
En Minesota se intensifica el estado de movilización social tras los eventos del sábado 24 de enero, cuando agentes federales de inmigración mataron a tiros a Alex Pretti, un enfermero de terapia intensiva de 37 años que trabajaba en un hospital del Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos en Mineápolis. Presentamos un informe del corresponsal de Democracy Now! John Hamilton desde el lugar donde fue abatido Pretti, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales. “Hemos visto de todo, desde personas que quedaron inconscientes, desmayadas, afectadas por los gases lacrimógenos, con golpes, con narices ensangrentadas, con dificultades para respirar”, cuenta Melissa, una vecina de la zona. Por su parte, el senador estatal Omar Fateh se refiere al homicidio con indignación: “Tenía una cámara en la mano. Lo derribaron, lo golpearon y lo ejecutaron”.
Transcripción
AMY GOODMAN: Comenzamos el programa de hoy en Mineápolis, Minesota, donde agentes federales de inmigración mataron a tiros el sábado a Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de terapia intensiva de 37 años que trabajaba en el Sistema de Atención Médica para Veteranos de Mineápolis. El homicidio de Pretti se produjo poco más de dos semanas después de que un agente del ICE matara a disparos a Renee Good, una poeta de 37 años y madre de tres hijos, y un día después de que se realizara una protesta masiva en Minesota contra la represión contra los inmigrantes por parte de Trump.
Al igual que en el caso de Renee Good, funcionarios del Gobierno de Trump afirmaron rápidamente que Alex Pretti representaba una amenaza. Pretti tenía una licencia para portar armas y estaba armado, pero las imágenes de video muestran que nunca sacó su arma. El asesor de la Casa Blanca Stephen Miller, calificó a Pretti como un “asesino potencial”. El jefe de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, afirmó que Pretti quería “masacrar a las fuerzas del orden”. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que Pretti había “blandido un arma”. Pero las imágenes de video de la escena y declaraciones bajo juramento de testigos presenciales contaron una versión bastante diferente. Quiero leer las palabras de una de esas personas, quien al inicio de su testimonio describe como Pretti había estado ayudando a dirigir el tráfico, minutos antes de que lo mataran a tiros.
El testimonio dice, en parte: “El hombre que estaba observando y ayudando a dirigir el tráfico y yo estábamos parados en la calle. El hombre tenía un teléfono en su mano y estaba grabando en video. “Un agente se acercó y nos pidió que retrocediéramos, así que retrocedí lentamente hacia la acera.
“El hombre se quedó en la calle, filmando mientras los otros observadores […] estaban siendo forzados a retroceder por otro agente del ICE que los estaba amenazando con gas pimienta. El hombre se acercó a apoyarlos cuando fueron amenazados, solo con su cámara en mano. No lo vi tratar de sacar o sostener un arma.
“Luego, el agente del ICE empujó a una observadora al suelo y comenzó a rociar a las tres personas con gas pimienta directamente en el rostro y por todas partes. El hombre del teléfono puso sus manos sobre su cabeza y el agente lo roció de nuevo y lo empujó.
“Luego, el hombre trató de ayudar a la mujer a la que el agente del ICE había empujado al suelo. Los agentes del ICE seguían rociando gas pimienta. Más agentes se acercaron y agarraron al hombre, que todavía estaba intentando ayudar a la mujer a levantarse. […]
“Los agentes empujaron al hombre al suelo. No lo vi tocar a ninguno de ellos —él ni siquiera estaba mirándolos de frente—. No parecía que estuviera tratando de resistirse, solo intentaba ayudar a la mujer. No lo vi con un arma. Lo tiraron al suelo. Cuatro o cinco agentes lo tenían en el suelo y comenzaron a dispararle. Le dispararon muchas veces.
“No sé por qué le dispararon. Solo estaba ayudando. Yo estaba a cinco pies de él y simplemente le dispararon”.
