre las razones políticas que podrían estar motivando al presidente Trump a escalar el conflicto con Irán en este momento. ¿Podría eso tener que ver, curiosamente, con Epstein? Hemos visto al expríncipe británico arrestado. Trump no puede, por mucho que lo intente, sacar esto de las primeras páginas de los periódicos en Estados Unidos a pesar de que los cómplices y él mismo no están en el punto de mira del Departamento de Justicia, según ha dicho la fiscal general. Pero el Reino Unido lo está haciendo. Y haga lo que haga, esto es extremadamente amenazante.
Lo que vimos en Año Nuevo es que el presidente Trump ordenó el traslado del USS Gerald Ford, el portaaviones más grande [del mundo], a aguas cercanas a Venezuela. Esto es cuando en diciembre los titulares estaban dominados por Epstein, y entonces atacó y se llevó por la fuerza al presidente venezolano. Ahora ha mandado el mismo portaaviones, el USS Gerald Ford, a unirse al portaaviones USS Abraham Lincoln. Con el costo de mantenimiento de esta armada cerca de Irán, ¿tiene miedo de que esto es lo que lo esté impulsando?
JEREMY SCAHILL: Además, sobre eso del Gerald Ford, su tripulación ha estado realizando rotaciones muy frecuentes. Normalmente, tendría que haber mantenimiento en ese portaaviones. Tendría que haber rotación de tropas. Y enviarlos a la zona es un indicio muy claro de que EE.UU. está considerando de forma muy seria atacar a Irán. Cuando vi que el Gerald Ford estaba siendo trasladado del hemisferio occidental al hemisferio oriental y vi algunos de los asuntos relacionados con la rotación de tropas y el mantenimiento, sentí que eso no hace presagiar nada bueno.
Pero a su pregunta más amplia sobre Epstein, los iraníes han comenzado a decir que están en guerra con el “régimen de Epstein”, esa especie de coalición de naciones que se están organizando ahora mismo alrededor de Trump y de su postura en los asuntos mundiales y contando con que el propio Donald Trump es uno de los principales sospechosos en todo esto. Ciertamente, estamos frente a una “cortina de humo”. Donald Trump está muy expuesto a causa de los archivos de Epstein a pesar de todas las mentiras que quiera decir o con qué frecuencia intenta distraer la atención de ese asunto. Eso ciertamente es un factor aquí.
Pero no subestimaría el grado de importancia de algunos elementos de este Gobierno ahora mismo… es muy diferente en varios ejes centrales de lo que fue el primer mandato de Trump. Hay elementos en este Gobierno que están absolutamente obsesionados con Irán y con destruir la Revolución islámica. Eso no es algo que deba ser subestimado. Y Trump, según mis fuentes, está constantemente hablando de que quiere ser recordado para siempre como el presidente que cambió estos regímenes en el mundo. Podemos hablar sobre Cuba en un programa diferente, pero esa es la sensación en este momento. Es como la resurrección de los Dulles en las primeras etapas de esa visión del mundo de la CIA según la cual Estados Unidos simplemente va a ir por el mundo derrumbando regímenes.
Entonces, si bien creo que el asunto de Epstein es un elemento conveniente para lo que Trump está haciendo, también pienso que están totalmente decididos a tratar de lograr un cambio de régimen en Irán o forzarlos a una capitulación que debilitaría para siempre la existencia de Irán como Estado independiente.
AMY GOODMAN: ¿No fue el presidente Obama quien trabajó en un acuerdo nuclear con Irán del cual nos sacó el presidente Trump?
JEREMY SCAHILL: Sí. [risas] Amy, lo que también es increíble es que tanto Donald Trump, como Marco Rubio y el secretario de Guerra Hegseth dijeron tras los ataques de junio que habían destruido completa y totalmente el programa nuclear de Irán. Sin embargo, recordemos que desde finales de 2003, de acuerdo con las actuales evaluaciones de la inteligencia de EE.UU., Irán había puesto fin a su programa de armas nucleares. Hubo una fetua emitida por el líder supremo hace décadas que decía que estaba prohibido usar o poseer armas de destrucción masiva.
Ahora bien, puedes decir que eso es solo propaganda, que son solo mentiras. Pero la realidad es que si hablas con los iraníes… Recientemente me reuní con un exdiplomático iraní de alto rango que ayudó a negociar ese acuerdo de 2015 y me dijo que lo que Estados Unidos está haciendo ahora mismo en realidad está ayudando al sector dentro de Irán que dice que fue un grave error que se pusiera fin a ese programa [nuclear]. Entonces, ahí está ese elemento.
Pero creo que lo que tenemos ahora frente a nosotros es este tipo de ideología neoconservadora que, a pesar de toda la retórica de Trump sobre su odio a los neoconservadores y sus afirmaciones de que la guerra de Irak fue un error catastrófico, Trump parece totalmente decidido a dejar su legado en este asunto y a lograr un cambio de régimen en Irán. La pregunta aquí, Amy, es que si Estados Unidos ataca y si es cierto lo que los iraníes están diciendo de que no van a calibrar más sus ataques… según me dijo un iraní bien conectado, él ha escuchado hablar de que la intención es matar al menos a 500 militares estadounidenses en bombardeos de represalia. Donald Trump nunca ha sufrido un incidente con una gran cantidad de víctimas siendo presidente, ya sea de soldados estadounidenses o de personal estadounidense.
Entonces, la pregunta es: ¿qué hará Trump si los iraníes son capaces de atacar con éxito las bases militares u otras áreas en las que hay un gran número de estadounidenses? Hay decenas de miles de estadounidenses desplegados en el golfo Pérsico en este momento. Es un escenario muy, muy peligroso el que tenemos delante ahora mismo.






