
Hablamos con Aliya Rahman, una ciudadana estadounidense a quien, en enero, agentes federales de inmigración sacaron violentamente de su automóvil y la llevaron detenida al Edificio Federal Whipple, que se ha convertido en el epicentro de la represión ejercida por las agencias de control migratorio del Gobierno de Trump en la ciudad de Mineápolis. Rahman relata que les repitió varias veces a los agentes que era una persona discapacitada y que tenía una lesión cerebral, pero que estos ignoraron sus pedidos de que se le brindara atención médica o cualquier otro tipo de cuidados a sus necesidades. “Me sacaron de ese lugar inconsciente”, dice Rahman y señala que su detención le dejó lesiones duraderas y le provocó trauma. Rahman no fue acusada de ningún delito. “Lo que vi en ese centro de detención fue realmente horrible”.
También hablamos con la abogada Alexa Van Brunt, directora de la oficina de Illinois de la organización MacArthur Justice Center, quien explica que las víctimas de la violencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), como Rahman, pueden demandar al Gobierno federal por violar sus derechos, “pero no pueden demandar a los oficiales a título individual”.
Para ver la entrevista completa en inglés, haga clic aquí.






