El Gobierno de Trump ha amenazado con intensificar su ofensiva contra Irán, al tiempo que Estados Unidos e Israel entran en su vigésimo séptimo día de ataques. La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo el miércoles que Irán será “atacado con más dureza que nunca”, a menos que acepte rendirse. La amenaza se produjo al tiempo que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, desmentía una vez más las afirmaciones del presidente Trump de que funcionarios estadounidenses están negociando con Irán para poner fin a la guerra.
Abbas Araghchi: “Por ahora nuestra política es seguir resistiendo y seguir defendiendo al país. En este momento no tenemos intención de negociar y no se han llevado a cabo negociaciones. […] Queremos que la guerra termine, pero en nuestros términos, de una manera que garantice que no se repetirá y para que nuestros enemigos aprendan una lección que les impida siquiera considerar la idea de atacar de nuevo a Irán. Y, en segundo lugar, el daño sufrido por el pueblo de Irán debe ser compensado”.
Otras exigencias de Irán incluyen el reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz. En la mañana del jueves, el ministro de Defensa de Israel dijo que Israel mató a Alireza Tangsiri, comandante de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Tangsiri desempeñó un papel clave en el éxito militar de Irán al controlar el acceso al estrecho de Ormuz.






