
Este miércoles 6 de mayo, el ejército israelí emitió nuevas órdenes de evacuación para el sur del Líbano y advirtió a la población de doce ciudades y pueblos, algunos de los cuales se encuentran al norte del río Litani, más allá de su actual zona de ocupación, que abandone sus hogares. Tras las advertencias hubo informes de ataques aéreos en el sur.
A mediados de abril, Israel y Hizbulá alcanzaron un frágil acuerdo de alto el fuego temporal que ya ha sido extendido, pero los combates han continuado a menor escala. Más de un millón de libaneses han sido desplazados, una quinta parte de la población del país.
“Hay decenas de aldeas a las que ahora, técnicamente, nadie puede acceder. La llaman una 'zona defensiva avanzada'”, dice Lylla Younes, una periodista de investigación que vive en Beirut. “No tiene nada de defensivo. Es una operación ofensiva y están usando la palabra 'limpiar' para describir lo que están haciendo allí. Básicamente, están demoliendo casas”.
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