En el estado de Texas, Emiliano Andrade-Covarrubias, un hombre mexicano de 56 años que era residente legal permanente en Estados Unidos, fue hallado el sábado inconsciente en su celda del Centro de Procesamiento Río Grande, en la ciudad de Laredo. Con el deceso de Andrade-Covarrubias, ya son siete las personas que han muerto bajo la custodia del Servicio de Inmigración (ICE, por sus siglas en inglés) en Texas en lo que va del año, de las cuales dos han fallecido solo en Laredo.
La hija de Andrade-Covarrubias, que es ciudadana estadounidense, afirma que la Oficina de Medicina Forense del condado fue la que notificó a la familia sobre la muerte de su padre, en lugar de las autoridades federales. Estefani Andrade dijo que su padre, quien padecía diabetes, hipertensión y una afección cardíaca, no recibió sus medicamentos. Asimismo, Andrade afirma que el personal médico del centro penitenciario ignoró a su padre cuando este se quejó de dificultades para respirar y opresión en el pecho.
El Centro de Procesamiento Río Grande es operado por la compañía penitenciaria privada GEO Group.






