
En los primeros días del segundo mandato del presidente Trump, el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), a cargo de Elon Musk, desmanteló en su mayor parte la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que tenía décadas de funcionamiento. Un nuevo estudio publicado en la revista Science concluye que “la retirada abrupta de USAID condujo a un aumento significativo y sostenido de los conflictos en las regiones de África más dependientes de USAID”.
Hablamos del tema con Austin Wright, uno de los autores del estudio y profesor de Políticas Públicas en la Universidad de Chicago. “Lo que encontramos es que ese cierre tuvo grandes efectos”, señala Wright. “En muchos casos, se observan incrementos porcentuales de dos dígitos en la incidencia, gravedad y letalidad de la violencia en las regiones afectadas de África”.
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