
Hablamos con dos académicos iraníes en vísperas del plazo, que vence esta noche, establecido por el presidente Donald Trump para que Irán reabra el estrecho de Ormuz bajo la amenaza de destruir todas sus plantas de energía, puentes y otras instalaciones de la infraestructura civil. Doce horas antes del plazo que impuso en su ultimatum, el presidente estadounidense publicó este mensaje en las redes sociales: “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente sucederá”.
Desde que comenzó la guerra de Estados Unidos e Israel en su contra, Irán mantiene bloqueado el paso del estrecho de Ormuz para la mayor parte del tráfico marítimo, lo que ha provocado un fuerte aumento de los precios del petróleo y el gas en todo el mundo. Tanto Mohammad Eslami, investigador de la Universidad de Teherán, como Zeynab Malakouti, investigadora principal del Instituto para la Paz Global de la Universidad Nacional de Singapur, sostienen que es probable que Irán mantenga el control del estrecho a largo plazo, incluso tras el fin de los actuales enfrentamientos.
“Mientras Donald Trump, el ejército estadounidense y el ejército israelí se concentran en la batalla, Irán está pensando en la guerra”, plantea Eslami y añade que Irán está preparado para “al menos tres meses de guerra”, mientras que, con el aumento de los precios del petróleo, para Estados Unidos será cada vez más difícil sostener el combate.
“Irán ve el estrecho de Ormuz como una herramienta estratégica a largo plazo, especialmente para el período de posguerra”, agrega Malakouti, quien se comunica con Democracy Now! desde Shanghai.
Para ver la entrevista completa en inglés, haga clic aquí.

