El historiador Alfred McCoy plantea que la guerra de Irán y la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz revelan el declive del imperio estadounidense

Reportaje23 de marzo de 2026

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado en su cuarta semana. El cierre de facto impuesto en el estrecho de Ormuz por las fuerzas iraníes se está sintiendo en todo el mundo, ya que ha provocado una reducción drástica en el transporte de cargamentos de petróleo, gas natural y fertilizantes. Una quinta parte del suministro mundial de petróleo pasa por este estrecho y el precio del petróleo ya ha aumentado alrededor de un 50% desde que comenzó la guerra, a finales de febrero de 2026.

En la noche del sábado 21 de marzo, el presidente Trump amenazó a Irán por las redes sociales, diciendo que si el estrecho de Ormuz no se reabría por completo en 48 horas “destruiría sus muchas plantas de energía, comenzando con la más grande”. Más tarde, tras las amenazas iraníes de destruir infraestructura esencial, en particular los sistemas de energía y agua, de todo el golfo Pérsico, extendió su plazo cinco días más. Irán ha negado los informes de que se están llevando a cabo conversaciones directas o indirectas con Estados Unidos.

Si Irán puede mantener cerrado el estrecho de Ormuz y “pedir un rescate a Washington”, logrará una influencia significativa, señala Alfred McCoy, profesor de Historia de la Universidad de Wisconsin-Madison. “En términos de estrategia, en este momento Irán está en la posición dominante”.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, el informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman en Nueva York, con Juan González, hoy no en Chicago, sino justo a mi lado en New York. Es un placer estar sentada a tu lado, Juan.

JUAN GONZÁLEZ: Sí, Amy, y ya han pasado seis años desde que entré por las puertas de nuestro estudio por última vez, desde antes de la pandemia de COVID. Es un placer ver a todos en persona, en carne y hueso, en lugar de por internet o por teléfono. Es genial estar aquí.

El presidente Trump anunció hoy que Estados Unidos e Irán han tenido “conversaciones muy productivas” que podrían llevar a lo que él llamó: “la completa y total resolución de nuestras hostilidades en el Medio Oriente”. En una publicación en las redes sociales, Trump dijo que había instruido al Pentágono posponer todos los ataques aéreos contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes por un período de cinco días. Durante el fin de semana, Trump había amenazado con bombardear plantas de energía en Irán a partir de este lunes [23 de marzo] si el estrecho de Ormuz no era reabierto. Irán respondió a esa amenaza de Trump advirtiendo que, en represalia, destruiría infraestructura esencial, incluidos los sistemas de agua, en toda la región. Un portavoz del Ministerio de Salud de Irán escribió en las redes sociales: “Como médico, advierto a los organizadores de la guerra impuesta contra Irán, que atacar la infraestructura de mi país, incluidas hídrica y eléctrica, significa matar de forma indirecta a miles de personas inocentes que yacen en camas de hospital iraníes”.

AMY GOODMAN: El cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha creado la mayor crisis energética en décadas, al tiempo que el transporte de petróleo, gas natural, y fertilizantes se ha reducido drásticamente. Una quinta parte del suministro mundial de petróleo transita por ese estrecho.

Para más información sobre la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán y sobre la importancia del estrecho de Ormuz, nos acompaña ahora Alfred McCoy, profesor de historia en la Universidad de Wisconsin en Madison. Su libro más reciente se titula “Cinco continentes en guerra fría: historia de los imperios y el espionaje en el mundo”. Su reciente artículo para TomDispatch se titula “Declive imperial en el estrecho de Ormuz”.

Profesor McCoy, bienvenido de nuevo a Democracy Now! ¿Puede hablar sobre la importancia de este momento, incluso de lo ocurrido desde que confirmamos esta entrevista ayer? Tenemos al presidente Trump indicando en una publicación en redes sociales que podría haber un fin de las hostilidades; y declarando un período de cinco días de prórroga de su plazo límite antes de que Estados Unidos ataque infraestructura civil, claramente un crimen de guerra. ¿Puede hablar de qué significa todo esto, y particularmente su enfoque sobre el estrecho de Ormuz, y de por qué habla de “decadencia imperial”?

