Misiles y drones rusos cayeron durante la madrugada del jueves sobre las ciudades más grandes de Ucrania. Las autoridades de Kiev informan que tres personas murieron y varias resultaron heridas en los ataques. Un edificio residencial de 25 pisos se encuentra entre las instalaciones civiles que resultaron dañadas. Por otra parte, una serie de ataques rusos se cobró la vida de cuatro personas en la ciudad de Odesa y de otras tres en la ciudad de Járkov, al tiempo que decenas resultaron heridas.
Mientras tanto, las fuerzas armadas ucranianas afirmaron haber lanzado ataques con drones contra otras tres refinerías de petróleo rusas, así como contra estaciones de bombeo y buques petroleros rusos que operan en el mar Negro. Los ataques de Ucrania contra instalaciones energéticas rusas han provocado una grave escasez de combustible. El miércoles, el Kremlin anunció una prohibición a la exportación de diésel, una medida que busca garantizar el abastecimiento del mercado interno.
Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, llevó a cabo el miércoles una serie de reuniones de alto nivel en el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara, incluso con el presidente Trump, quien dijo que Estados Unidos le otorgará una licencia a Ucrania para fabricar sistemas de defensa aérea Patriot. Trump también dijo que Estados Unidos apoyará los esfuerzos de Ucrania para adentrar aún más sus ataques en territorio ruso. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia condenó las decisiones que se tomaron en la cumbre de la OTAN y dijo que estas podrían conducir a una “catástrofe”. En un momento, el presidente Trump se refirió a Zelensky como “presidente Putin”.







