Arabia Saudí ejecutó la semana pasada en La Meca a un hombre y a una mujer de nacionalidad bangladesí, tras declararlos culpables de un supuesto “acto inmoral” dentro de una mezquita. Por su parte, el Gobierno de Bangladés dice no haber sido informado sobre dicha ejecución, la cual ha desatado la indignación del pueblo bangladesí, dado que más de tres millones de ciudadanos de dicho país trabajan y viven en Arabia Saudí. Según Amnistía Internacional, Arabia Saudí ha ejecutado a unas 100 personas en lo que va de este año, la mayoría de las cuales son ciudadanos extranjeros condenados por delitos relacionados con las drogas.
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