El Gobierno de Trump anunció el viernes que un ataque estadounidense dentro de territorio venezolano se cobró la vida del presunto líder del grupo criminal Tren de Aragua. El ataque se realizó en coordinación con el Gobierno interino de Venezuela, que asumió el poder después de que las fuerzas armadas estadounidenses se llevaran por la fuerza al presidente venezolano, Nicolás Maduro. El presidente Trump dijo en redes sociales que las fuerzas armadas estadounidenses “realizaron un ataque cinético, rápido y letal para concretar la ejecución” del líder del grupo criminal, quien es conocido como Niño Guerrero. En 2025, el Departamento de Justicia de Trump acusó a Guerrero de varios delitos federales, incluido el de “facilitar actos de terrorismo”.
Esto se produce al tiempo que el Gobierno de Trump continúa atacando embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental, alegando, sin pruebas, que estas están vinculadas al narcotráfico. Más de 200 personas han muerto en dichos ataques, que han sido ampliamente condenados y calificados de ilegales. Brian Finucane, de la organización sin fines de lucro International Crisis Group, dijo que la ejecución de Guerrero se produjo como parte de “un número mayor de muertes ilegales y performativas que ha llevado a cabo el Gobierno de Trump”. Finucane agregó: “Fuera de los conflictos armados, las muertes premeditadas se denominan asesinatos”.






