Una potente tormenta invernal, que los meteorólogos denominan “ciclón bomba”, ha azotado y paralizado el noreste de Estados Unidos. Más de 40 millones de personas están bajo advertencia de tormenta de nieve en la mañana de este lunes. Asimismo, más de 260.000 usuarios de la región del Atlántico medio permanecen sin suministro eléctrico, principalmente en los estados de Nueva Jersey y Delaware. El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, declaró el estado de emergencia el domingo y dispuso una prohibición de circulación de vehículos en toda la ciudad desde las nueve de la noche del domingo hasta el mediodía del lunes. Muchos distritos escolares, incluidos los de las ciudades de Nueva York y Boston, declararon el lunes un “día de nieve” y suspendieron las clases presenciales, sin ofrecer enseñanza virtual. Miles de vuelos han sido cancelados en todo el país y los aeropuertos del área de Nueva York son los que han experimentado la mayor cantidad de interrupciones. Desde hace tiempo, expertos científicos vienen alertando de que el agravamiento de la crisis climática está provocando tormentas invernales cada vez más intensas.
La investigadora de la Universidad de Pensilvania Anabelle Horton afirmó que los datos muestran “que estas tormentas del nordeste, sumamente intensas y devastadoras, se volverán cada vez más destructivas y potentes en un clima cambiante”.







