En Filipinas, un senador que en una ocasión estuvo al frente de la violenta guerra contra el narcotráfico del expresidente Rodrigo Duterte huyó el lunes de agentes federales que intentaban ejecutar una orden de arresto de la Corte Penal Internacional fuera de la sala del Senado filipino. Las cámaras de vigilancia captaron la dramática escena, cuando el senador Ronald Dela Rosa, de 64 años, subió a toda prisa las escaleras y corrió por los pasillos del edificio antes de llegar a la sala del Senado, donde los agentes no tienen autoridad para arrestarlo. Dela Rosa, quien pasó la noche en su oficina en el Senado y, desde entonces, se ha negado a salir de allí, se ha comprometido a luchar contra su extradición a la ciudad de La Haya, donde enfrenta cargos ante la Corte Penal Internacional. Dela Rosa se desempeñó como jefe de policía durante el mandato de Rodrigo Duterte entre 2016 y 2018, periodo en el que miles de presuntos narcotraficantes murieron por disparos de las fuerzas del orden. Una portavoz de la Corte Penal Internacional expuso el lunes los cargos en su contra.
Oriane Maillet: “Los jueces evaluaron el material presentado por la fiscalía y hallaron motivos razonables para creer que el señor Dela Rosa es penalmente responsable como presunto coautor indirecto del crimen de lesa humanidad de asesinato”.
Mientras tanto, la Cámara de Representantes de Filipinas votó el lunes a favor de someter a juicio político a la vicepresidenta Sara Duterte por cargos de soborno y corrupción. La vicepresidenta filipina es hija del expresidente Rodrigo Duterte, quien se encuentra encarcelado en La Haya a la espera de ser juzgado por presuntos crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional. Esta es la segunda vez que Sara Duterte es sometida a juicio político, aunque las probabilidades de que sea destituida de su cargo parecen ser pocas, después de que sus aliados tomaran el lunes el control del Senado.






