
Los mediadores de Pakistán y Catar afirman que Estados Unidos e Irán lograron un “progreso alentador” en las dieciocho horas de negociaciones que mantuvieron en Suiza, en las que se pusieron de acuerdo en los pasos a seguir para llegar a un acuerdo final dentro de 60 días. Las conversaciones se realizaron a pesar de que, el sábado 20 de junio, Irán había anunciado que cerraría el estrecho de Ormuz tras el ataque israelí del viernes 19 que mató a 83 personas en el Líbano. Israel dijo que aceptaría un nuevo alto el fuego en el Líbano, pero sigue negándose a retirarse de las zonas que está ocupando en el sur del Líbano.
“Irán, a través de su capacidad de controlar el paso por el estrecho de Ormuz, tiene un enorme poder para hacer daño no solo a Estados Unidos, sino también a los mercados globales”, dice el galardonado periodista Spencer Ackerman. “Vamos a ver cómo Irán jugará finalmente esa carta en lo que se refiere al Líbano”.
Por su parte, Behrooz Ghamari-Tabrizi, del Centro de Lugar, Cultura y Política del Centro de Posgrados de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, dice que al exigir que el alto el fuego incluya al Líbano, “la República Islámica buscó crear una brecha entre Israel y Estados Unidos, y […], posiblemente, junto con los éxitos que lograron en el frente de guerra, en el ámbito político esa fue una de las líneas de acción más exitosas que siguieron”.
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