En el estado de California, las autoridades confirmaron las identidades de otras dos víctimas fatales del tiroteo ocurrido el lunes en el Centro Islámico de San Diego: Mansour Kaziha, un hombre de 78 años que trabajaba en la mezquita desde hacía muchos años y llamó a la policía antes de morir; y Nader Awad, un hombre de 57 años que vivía al otro lado de la calle del Centro Islámico y corrió hacia la mezquita cuando escuchó los disparos. Esto se produce después de que amigos y familiares identificaran a Amin Abdullah como el guardia de seguridad que murió mientras intentaba evitar que los atacantes ingresaran a la mezquita. Mientras tanto, el FBI afirma que los dos atacantes adolescentes que abrieron fuego contra el Centro Islámico de San Diego se habían conocido en internet y habían dejado notas que incluían discurso de odio. La agencia de noticias Associated Press informa que los presuntos atacantes habían expresado una retórica de odio hacia los judíos, los musulmanes y el islam, así como hacia la comunidad LGBTQ+, las personas negras y las mujeres. Según se informa, los atacantes también habían expresado sus creencias sobre que las personas blancas están siendo eliminadas. Estas fueron las palabras expresadas por Taha Hassane, imán del Centro Islámico de San Diego.
Taha Hassane: “Nunca pensamos que esto sucedería, a pesar de que a lo largo de los años hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance [para que no sucediera] y solicitamos subvenciones [del Departamento] de Seguridad Nacional. Tenemos una valla, guardias de seguridad armados, cámaras de seguridad que cubren cada punto dentro y fuera del Centro Islámico. ¿Qué más podríamos hacer?”.







