
El nombre del presidente Donald Trump ha sido retirado de la fachada del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas en Washington D.C. en cumplimiento de la orden de un juez que dictaminó que su inclusión era ilegal. A fines de 2025, la junta del Centro Kennedy, que fue designada a dedo por Trump, había aprobado agregar el nombre de Trump al centro. La batalla por el nombre del Centro Kennedy es parte de una ofensiva más amplia de Trump para reformar la institución, que actualmente está cerrada por “renovaciones” y viene registrando masivas cancelaciones de eventos por parte de artistas.
“A nosotros, el pueblo estadounidense, rara vez se nos otorga la decencia de una discusión o un proceso público”, dice Marc Bamuthi Joseph, quien fue despedido de su cargo como vicepresidente y director artístico del programa de Impacto Social del Centro Kennedy en marzo de 2025. “No se siguió ningún protocolo de procedimiento para colocar el nombre de esta persona en un monumento nacional, de modo que […] esto se siente como una pequeña victoria del Estado de derecho”.
La eliminación del nombre de Trump “realmente significa mucho”, afirma Mallory Miller, quien, en agosto de 2025 fue despedida de su trabajo en el Centro Kennedy como subgerente de programación de danzas. “Hemos estado luchando para lograr que se elimine su nombre desde que lo pusieron en diciembre”, dice Miller, quien además es cofundadora de la iniciativa Hands Off the Arts, que se viene reuniendo afuera del Centro Kennedy todas las semanas. “Este es solo el primer paso para reconstruir la confianza que se ha perdido”, añade Miller, y recuerda que Trump “sigue siendo el jefe” en el Centro Kennedy, donde siguen habiendo despidos de trabajadores.
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