Ese es el testimonio jurado de una persona que presenció la muerte a tiros de Alex Pretti a manos de agentes migratorios en las calles de Mineápolis el sábado por la mañana. Los videos muestran que Pretti nunca intentó sacar su arma y que un agente lo desarmó al remover la pistola de su funda antes de que se efectuara el primer tiro. Le dispararon un total de diez veces. Seis de los disparos fueron contra el cuerpo ya inmóvil de Pretti.
Un médico que presenció el tiroteo describió lo que sucedió después y dijo: “Vi que la víctima estaba en el suelo de costado y estaba rodeada por varios agentes del ICE. Yo no entendía por qué la víctima estaba de costado, ya que esa no es una práctica estándar cuando una víctima ha sido baleada. Comprobar el pulso y administrar reanimación cardiopulmonar es la práctica estándar. En lugar de hacer cualquiera de esas cosas, los agentes del ICE parecían estar contando sus heridas de bala”. Después del tiroteo, el Gobierno federal impidió que los investigadores locales analizaran cualquier evidencia, al igual que lo hicieron después de la muerte a tiros de Renee Good. El sábado por la noche, un juez emitió una medida cautelar temporal prohibiendo a los funcionarios federales “destruir o alterar las evidencias”. Está previsto que hoy se realice una audiencia en un tribunal federal. Varios legisladores republicanos han pedido que se realicen investigaciones conjuntas a nivel federal y estatal. El senador republicano de Luisiana Bill Cassidy dijo: “La credibilidad del ICE y del DHS están en juego”.
El corresponsal de Democracy Now! John Hamilton estuvo en las calles de Mineápolis este fin de semana y produjo el siguiente reportaje.
JOHN HAMILTON: A las nueve de la mañana del sábado, se escucharon disparos en un tramo del vecindario de Whittier, al sur de Mineápolis, conocido como “Eat Street”. Videos del homicidio comenzaron a circular por las redes sociales, provocando conmoción e ira entre los vecinos que salieron a las calles a pesar de las temperaturas por debajo de los -17 ºC. En cuestión de horas, manifestantes de la región de las ciudades gemelas convergieron cerca de la intersección de la avenida Nicollet y la calle 26, el lugar del homicidio. La respuesta de las autoridades fue extraordinariamente violenta.
MANIFESTANTE 1: ¡Me van a matar si dejan que me lleven! ¡Dejen de tomar fotos y salven mi vida!
JOHN HAMILTON: Los arrestados por los agentes federales enmascarados fueron empujados a camionetas sin insignias, muchas con placas de otro estado.
MANIFESTANTE 2: Se llevaron a mi hermana Donna. Estaba en la esquina ejerciendo su derecho constitucional a la protesta. Estábamos paradas en la esquina. Los agentes del ICE nos separaron. Me di la vuelta para encontrarla, y la estaban tirando al suelo. Y había, no sé, cuatro o cinco agentes encima de ella. Y luego se la llevaron arrastrada hasta un auto o algo así. Podría ser esa camioneta de allá. Lo siento, solo quiero encontrar a mi hermana, Donna. ¡Por favor! ¡Que alguien me ayude a saber dónde puedo recogerla!
MANIFESTANTE 3: Estábamos huyendo del gas lacrimógeno. Es todo lo que estábamos haciendo.
MANIFESTANTE 4: Bueno. ¿Dónde está ella ahora?
MANIFESTANTE 3: La están arrestando los del ICE.
JOHN HAMILTON: Tal como lo hicieron luego de que el agente del ICE Jonathan Ross matara a tiros a Renee Good el 7 de enero, los agentes federales impidieron que los investigadores estatales de la Oficina de Detención Penal de Minesota (BCA) accedieran al lugar de los hechos, incluso después de que funcionarios de la BCA obtuvieran una orden firmada por un juez.
