
La Franja de Gaza está sufriendo los impactos de la tormenta de invierno Byron, que golpeó a la población palestina con lluvias y bajas temperaturas durante la noche. Se empaparon tiendas de campaña y refugios precarios, quedaron colchones flotando y se volaron techos improvisados. Una bebé de ocho meses, Rahaf Abu Jazar, murió de hipotermia. Desde Gaza nos acompaña la trabajadora humanitaria Moureen Kaki, quien comenta que las condiciones en las que funcionan los hospitales no han mejorado desde lo que llaman alto el fuego. “No es realmente un alto el fuego”, señala. “Es solo una forma más lenta de morir”.
Transcripción
AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org. Soy Amy Goodman, con Nermeen Shaikh.
NERMEEN SHAIKH: Pasamos ahora a hablar de Gaza, donde la tormenta invernal Byron golpeó a los palestinos desplazados con fuertes lluvias y temperaturas bajo cero durante la noche. El agua inundó las tiendas de campaña y los refugios improvisados o los arrasó por completo. En Jan Yunis, una niña de 8 meses llamada Rahaf Abu Jazar murió de hipotermia. Al amanecer, las familias encontraron sus pertenencias empapadas y lagos de lodo y aguas residuales. Este es Sami Yassin, un padre y amputado, hablando con Al Jazeera.
SAMI YASSIN: Estuvo lloviendo toda la noche y se inundó todo. Yo no podía moverme porque tengo un brazo amputado y metralla en mi pierna, y no puedo andar por el agua. Empecé a gritar y a pedir ayuda a la gente para sacar a mis hijos, pero no pudieron. La comida se echó a perder y la cubierta de la carpa se voló. No sé qué hacer.
AMY GOODMAN: Nos acompaña ahora Moureen Kaki, jefa de misiones de la organización GLIA International. Kaki ha estado en Gaza durante más de un año.
Le damos la bienvenida a Democracy Now!, es un placer tenerle con nosotros. ¿Puede describir la situación sobre el terreno en este momento?
MOUREEN KAKI: Muchas gracias por invitarme de nuevo. Ahora mismo estamos viendo lluvias intensas allí en Gaza. Las tiendas de campaña de la gente están siendo arrasadas o inundadas por completo. Las personas no pueden refugiarse del frío, del viento, o de la lluvia misma. Estoy aquí en Mawasi, en Khan Younis, junto a la playa, la marea ha subido, arrasando las tiendas con las últimas pertenencias de la gente. Y no tienen a dónde ir.
NERMEEN SHAIKH: ¿Podría hablar sobre el acceso a la ayuda? ¿Qué tipo de ayuda está entrando para apoyar a la gente?
MOUREEN KAKI: No lo suficiente. Los israelíes no están permitiendo la entrada… continúan bloqueando la ayuda vital que podría salvar vidas y proporcionar refugio en Gaza. De hecho, de la ayuda que está llegando, lo que menos vemos son suministros médicos y para construir refugios.
AMY GOODMAN: ¿Qué se necesita en este momento? ¿Qué piden desde GLIA International?
MOUREEN KAKI: Estamos pidiendo que los israelíes, como mínimo, cumplan con su parte del acuerdo de alto el fuego, y además de eso, un final completo de este bloqueo de facto y el acceso sin restricciones de la ayuda a la Franja de Gaza. Esto incluye tiendas de campaña y lonas, suministros médicos, cuyas existencias están mayormente agotadas en los hospitales. Esencialmente, la situación en los hospitales no ha cambiado desde el alto el fuego en términos de lo que está disponible. Y la única manera de que Gaza pueda siquiera comenzar a pensar en la reconstrucción pasa por el fin de este bloqueo.
NERMEEN SHAIKH: Moureen, ¿continúan los bombardeos del ejército en medio de estas tormentas?
MOUREEN KAKI: Sí, absolutamente. Al este de la línea amarilla, los bombardeos no han cesado. Al oeste de esta línea amarilla, en lo que se supone que es la zona humanitaria, las personas siguen siendo objetivo de los ataques con drones. Tan recientemente como en noviembre, había dos niños, Juma y Fadi, que iban a recoger leña para sus familias, y se acercaron a la línea amarilla. Son niños, de 9 y 10 años. No sabían qué era esa línea amarilla, y los mataron en un ataque con drones. Y estos son solo dos de los cientos de palestinos a quienes el ejército israelí ha matado desde que entró en vigor el alto el fuego.
AMY GOODMAN: Por último, ¿ve esto como un alto el fuego o no?
MOUREEN KAKI: Absolutamente no. Absolutamente no. Como dije, han matado a más de 400 palestinos y hay más de mil heridos. Los palestinos mueren todos los días en los hospitales debido a emergencias médicas que podrían prevenirse si se les permitiera tener los suministros adecuados y los equipos necesarios. Esto no es realmente un alto el fuego. Es solo una forma más lenta de morir.
AMY GOODMAN: ¿Y el tema del hambre, en los últimos 15 segundos que tenemos, especialmente para los niños?
MOUREEN KAKI: Los niños continúan enfrentando problemas de desnutrición porque los israelíes no están permitiendo la entrada de la cantidad de ayuda acordada. La comida accesible en los mercados ingresa a través de rutas comerciales, y es extremadamente inaccesible para las familias que han estado sin trabajo y viviendo bajo los bombardeos durante dos años.
AMY GOODMAN: Moureen Kaki, quiero darle las gracias por acompañarnos. jefa de misiones de la organización GLIA International, hablando desde Jan Yunis, Gaza. Soy Amy Goodman, con Nermeen Shaikh.






