
La organización Media Luna Roja iraní afirma que más de 550 personas han muerto desde que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque militar a gran escala contra Irán el sábado por la mañana. En respuesta al ataque no provocado, Irán lanzó misiles contra objetivos en el Medio Oriente, incluyendo principalmente Israel y las naciones árabes del golfo Pérsico. La guerra conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó con un ataque diurno contra el complejo de alta seguridad de Alí Jamenei, el líder supremo iraní de 86 años. En el ataque murieron el líder supremo, su hija, su nieta, el ministro de Defensa de Irán, el jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de Irán, altos funcionarios de inteligencia y otros líderes iraníes. También han muerto decenas de civiles. En el sur de Irán, un misil impactó en una escuela primaria de niñas en la ciudad de Minab y mató a 165 personas. Alrededor de 100 personas más resultaron heridas. El video de los momentos posteriores muestra al equipo de rescate buscando entre el concreto retorcido y los escombros cubiertos de libros de texto y mochilas, al tiempo que se oyen gritos de fondo.
Miembro del equipo de rescate “Cuando entramos a la escuela, vimos el cuerpo de una maestra que había sido cortado por la mitad. Y como pueden ver, todavía estamos limpiando los escombros, e incluso ahora siguen saliendo partes de los cuerpos desmembrados de las víctimas”.
En otro ataque, 18 personas, la mayoría menores de edad, murieron en la ciudad de Lamerd, en el sur de Irán, cuando un misil impactó en residencias y un gimnasio. Unas 100 personas resultaron heridas en ese ataque.

En un mensaje de video, el presidente Trump pidió un cambio de régimen e instó a los iraníes a asumir el control de su Gobierno. El domingo, Trump confirmó los informes de que tres miembros del personal militar estadounidense habían muerto, una cifra que desde entonces ha aumentado a cuatro. Trump dijo que es probable que haya más heridos y muertos en una operación que, según él, podría durar varias semanas.
Presidente Donald Trump: “Durante casi 50 años, estos malvados extremistas han estado atacando a Estados Unidos mientras coreaban el lema: 'Muerte a Estados Unidos', 'Muerte a Israel', o ambos. Son el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo. Somos la nación más grande y poderosa del mundo, por lo que podemos hacer algo al respecto”.
El presidente Trump lanzó los ataques sin la aprobación del Congreso de Estados Unidos. Las declaraciones se produjeron poco después de que los mediadores omaníes anunciaran un “avance” en las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán en Ginebra, cuando Irán acordó no almacenar uranio en sus reservas como garantía de que no desarrollará armas nucleares. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, condenó a Estados Unidos por abandonar las conversaciones diplomáticas.
Abbas Araghchi: “A diferencia de los estadounidenses, cuyo historial es muy malo y muy negativo. Esta es la segunda vez que negociamos con los estadounidenses y ellos deciden atacarnos justo en medio de la negociación”.

En Israel, un misil balístico iraní impactó el domingo en un distrito residencial de Beit Shemesh, lo que dejó nueve personas muertas y 27 heridas. Otro ataque mató a una mujer en Tel Aviv. Otros misiles iraníes fueron interceptados por las defensas aéreas israelíes, incluido uno que cayó en una calle de Jerusalén e hirió a varias personas.
Irán también lanzó ataques en represalia contra todos los países árabes del golfo Pérsico que albergan bases militares estadounidenses, con la excepción de Omán. Los ataques tuvieron como objetivo Baréin, Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Jordania y Arabia Saudí. Una persona murió en Abu Dabi. Otra persona murió en Kuwait, donde un funcionario del Ministerio de Defensa informó que tres aviones de combate F-15 estadounidenses fueron “derribados por error” por las defensas aéreas kuwaitíes.
En Arabia Saudí, una refinería de petróleo se incendió después de ser alcanzada por fragmentos de un misil iraní, lo que provocó el cierre de una instalación que procesa más de medio millón de barriles de petróleo crudo por día. El transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz se ha detenido debido al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. Los precios del petróleo han alcanzado su máximo en 52 semanas y muchos analistas predicen que pronto podrían superar los 100 dólares por barril. Cientos de miles de viajeros han quedado varados debido a la suspensión de todos los vuelos en algunos de los aeropuertos internacionales más transitados del mundo. Los mercados bursátiles de toda Asia abrieron con fuertes caídas ante el temor de que el ataque a Irán ralentice la economía mundial.