KEVIN: Mi nombre es Kevin. Vivo a una cuadra de aquí. Hoy me desperté y escuché la noticia e inmediatamente salí a la calle a protestar. Esta gente son fascistas nazis y deben irse de nuestros vecindarios. Deben ser desmantelados. La agencia entera debe ser eliminada. Los observadores constitucionales están siendo sacados a rastras de sus vehículos. Los agentes están rompiendo sus ventanas, salen de sus vehículos a rociar a la gente con gas pimienta. Estoy viendo que están rociando con gas pimienta a personas que ya han sido derribadas al suelo por tres agentes de la Patrulla Fronteriza. En el último video vimos que esta persona tenía a seis agentes de la Patrulla Fronteriza rodeándolo, y aún así le dispararon cinco veces en la calle. Es un asesinato sin lugar a dudas. Simplemente nos están asesinando.
JEREMY: Sí. Hola. Mi nombre es Jeremy. Y ahora mismo estoy en la avenida Stevens y la calle 26. Hay un montón de agentes del ICE posicionados en la calle y están tratando de hacernos retroceder y sacarnos de la zona. Justo esta mañana, seis agentes del ICE le dispararon a una persona y la mataron. Yo vine aquí a protestar. Y lo único que han hecho desde entonces es arrestar a gente inocente solo por salir a la calle.
JOHN HAMILTON: Unas cuatro horas después de que fueron filmados cometiendo un homicidio, en un video que ya se había vuelto viral en Internet, los agentes federales enmascarados abandonaron la escena.
MANIFESTANTE 5: ¿Dónde está su vergüenza, eh? ¿Dónde está su vergüenza?
JOHN HAMILTON: Hicieron retroceder a los manifestantes enojados pero pacíficos lanzando gases lacrimógenos, granadas de aturdimiento y otras armas llamadas “menos letales”.
MANIFESTANTE 5: ¡Es hora de que se vayan! ¡Creo que es hora de que se vayan!
JOHN HAMILTON: Los agentes del ICE, la Patrulla Fronteriza y otras agencias federales se marcharon en un convoy de camionetas, seguidos por un vehículo blindado.
MANIFESTANTE 5: ¡Fuera de nuestro vecindario! ¡No los queremos acá!
JOHN HAMILTON: Abandonaron una escena del crimen sin ninguna coordinación con las autoridades estatales o locales.
MANIFESTANTE 6: Mientras se marchaban comenzaron a lanzar gases lacrimógenos y granadas de aturdimiento contra la multitud. Nadie estaba haciendo nada. Yo estaba literalmente estrechando la mano de la gente con la que estaba hablando mientras se iban.
JOHN HAMILTON: Minutos después de que los agentes federales abandonaran la escena, policías estatales uniformados lanzaron ráfagas de gases lacrimógenos mientras se marchaban en un convoy que estaba flanqueado por un par de vehículos blindados. El reverendo Genjo Sam Conway vive a tres cuadras de la escena del asesinato. A Conway lo despertó el sonido de un helicóptero sobre su cabeza y corrió al lugar de los hechos después de enterarse de la noticia.
GENJO SAM CONWAY: Estas son otras personas. Son del Departamento de Recursos Naturales y la Policía Estatal, eso es lo que parece. No entendemos, uno, por qué están aquí, y no entendemos, dos, por qué se les permite estar enmascarados. También se niegan a identificarse sin proporcionar números de placa ni nombres. Saquen al ICE de aquí y pónganse de nuestro lado. Se supone que deben protegernos a nosotros, no a ellos. Ellos no viven aquí. Ayúdennos. Ayúdennos ahora mismo. Esta es una ocupación.
MANIFESTANTES: ¡ICE fuera ahora!
JOHN HAMILTON: Con el hedor de gas lacrimógeno aún en el aire, cientos de manifestantes se reunieron en la intersección de la calle 26 y la avenida Nicollet, donde levantaron barricadas que cortaron el tráfico de vehículos y erigieron un monumento conmemorativo en el lugar del homicidio [de Pretti].
MANIFESTANTE 7: ¡Digan su nombre!