ALFRED McCOY: Claro, Amy. En este amplio mundo, solo hay siete puntos principales de estrangulamiento marítimo. Dos de ellos se encuentran en Medio Oriente: el canal de Suez y el estrecho de Ormuz. Entonces, veamos lo que sucedió en el canal de Suez. En 1956, el presidente de Egipto, Gamal Abdel Nasser, nacionalizó el canal de Suez, que hasta ese momento había sido propiedad británica. Y el Gobierno británico estaba tan indignado, bajo Sir Anthony Eden, que conspiraron con los franceses y los israelíes y montaron un gran ataque contra Egipto. En la primera semana de guerra, una armada de seis portaaviones franceses y británicos parecía estar logrando una victoria casi total. Derribaron alrededor de cien aviones egipcios. Destruyeron la Fuerza Aérea Egipcia. Y en el desierto de la península del Sinaí, las Fuerzas de Defensa de Israel destrozaron los tanques egipcios. En esa primera semana de guerra, Egipto había perdido todas sus armas estratégicas. Estaba impotente, impotente ante el poder de este monstruo imperial. Y luego Nasser, practicando la geopolítica que los británicos aparentemente habían olvidado, juntó un par de docenas de cargueros oxidados, los llenó de rocas, los hundió en la salida norte del canal de Suez, y cuando los comandos británicos y franceses avanzaron impetuosamente hasta Suez, la victoria les había sido arrebatada. Y en un par de meses, la libra esterlina británica tuvo que ser salvada por el primer rescate del FMI. El aura de poderío imperial de Gran Bretaña, su majestad, se había evaporado. Gran Bretaña había sido sancionada por la ONU, y el Imperio Británico estaba en el camino a una disolución rápida.

Ahora pasemos al estrecho de Ormuz. Durante la primera semana de guerra, Washington estaba muy orgulloso del terrible y veloz poderío aéreo estadounidense. Matamos al ayatolá Jamenei. Eliminamos a la mayoría de los comandantes iraníes. Parecía que habíamos destruído sus defensas aéreas, y, de hecho, lo hicimos. Podíamos operar sin control por todo Irán. Irán parecía impotente bajo el poder de nuestro monstruo imperial. Y en ese momento, Irán hizo algo muy simple. Usaron sus drones baratos, 20.000 dólares por unidad, drones Shahed, y comenzaron a atacar la infraestructura en la costa sur del golfo Pérsico, y golpearon cinco cargueros en el golfo Pérsico. Y cerraron el estrecho de Ormuz.

Y cuando piensas en ello, no hay otro lugar en el planeta que sea tan absolutamente central, tan absolutamente crítico para el funcionamiento de toda la economía global. Quiero decir, el golfo Pérsico tiene el 50% de las reservas mundiales de petróleo, por valor de unos 86 billones de dólares. El aeropuerto más concurrido del mundo está en Dubai. El golfo Pérsico abastece el 20% del gas natural del mundo. Y muy importante, aproximadamente la mitad de los ingredientes para la producción de fertilizantes pasan a través del estrecho de Ormuz.

Cuando uno piensa en eso, entonces, ¿qué está pasando ahora? Es primavera. Los agricultores de todo el hemisferio norte, de toda la mitad norte del mundo, están plantando sus cultivos, y necesitan fertilizantes con el fin de cubrir los costos de sus reservas de semillas y para garantizar una buena cosecha que alimente a millones de personas en el mundo. Y el flujo de fertilizantes a través del estrecho de Ormuz está absolutamente detenido. En el valle del río Nilo, el precio de los fertilizantes ya ha aumentado en un 40%. En Estados Unidos, el precio de los fertilizantes casi se ha duplicado, de 350 dólares por tonelada a 600. Y esto significa que los agricultores en todo el mundo, si siembran, van a ver sus cosechas reducidas.

Esto fue algo completamente irresponsable. Si quieres atacar el estrecho de Ormuz, hay ocho meses en que puedes hacerlo sin interrumpir el suministro de fertilizantes para la siembra de primavera. El Gobierno de Trump, en su “genialidad”, encontró exactamente el mes adecuado para atacar Irán y cerrar de manera efectiva el estrecho de Ormuz y perturbar por completo la agricultura mundial. Es increíble y, digámoslo así, imprudente.

JUAN GONZÁLEZ: Y, profesor McCoy…

ALFRED McCOY: Así que estas no son personas serias.

JUAN GONZÁLEZ: Profesor McCoy, quería preguntarle sobre la analogía que acaba de hacer con la crisis de Suez de 1956, donde Estados Unidos jugó un rol particular, no necesariamente de apoyo a Gran Bretaña e Israel en ese entonces, con el Gobierno de Eisenhower. ¿Puede hablar de eso, especialmente en el contexto de la situación de otras grandes naciones en este momento, como China, Rusia, etc., que también están teniendo un rol muy distinto en esta crisis?

