
Haley Van Erem, exabogada de carrera de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, ha presentado una querella en la que alega que el grupo de trabajo del Gobierno de Trump encargado de investigar el antisemitismo presionó a las universidades para que aceptaran cauntiosos acuerdos a pesar de no haber presentado casi ninguna evidencia de discriminación contra las personas judías en sus campus. En su denuncia, Van Erem señala que las investigaciones del Gobierno en instituciones como Harvard, Brown y Columbia fueron “un proceso ilícito diseñado para lograr objetivos políticos predeterminados”.
“Distintas entidades de Columbia, desde la junta directiva hacia abajo, han colaborado con el Gobierno federal en estas investigaciones falsas”, señala Marianna Hirsch, profesora emérita de la Universidad de Columbia. “No se trató de investigaciones sobre acusaciones de antisemitismo, sino de un esfuerzo para desmantelar la educación superior ladrillo por ladrillo”. Columbia y Brown llegaron a acuerdos con el Gobierno por montos de 200 millones y 50 millones de dólares, respectivamente. Harvard se negó a aceptar un acuerdo y, finalmente, un juez desestimó la demanda contra la universidad.
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