
En todo Estados Unidos crece la oposición a la instalación de centros de datos con gran consumo de recursos para el desarrollo de la inteligencia artificial y las empresas de criptomonedas. Recientemente, la legislatura estatal de Maine se convirtió en la primera del país en aprobar una moratoria para frenar la instalación de estos centros de datos. “La población de Maine está preocupada por los impactos que tendrían los centros de datos, tanto en sus tarifas de electricidad y otros servicios públicos, como en nuestro maravilloso entorno natural”, dice la representante estatal demócrata Melanie Sachs, quien patrocinó el proyecto de ley, cuyo objetivo es dar tiempo a la legislatura para desarrollar regulaciones para la construcción de nuevos centros de datos. Sachs señala que los promotores vienen operando en “completo secreto” y se han negado a dialogar con los sectores afectados de la comunidad, aunque sus planes parecen proporcionar “limitadas oportunidades económicas, con muy pocos empleos locales”. Tras su aprobación en la legislatura, el proyecto de ley debe ser firmado por la gobernadora de Maine, Janet Mills.
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