ALFRED McCOY: Claro. Dwight Eisenhower, habiendo sido el comandante de las fuerzas aliadas en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, entendía la geopolítica. Desde el principio, de hecho llamó al primer ministro Británico y le dijo: “Anthony, ¿estás fuera de tus cabales?”. Y no quiso decir enojado; quiso decir loco. Y Eisenhower dijo: “Si apoyamos a los británicos, todo el mundo, desde Dakar hasta las islas Filipinas, se volverá en contra nuestra”. Él reconoció que esto era una locura geopolítica, que estaba despertando el nacionalismo asiático y africano, y que el liderazgo global de Gran Bretaña se evaporaría como resultado de eso. Eisenhower lo sabía instintiva e intuitivamente, porque entendía la geopolítica.

Y esta es una geopolítica que Washington parece estar olvidando. Hay un… cómo decirlo… El epicentro del poder geopolítico es Eurasia. Y en la dinámica, la dinámica geopolítica de Eurasia, hay algo llamado Rimland (anillo continental), que es la zona de conflicto que se extiende desde Polonia a través de Medio Oriente y el sudeste asiático, hasta llegar a la península de Corea. Y a medida que Estados Unidos cede su posición geopolítica en Eurasia, debilitando así la alianza de la OTAN en el extremo axial occidental de Eurasia y debilitando sus alianzas bilaterales desde Japón hasta Australia, pasando por el eje oriental de Eurasia, y durante el Gobierno de Trump, retrocediendo geopolíticamente hacia el hemisferio occidental, nuestra posición se está debilitando en todo el continente euroasiático.

Y usted mencionó a China. China está tomando nota. Una de las características clave que ha surgido en esta guerra es que estamos descubriendo que Estados Unidos tiene unas reservas muy limitadas de misiles interceptores. El jefe del Estado Mayor Conjunto se ha negado a hablar de números. Pero según mi recuento, teníamos algo así como 4.000 misiles interceptores. Irán tenía unos 80.000 drones Shahed. Se necesita un misil interceptor para derribar cada dron. Entonces, si la guerra se prolonga, vamos a agotar nuestras existencias. Y los drones Shahed cuestan 20.000 dólares. Irán puede producir unos 10.000 al mes. Nuestros misiles de alta tecnología, que cuestan entre tres [millones] y 12 millones de dólares cada uno, son muy sofisticados tecnológicamente y no pueden ser producidos en masa. Podemos producir decenas cada año.

Así que China está observando, y están viendo cómo estamos agotando nuestras reservas de misiles interceptores. Y eso significa que, durante los siguientes 18 meses, antes de que Estados Unidos, a través de adquisiciones, pueda aumentar su reserva de misiles interceptores, estamos en un momento en el que en ese anillo continental que recorre Eurasia y esa otra área sensible, el estrecho de Malaca, que conduce al mar de la China Meridional y al estrecho de Taiwán, China tendrá su mejor oportunidad para atacar a Taiwán, porque Estados Unidos no puede enviar sus flotas de portaaviones, ya que en el intercambio de misiles, nuestros interceptores —y China tiene misiles conocidos como “asesinos de portaaviones”—, en ese intercambio de misiles, agotaremos nuestro suministro de interceptores antes de que ellos agoten su suministro de alrededor de 2.000 de esos misiles asesinos de portaaviones. Así que no podemos interceder para impedir que China tome Taiwán en ese momento.

En resumen, si se suman todos estos patrones nos damos cuenta de que estamos en una situación similar a Gran Bretaña. Nuestra aura de poder ha disminuido. Se ha evaporado. Hemos mostrado nuestros límites. Estados Unidos, la mayor potencia mundial, frente a un país debilitado y de tamaño mediano como Irán, no puede prevalecer. Irán quería mantener negociaciones. ¿Y saben qué?, ahora estamos negociando básicamente en los términos de Irán. Y esta es una señal para el mundo de que la era de la hegemonía estadounidense está desapareciendo, tal vez no tan rápido como sucedió con Gran Bretaña en 1956, pero lo suficientemente rápido.

JUAN GONZÁLEZ: Y, profesor, en cuanto a estas negociaciones, ¿prevé que se logre algún acuerdo? Por supuesto, hay fuentes iraníes que niegan que estas negociaciones estén siquiera ocurriendo. Pero quería preguntarle, ¿prevé que se logre algún acuerdo en esta guerra que no requiera, como ha insistido Irán, el cierre de todas las bases militares de EE.UU. en los Estados del golfo y en esa región del Medio Oriente?