MANIFESTANTES: ¡Alex Pretti!
MANIFESTANTE 7: ¡Alex Pretti! ¡Fue asesinado por el ICE, por nuestro Gobierno! ¡Deberían estar indignados! ¡Todos ustedes deberían estar enojados! ¡Todos ustedes deberían estar furiosos! ¡No podemos tolerar esto!
MANIFESTANTE 8: ¡Lo estamos! ¡Lo estamos!
MANIFESTANTE 7: ¡Digan su nombre!
MANIFESTANTES: ¡Alex Pretti!
MANIFESTANTE 7: ¡Alex Pretti!
MANIFESTANTES: ¡Alex Pretti!
MANIFESTANTE 9: ¡Una vez más!
MANIFESTANTES: ¡Alex Pretti!
MANIFESTANTE 9: ¡Una vez más!
MANIFESTANTES: ¡Alex Pretti!
JOHN HAMILTON: Al otro lado de la calle donde Alex Pretti fue abatido a tiros por agentes federales hay un local llamado Glam Doll Donuts, desde donde testigos presenciales observaron el homicidio a través de la ventana principal del restaurante. En el interior, parte del personal que presenció la escena de violencia está dando dónuts y café a los manifestantes que han venido a refugiarse del frío.
MELISSA: Mi nombre es Melissa. Estoy ejerciendo de auxiliar médica de forma voluntaria. Y estoy aquí porque vi en mi vecindario que un enfermero fue asesinado en [la avenida] Nicollet, y había mucha gente aquí siendo atacada con gas pimienta, así que quería venir y proporcionar mis servicios para ayudar a nuestra comunidad. Hemos visto de todo, desde personas inconscientes, desmayadas, rociadas con gas lacrimógeno, gente con moretones, con narices ensangrentadas, que no pueden respirar, con ataques asmáticos, solo cosas simples que he estado viendo más allá de lo peor que podría sucederle a un ser humano, ser asesinado. Yo no estaba aquí en ese momento, pero había varias personas que están aquí ahora que estaban presentes. Este es mi barrio. Tengo que estar aquí. Justo antes, cuando venía hacia aquí, llamé a mi hijo para avisarle a dónde iba y que me estaba ofreciendo como auxiliar médica voluntaria, porque no sé, podría haber sido yo. Todos somos Renee Good. Podría haber sido cualquiera de nosotros. El caballero, no sé su nombre, que fue asesinado hoy, podría haber sido mi hijo o usted. Es todo aleatorio. Él era un observador. Yo soy una observadora. Soy una… Tengo esta identificación médica. Pero, ¿qué importancia tiene eso? No tiene ninguna importancia. A ellos les da exactamente igual.
JOHN HAMILTON: Jaylani Hussein es somalí estadounidense, activista por los derechos civiles y director ejecutivo de la delegación en Minesota de CAIR, el Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses.
JAYLANI HUSSEIN: Estamos aquí de nuevo en la escena de otro asesinato de un vecino que hoy decidió actuar de observador. Se puede ver en los videos que en ese momento él estaba defendiendo a sus vecinos, y a los agentes del ICE no les gustó eso y parece que estaban acercándose a él, forcejeando para tirarlo al suelo, y luego, más adelante, le dispararon y lo mataron. Así que es una situación muy tensa. Los residentes de Minesota han salido hoy a las calles. Hay mucha gente. Realmente es difícil comprender lo que está pasando. Estamos bajo asedio. Estamos siendo atacados. Estamos siendo asediados por el Gobierno federal. Hay 3.000 hombres enmascarados en nuestra comunidad. Nuestras fuerzas del orden están sobrepasadas. Y tenemos la sensación de estar abrumados por todo lo que está sucediendo. Sin embargo, ayer, en uno de los días más fríos del año, a casi 23 ºC bajo cero, 50.000 personas salieron a protestar. Y eso es solo un recordatorio de quiénes somos. Y luego, un día después, hubo mucha gente que salió que se sintió motivada a levantarse en defensa de Renee Good, de sus vecinos. Y que otro de nuestros vecinos haya sido asesinado es simplemente… es simplemente increíble. Están poniendo a prueba nuestro estado y nuestro liderazgo y nuestra comunidad. Sé que somos resilientes y… al final ganaremos.
