En España, activistas de la Flotilla Global Sumud fueron golpeados por agentes de policía en el aeropuerto de Bilbao el sábado, tras regresar al país en el que residen después de haber sido interceptados en el mar, llevados por la fuerza y maltratados por las fuerzas armadas israelíes mientras intentaban entregar ayuda humanitaria a Gaza. Al menos cuatro personas fueron detenidas después de que miembros de la policía autónoma del País Vasco, conocida como la Ertzaintza, atacaran con porras a activistas, familiares y simpatizantes que se habían reunido para tomarse fotos.
La violencia policial puso en el foco de la atención pública contratos de seguridad por un valor de más de 1,66 millones de euros (unos 1,9 millones de dólares) entre las fuerzas policiales vascas y una empresa israelí dirigida por un exagente del Mossad, la agencia de inteligencia exterior de Israel, para suministrar chalecos antibalas, tecnología de vigilancia y cursos de entrenamiento táctico. Mientras tanto, 15 activistas estadounidenses de la flotilla Sumud celebraron el domingo por la mañana una conferencia de prensa en el aeropuerto internacional de Nueva York John F. Kennedy. Haga clic aquí para ver nuestra entrevista con Alex Colston, un ciudadano estadounidense que participó en la flotilla y que acaba de regresar a casa. Esto se produce al tiempo que al ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, se le ha prohibido ingresar a Francia. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia ha alegado la “incitación al odio y la violencia contra los palestinos” por parte de Ben-Gvir, así como un video que el ministro compartió la semana pasada en el que se le ve burlándose de decenas de activistas de la Flotilla Global Sumud, que habían sido detenidos por fuerzas israelíes, y que se encontraban tirados en el suelo, boca abajo, con las manos atadas detrás de la espalda.