ALFRED McCOY: No, creo que eso es [inaudible]. Al inicio de las negociaciones, todos declaran sus posturas absolutas y aceptan algo menor. Creo que lo que Irán realmente quiere es un cese de las hostilidades y algún tipo de acuerdo sobre la suspensión de las hostilidades durante un tiempo fijo, varios años, o tal vez un cese permanente de hostilidades, con el fin de mantener abierto el estrecho de Ormuz. Eso es básicamente lo que Irán tiene como carta de negociación, el poder de cerrar el estrecho de Ormuz, lo cual ha hecho y puede mantenerlo y perturbar por completo la economía global. Mire, Juan, no hay lugar en el planeta que sea tan sensible para el funcionamiento de la economía global como el golfo Pérsico. Esta es un área que, por muchas razones, como los fertilizantes, el transporte aéreo, el gas natural licuado, el petróleo, todo eso hace que esta región sea muy sensible y absolutamente central para la economía global. Así pues, si Irán puede cerrar el estrecho de Ormuz y mantenerlo cerrado, lo cual han demostrado que son capaces de hacer, entonces podrán coaccionar a Washington hasta que Washington acepte al menos los términos mínimos para satisfacer a Irán.

En otras palabras, como sucedió con el canal de Suez en 1956 —Nasser, desde una posición aparentemente vulnerable, cerró el canal y ganó la guerra—, parece probable que Irán haga lo mismo. Y de nuevo, en otro paralelo, al igual que el poder global británico se evaporó después de la crisis de Suez, estamos viendo una disminución sustancial del liderazgo global y la hegemonía global estadounidense como consecuencia de esta crisis. Y es probable que haya una situación problemática en el estrecho de Taiwán después de esto.

AMY GOODMAN: Profesor McCoy, ¿le sorprende el informe de la BBC de que, según una agencia de noticias iraní, una fuente anónima ha dicho que no ha habido conversaciones entre Teherán y Trump, de nuevo, después de este anuncio del presidente Trump este lunes en el que extendió el plazo de su amenaza de atacar la infraestructura eléctrica y energética de Irán, afirmando en Truth Social que Irán y Estados Unidos han mantenido “conversaciones muy buenas y productivas con respecto a una total resolución de nuestras hostilidades en Medio Oriente”?

ALFRED McCOY: Creo que Irán está, en este momento, en una mejor posición. Hemos atacado la mayoría de las instalaciones accesibles en Irán con nuestros ataques aéreos. Hemos hecho lo que hemos podido. Pero en la región sur del golfo Pérsico, están estas enormes plantas desalinizadoras, además de grandes plantas de gas natural licuado y yacimientos de petróleo con una extensa infraestructura, y todo eso —cada tubería, cada tanque, cada tubo— contiene algunos de los elementos más volátiles del planeta, y ni siquiera un dron Shahed con una trayectoria incorrecta podría errar el blanco. Por lo tanto, toda esta infraestructura está allí sin protección, completamente expuesta a ataques con drones de 20.000 dólares, que resulten en estallidos de fuego y llamas y produzcan daños a largo plazo a la infraestructura. Entonces, hemos agotado nuestras amenazas e Irán tiene a su disposición amenazas limitadas… perdón, amenazas ilimitadas a su disposición de aquí en adelante. Por lo tanto, como análisis estratégico, en este momento Irán está en la posición dominante.

Están haciendo lo que hacen todas las potencias en una guerra asimétrica, ¿verdad? Todo lo que Irán tiene que hacer es aguantar los golpes y esperar que todo pasé, y así ganarán. Eso es lo que han estado haciendo y eso es lo que continuarán haciendo. Y, desde una perspectiva estratégica, hemos agotado nuestros recursos y destrozado su infraestructura. Pero por nuestra parte, en la región sur del golfo Pérsico, hay toda una infraestructura esperando ser destruida, e Irán tiene los medios para hacerlo. Eso significa que, estratégicamente, como pasó con Nasser en 1956 con el canal de Suez, Irán está en una posición de ventaja. Ellos tienen el control de la situación; parecen estar impotentes, parecen ser vulnerables, en principio, a nuestros ataques, pero estratégica y geoestratégicamente, tienen la mano ganadora.

JUAN GONZÁLEZ: Quería preguntarle también sobre la propagación de este conflicto a otros países de la región, específicamente los intentos del Gobierno de Trump, que terminaron en fracaso, de hacer que los kurdos de Irak y Siria se unieran a los ataques contra Irán. ¿Qué opinión tiene del rechazo de muchos de los diferentes grupos kurdos a involucrarse, y también, del impacto de esta guerra en la gran población chiíta iraquí a medida que las Fuerzas de Movilización [Popular] de Irak también han comenzado a atacar instalaciones estadounidenses allí?

