
El Premio Nobel de la Paz 2026 fue otorgado a Navanethem “Navi” Pillay, la jurista sudafricana que presidió la comisión de investigación de la ONU que concluyó que Israel cometió un genocidio en Gaza. La larga trayectoria de Pillay en el ámbito de la legislación internacional sobre derechos humanos incluye su labor como abogada defensora de activistas contra el apartheid, presidenta del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, exjueza de la Corte Penal Internacional y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
“Todo el movimiento de derechos humanos venera a Navi Pillay”, afirma el abogado especializado en crímenes de guerra Reed Brody, quien considera que el premio es “una dura reprimenda para Donald Trump”. Brody, miembro del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU, también comenta la decisión del Gobierno de Trump de deportar a un activista opositor nicaragüense, Jeffrey Jarquín, quien tramitaba la solicitud de asilo en Estados Unidos. Apenas regresó a Nicaragua, Jarquín fue encarcelado en el mismo centro de detención en el que anteriormente había sido torturado.
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