El Ministerio de Salud del Líbano afirma que al menos 31 personas han muerto y casi 150 han resultado heridas desde que Israel lanzó el domingo nuevos ataques aéreos contra los suburbios en Beirut y otras partes del Líbano. Decenas de miles de residentes del sur y del este del Líbano huyeron de sus hogares después de que Israel ordenara la evacuación de casi 50 aldeas antes de una campaña de bombardeos planificada. Las fuerzas armadas de Israel afirman que la reanudación de su guerra contra el Líbano se produce en respuesta a los misiles y drones que Hizbulá lanzó en represalia por el magnicidio del ayatolá Alí Jamenei. Estas fueron las primeras violaciones importantes por parte de Hizbulá de un alto el fuego que entró en vigor en noviembre de 2024. Durante ese tiempo, la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU en el Líbano, conocida como FPNUL, documentó más de 15.000 violaciones por parte de Israel del alto el fuego que mantiene con Hizbulá.

Las autoridades del Reino Unido afirman que un dron iraní impactó una base aérea británica en Chipre durante la noche del domingo y causó daños limitados y ninguna víctima fatal. El ataque de Irán se produjo después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, dijera que había aceptado la solicitud del Pentágono de utilizar bases militares británicas para lo que Starmer calificó como ataques “defensivos” contra instalaciones de misiles iraníes. Por otra parte, Francia dijo que enviará dos buques de guerra al mar Rojo para unirse a una misión naval europea. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania desmintió los informes de que Berlín estaba “considerando seriamente” unirse a la guerra contra Irán. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, condenó los ataques estadounidenses e israelíes y los calificó como una violación del derecho internacional.
Presidente del Gobierno español Pedro Sánchez: “Se puede estar contra un régimen odioso, como está el conjunto de la sociedad española, como es el régimen iraní, y estar a la vez en contra de una intervención militar injustificada, peligrosa y fuera de la legalidad internacional. Que se debe estar contra una guerra iniciada sin autorización del Congreso de Estados Unidos, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.

Rusia y China solicitaron el sábado una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en la que el ministro de Relaciones Exteriores de China instó a que se establezca de inmediato un alto el fuego y se reanuden las conversaciones. Por su parte, Rusia calificó los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán como “otro acto no provocado de agresión armada”. Mientras tanto, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, presidirá este lunes una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU titulada “Niños, tecnología y educación en situaciones de conflicto”. Esta es la primera vez que la esposa de un líder mundial preside una sesión de este tipo y se produce pocos días después de que ataques estadounidenses e israelíes mataran a decenas de escolares iraníes.

La Casa Blanca afirma que altos funcionarios del Gobierno de Trump informarán el martes a ambas cámaras del Congreso sobre los ataques estadounidenses contra Irán. El presidente Trump lanzó los ataques sin la autorización del Congreso, un requisito establecido en el artículo I, sección 8 de la Constitución estadounidense. El sábado, el congresista demócrata del estado de California Ro Khanna y el congresista republicano del estado de Kentucky Thomas Massie exigieron que se lleve a cabo una votación de urgencia sobre una Resolución de Poderes de Guerra que pondría freno a los ataques estadounidenses a menos que el Congreso dé su aprobación a la acción militar.
Esto se produce al tiempo que los principales dirigentes demócratas, entre ellos el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, y el líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, enfrentan críticas de organizaciones pacifistas, que señalan que la oposición de estos al ataque de Trump contra Irán se basa en cuestiones de procedimiento y no en un rechazo de la guerra como tal. Una encuesta realizada durante el fin de semana por la agencia de noticias Reuters y la consultora de opinión pública Ipsos reveló que solo uno de cada cuatro residentes estadounidenses aprueba los ataques de Estados Unidos contra Irán.

En Pakistán, al menos 24 personas murieron el domingo durante la represión violenta de las airadas protestas que estallaron en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. En la ciudad de Karachi, guardias de seguridad del Consulado de Estados Unidos mataron a diez personas al disparar contra manifestantes que habían franqueado el muro exterior del recinto diplomático. Asimismo, al menos 14 personas murieron en el norte de Pakistán, donde grupos de manifestantes vandalizaron varios edificios y prendieron fuego a oficinas regionales de las Naciones Unidas.
Mientras tanto, Pakistán intensificó su guerra contra el Gobierno talibán de Afganistán durante el fin de semana e intentó atacar la base aérea de Bagram, una antigua base militar estadounidense situada al norte de la ciudad de Kabul. Cientos de soldados y decenas de civiles han muerto en combates transfronterizos desde que Pakistán declaró la semana pasada una “guerra abierta” contra Afganistán.