JOHN HAMILTON: Alex Pretti y Renee Good tenían ambos 37 años de edad y ambos residían en el sur de Mineápolis.
SENADOR OMAR FATEH: Mi nombre es Omar Fateh, soy senador estatal en representación del distrito 62 del sur de Mineápolis, que también es el área en la que tanto Alex como Renee Good fueron asesinados. Ahora estamos dentro del Glam Doll Donuts en la avenida Nicollet, justo al lado del lugar en el que Alex fue asesinado por agentes del ICE. Esta mañana, Alex estaba ahí fuera con todos nuestros vecinos, actuando como protector del vecindario, grabando al ICE cuando viene a nuestra comunidad. Hay grupos de respuesta vecinal que se han juntado para prepararse y organizarse. Y ha habido mucha información errónea y mentiras difundidas por el Gobierno federal y por la derecha, diciendo que Pretti era una amenaza para nuestros agentes del ICE, que era una amenaza para los vecinos. Eso es completamente falso. Lo que vimos en los videos fue que Alex estaba observando pacíficamente. Tenía una cámara en la mano. Lo abordaron, lo golpearon, y lo ejecutaron. Y hemos visto eso en video. Y hemos visto a nuestro presidente decir cosas contradictorias. Por un lado está diciendo que quiere enfocarse en los, entre comillas, “criminales”, personas que están aquí ilegalmente. Pero luego dice: “No, tenemos que expulsar a todos los somalíes. Tenemos que enviarlos a su país. ¡Son todos criminales!”. Así que lo que estamos viendo ahora mismo, y es muy evidente aquí en Mineápolis, es que no solo nuestras comunidades de inmigrantes están siendo atacadas, sino que, literalmente, ciudadanos estadounidenses han sido asesinados.
JOHN HAMILTON: El domingo por la mañana, investigadores estatales de la Oficina de Detención Penal fueron vistos examinando el lugar donde mataron a Alex Pretti. Anotaron las ubicaciones de las cámaras de seguridad y le pidieron a la gente que se apartaran mientras inspeccionaban el lugar del tiroteo.
INVESTIGADOR 1: Gracias a todos. Se lo agradecemos mucho.
INVESTIGADOR 2: Gracias a todos por su cooperación.
JOHN HAMILTON: Heidi Randen es una enfermera certificada que participó junto a otros trabajadores de la salud en una vigilia en honor a Alex Jeffrey Pretti.
HEIDI RANDEN: Alex era un enfermero de la UCI del Sistema de Atención Médica para Veteranos. Ese es uno de los trabajos más difíciles en el mundo. Y estoy muy agradecida con Alex por el cuidado que proporcionó a sus pacientes. Y tengo a su familia en mis pensamientos en este momento, así como a sus compañeros de trabajo.
MANIFESTANTES: ¡Sin justicia, no hay paz! ¡Sin justicia, no hay paz!
HEIDI RANDEN: Estas personas no están ayudando a nadie. No están haciendo cumplir la ley. Están causando el caos, y están lastimando a la gente. Y deben irse.
JOHN HAMILTON: Para Democracy Now!, soy John Hamilton, desde Mineápolis, Minesota.
AMY GOODMAN: Agradecimiento especial a John Hamilton. Al regresar, hablamos con una médica que contrató a Alex Pretti, el enfermero de la UCI a quien agentes federales de inmigración mataron a disparos en Minesota el sábado. Quédense con nosotros.
[Pausa]
AMY GOODMAN: “Hog of the Forsaken”, por el fallecido músico de folk Michael Hurley.






