El Líbano expulsó el martes al recientemente designado embajador de Irán en el país. El grupo Hizbulá, que es financiado por Irán, calificó dicha medida de un “grave error nacional y estratégico”. Esto se produce al tiempo que Israel dice que planea anexar partes del sur del Líbano para crear lo que ha denominado como un “amortiguador defensivo” contra Hizbulá. Las fuerzas armadas israelíes continúan bombardeando puentes y destruyendo viviendas en el sur del Líbano. Las autoridades libanesas afirman que los ataques israelíes se han cobrado la vida de más de 1.000 personas desde el 2 de marzo, y que más de un millón de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares. El martes, el portavoz de la ONU Stéphane Dujarric condenó la guerra de Israel contra el Líbano.
Stéphane Dujarric: “Sí, nos preocupa el recrudecimiento de la retórica que estamos presenciando. Nos preocupa la continua actividad militar que estamos viendo. La integridad territorial del Líbano debe ser respetada. El Gobierno del Líbano debe ser respetado”.






