En Francia, alrededor de 500 escuelas secundarias cerraron parcial o totalmente este lunes después de que la policía antidisturbios reprimiera las protestas estudiantiles que se han estado realizando durante una semana. Miles de estudiantes han salido a las calles de Francia en ciudades como París, Marsella, Nantes y Montpellier, entre otras, para manifestarse en contra de la escasez de personal docente, las aulas abarrotadas y los edificios escolares en mal estado. Las autoridades francesas han detenido a más de 5.000 personas desde que comenzó el movimiento, de las cuales alrededor del 85% son menores de edad, según la agencia de noticias AFP. Los organizadores de las protestas estudiantiles afirman que el Gobierno no ha ofrecido medidas concretas y están convocando a más protestas para el martes. Estas fueron las palabras expresadas por la estudiante de 17 años Madeleine Landry.
Madeleine Landry: “Era realmente difícil concentrarse en el calor, especialmente cuando estás en un aula pequeña con 35 personas. Así que es cierto que uno puede perder la concentración muy rápido. Además, no siempre hay ventiladores en todas las aulas, por lo que puede hacer mucho mucho calor. Y en algunas aulas no se nos permite beber agua, lo que también complica las cosas”.