En el estado de Texas, al menos dos personas murieron y 14 resultaron heridas en la madrugada del domingo durante un tiroteo masivo ocurrido en un bar de una concurrida zona de ocio nocturno de la ciudad de Austin. Según la organización Gun Violence Archive, en lo que va de 2026 se han registrado 58 tiroteos masivos en Estados Unidos. El FBI está investigando el tiroteo como un posible acto de terrorismo después de que se informara de que el sospechoso llevaba una camiseta con un diseño de la bandera iraní y un suéter con capucha con la inscripción “Propiedad de Alá”. El sospechoso, que murió tras ser baleado por la policía, fue identificado como Ndiaga Diagne, un ciudadano estadounidense naturalizado, originario de Senegal, de 53 años de edad. Los republicanos aliados de Trump han utilizado el tiroteo para avivar los discursos de odio y respaldar las políticas contra la inmigración, aunque una vez más se han negado a promover leyes más rigurosas sobre el control de armas de fuego. Las identidades de las víctimas no se han hecho públicas. Al menos tres de las personas hospitalizadas se encontraban en estado crítico.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, condenó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y dijo al respecto: “El execrable acto constituye una violación inescrupulosa de todas las normas del Derecho Internacional y la dignidad humana”. Los comentarios de Díaz-Canel se producen al tiempo que el presidente Trump continúa lanzando amenazas contra Cuba. El viernes, el mandatario estadounidense dijo que Estados Unidos podría emprender lo que calificó como una “toma de control amistosa” de la isla.
Presidente Donald Trump: “Están en un gran problema, como ustedes saben. No tienen dinero. No tienen nada en este momento. Pero están hablando con nosotros, y tal vez tengamos una toma de control amistosa de Cuba”.

El expresidente Bill Clinton negó haber tenido conocimiento de los crímenes que cometía el fallecido traficante sexual Jeffrey Epstein en una declaración a puerta cerrada de seis horas de duración que brindó el viernes ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Este testimonio bajo juramento supone la primera ocasión en que un expresidente de Estados Unidos es obligado a declarar ante el Congreso. Asimismo, Bill Clinton es la figura de más alto perfil que es sometida a un interrogatorio después que se hicieran públicos los archivos sobre Epstein. Estas son algunas de las declaraciones de apertura que Clinton compartió en redes sociales.
Bill Clinton: “No vi ni hice nada malo. Como alguien que creció en un hogar con violencia doméstica, no solo no habría viajado en su avión si hubiera tenido la más mínima sospecha de lo que estaba haciendo, sino que lo habría denunciado yo mismo y habría encabezado el reclamo de justicia por sus delitos, en lugar del trato privilegiado que recibió”.
El testimonio de Clinton se produjo un día después de que su esposa, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, le dijera al Comité de Supervisión que ella no conoció a Epstein.
Bill Clinton viajó varias veces en el avión privado de Epstein a comienzos de la década de 2000; además, aparece sentado en una bañera de hidromasaje en una fotografía junto a Epstein y una mujer cuya identidad fue censurada. En su declaración ante el Congreso, el exmandatario negó de forma categórica conocer a la mujer que figura en la foto.

Un juez del estado de Dakota del Norte afirmó que ordenará a Greenpeace pagar una indemnización estimada en 345 millones de dólares, una medida que podría llevar a la organización ambientalista a la bancarrota. El año pasado, un jurado falló a favor de Energy Transfer, la corporación a cargo del oleoducto Dakota Access, en un juicio de amplia repercusión en el que la empresa con sede en Texas acusó a Greenpeace de incurrir en conductas delictivas al brindar capacitación y financiamiento a las protestas lideradas por comunidades indígenas que se llevaron a cabo en la reserva Standing Rock entre 2016 y 2017. Greenpeace argumentó que la demanda formaba parte de un evidente intento de las corporaciones de socavar el derecho a la libertad de expresión. En marzo de 2025, Democracy Now! habló con Deepa Padmanabha, principal asesora legal de Greenpeace Estados Unidos.
Deepa Padmanabha: “Es importante entender que este juicio no solo desconoce de manera obvia y flagrante el liderazgo indígena y la resistencia indígena, sino que es un caso que va mucho más allá de Greenpeace. También es un ataque contra todo el movimiento [ambientalista] y contra nuestros derechos a la libertad de expresión y a la protesta pacífica consagrados en la Primera Enmienda”.
El juez James Gion había reducido previamente la indemnización fijada por el jurado casi a la mitad, de más de 670 millones de dólares a unos 345 millones de dólares. Greenpeace podría presentar un recurso de apelación ante la Corte Suprema de Dakota del Norte.