ALFRED McCOY: Sí, recordemos que al comienzo de este conflicto, el presidente Trump, en primer lugar, llamó al pueblo iraní a levantarse, como lo habían hecho en el reciente estallido de protestas masivas. No lo hicieron. No podían hacer eso, porque, estando bajo ataque, el Gobierno de Irán fue capaz de reafirmar su control. Y también, cuando estás siendo atacado desde el exterior, los pueblos tienden a unirse ante un ataque aéreo. Además, los paramilitares iraníes Basij, el ejército regular y la Guardia Revolucionaria representan una fuerza armada y entrenada de alrededor de 1,5 millones de militares y paramilitares. Por lo tanto, es una enorme fuerza coercitiva para evitar levantamientos.

La segunda carta que el presidente Trump intentó jugar era la carta kurda. En Irán hay un 40% de minorías, y hay tres minorías principales que han sido usadas geopolíticamente en el pasado. Los baluchis en el sureste están demasiado lejos de Teherán para marcar una diferencia. Los azeríes en el norte están cerca de Azerbaiyán, que es más o menos neutral al respecto, así que no se van a movilizar. Eso significa que la única carta que Estados Unidos tenía para jugar con el fin de tener combatientes sobre el terreno eran los kurdos.

Y durante 50 años, Estados Unidos ha traicionado a los kurdos. En 1975, Henry Kissinger, después de haber usado a los kurdos iraquíes, los traicionó y testificó ante el Congreso sobre la orden que le dio a la CIA de cortar su ayuda para los kurdos. Le dijo al Congreso que una acción encubierta no debería confundirse con trabajo de misioneros. Y Donald Trump, Dios mío, en una decisión absolutamente desastrosa en enero de este año, traicionó a los kurdos sirios, después de una alianza de diez años entre Estados Unidos y los kurdos sirios. Simplemente los abandonó para ganarse el favor del Gobierno de Irak, y los kurdos sirios han perdido el 80% de su territorio. Entonces, cuando Trump llamó a los líderes del Kurdistán iraquí y les pidió su apoyo, que se movilizaran, que los kurdos iraníes, que tienen bases dentro del Kurdistán iraquí, se movilizaran, dijeron que no. Así que básicamente no podemos jugar la carta kurda. Los hemos traicionado ya muchas veces, la más reciente en enero, bajo el Gobierno de Trump.

Y así, prácticamente, la única forma en que Estados Unidos pueda influir en lo que sucede sobre el terreno y cambiar ese desequilibrio estratégico del que hablé antes, es enviando fuerzas terrestres estadounidenses. Y teniendo en frente a 1,5 millones de efectivos armados y entrenados, paramilitares y militares, eso es algo que no creo que Estados Unidos vaya a hacer, porque las bajas serían sustanciales.

AMY GOODMAN: Alfred McCoy, muchas gracias por estar con nosotros, profesor de historia en la Universidad de Wisconsin en Madison. Su primer libro se titula “Las políticas de la heroína: la complicidad de la CIA en el tráfico mundial de drogas”. Su libro más reciente se titula “Cinco continentes en guerra fría: historia de los imperios y el espionaje en el mundo”. Enlazaremos a su artículo reciente en TomDispatch, titulado: “El declive imperial en el estrecho de Ormuz”.

A continuación, iremos a Italia para hablar de cómo los líderes europeos han respondido a la guerra, y lo que esto significa para la Unión Europea y la OTAN. Quédense con nosotros.

[Pausa]

AMY GOODMAN: “Freedom is Free”, por Chicano Batman, interpretada en nuestro estudio de Democracy Now! Esto es Democracy Now!, democracynow.org. Soy Amy Goodman, con Juan González, y los dos estamos en el estudio de Nueva York porque esta noche estaremos celebrando nuestros 30 años de periodismo independiente en Democracy Now! Estaremos todos juntos en la iglesia Riverside a las 7:00 p.m. Y para las personas alrededor del país y del mundo, pueden ver la transmisión en vivo en democracynow.org. Pueden ver la transmisión en vivo. Patti Smith estará allí. Michael Stipe estará allí. Angela Davis estará allí. El poeta ganador del premio Pulitzer Mosab Abu Toha estará allí. V., la reconocida dramaturga, estará allí, y muchos otros. ¿Juan?

The original content of this program is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 United States License. Please attribute legal copies of this work to democracynow.org. Some of the work(s) that this program incorporates, however, may be separately licensed. For further information or additional permissions, contact us.

Las noticias no comerciales necesitan de su apoyo

Dependemos de las contribuciones de nuestros espectadores y oyentes para realizar nuestro trabajo.
Por favor, haga su contribución hoy.
Realice una donación
Inicio