
Tras más de cien días de hostilidades, Irán y Estados Unidos han anunciado un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra. Israel, sin embargo, no es parte de este acuerdo tentativo y dice que planea mantener el control de las zonas que está ocupando en el sur del Líbano, algo que Irán aún rechaza y que fue el principal punto de fricción en el acuerdo de alto el fuego parcial acordado por Estados Unidos e Irán en abril. La firma del nuevo acuerdo está prevista para el viernes 19 de junio, pero la ofensiva implacable de Israel contra el Líbano podría, una vez más, impedir que los planes se concreten.
“Esta va a ser la principal cuestión que defina si realmente se llega a un acuerdo o no”, plantea Jeremy Scahill, del medio Drop Site News, quien nos acompaña en Democracy Now! para analizar lo que se sabe acerca de esta última ronda de negociaciones diplomáticas. Scahill señala que, ahora, Estados Unidos tiene la intención de poner fin a la guerra aunque no haya logrado sus objetivos iniciales de provocar un cambio de régimen y la capitulación nuclear de Irán y, al parecer, Trump “finalmente ha aceptado alguna versión de su narrativa de victoria inventada y casi completamente falsa”. Scahill, quien viene manteniendo extensos intercambios con funcionarios iraníes acerca de las negociaciones de paz, dice que queda por verse si Irán puede “desacoplar” con éxito la alianza entre Estados Unidos e Israel en lo referido al expansionismo de Israel en el Líbano o si ha cedido demasiado de su propia “ventaja estratégica” al acordar reabrir el estrecho de Ormuz.
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