
La presentadora de Democracy Now!, Amy Goodman, se encuentra en Belfast, donde se vienen sucediendo varios días de disturbios racistas contra inmigrantes y grupos étnicos minoritarios con incidentes de violencia, amenazas y destrucción de la propiedad. Es el tercer verano consecutivo en el que se registran hechos de violencia callejera organizada contra inmigrantes en Irlanda del Norte, una violencia cuyas raíces se encuentran en las estructuras paramilitares que siguen en pie tras décadas de conflictos sectarios. Estamos transmitiendo el programa de hoy desde la capital de Irlanda del Norte y nos acompañan Sinéad Marmion, abogada de inmigración, y Patrick Corrigan, director en Irlanda del Norte de Amnistía Internacional Reino Unido. Ambos estuvieron entre las decenas de miles de personas que participaron recientemente en una manifestación en Belfast de repudio al racismo y de solidaridad con las comunidades inmigrantes. “En su gran mayoría, tanto en Belfast como en toda Irlanda del Norte, la población es antirracista y recibe cálidamente a las personas de diferentes lugares del mundo que vienen aquí buscando ganarse la vida”, dice Corrigan. “Principalmente, quisimos salir a decirles: ’Son bienvenidos aquí. Esta es su ciudad. Nuestra casa es su casa”.
En momentos en que la gente se ve expulsada de sus hogares por la violencia callejera y muchas personas temen por sus vidas, “es la comunidad la que está actuando; son las mujeres de la comunidad, las mujeres migrantes de la comunidad, quienes están organizando y movilizando la respuesta; y [la respuesta de] las autoridades dejan mucho que desear”, señala Marmion. “Hay partidos políticos que vienen avivando el conflicto y alentando lo que llaman una 'preocupación legítima sobre la inmigración' […] y la conversación que resulta de ello siempre es tóxica”.
Para ver la entrevista completa en inglés, haga clic aquí.
Transcripción
AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, el informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman. Estamos transmitiendo desde Northern Visions TV, la televisión comunitaria aquí en Belfast. Estamos aquí en Belfast para el festival de cine Docs Ireland. La película sobre Democracy Now!, “¡Roba esta historia, por favor!”, se estrenará en el festival de cine el martes por la noche en los cines Queen’s. Esperamos ver a la gente allí. Estaré ahí con la directora Tia Lessin.
Aquí en Belfast, Irlanda del Norte, decenas de miles de personas se congregaron el sábado frente a la Alcaldía de Belfast para una manifestación organizada por Unidos Contra el Racismo. La protesta solidaria, que contó con el apoyo de los sindicatos locales, llegó tras varios días de violencia en Irlanda del Norte en el que alborotadores enmascarados prendieron fuego a casas y automóviles como parte de sus ataques contra inmigrantes y minorías étnicas. En un incidente, cuatro hombres enmascarados supuestamente persiguieron a una enfermera hasta el hospital Ulster. En otro, dos trabajadores sanitarios ugandeses tuvieron que atrincherarse en su casa durante cuatro horas mientras los edificios de alrededor ardían y los alborotadores arrojaban piedras a sus ventanas. Los servicios de emergencia les advirtieron que era demasiado peligroso tratar de irse. Su pastor finalmente logró negociar su salida. Este es Greg Sachno, residente de Belfast, que asistió a la manifestación bajo el lema “Juntos contra el odio”.
GREG SACHNO: Está mal, es racismo, y no es lo que es esta ciudad. Entonces, todos aquí hoy estamos unidos en apoyo de nuestros migrantes y recién llegados. Estamos aquí mostrando solidaridad. De esto se trata esta ciudad. Y yo les digo a esos racistas: No son bienvenidos. Esta no es su ciudad. Esta ciudad es de todos.
AMY GOODMAN: Los disturbios comenzaron hace una semana, después de que un solicitante de asilo de Sudán fuera acusado de intento de asesinato en un ataque on cuchillo. Mientras el video del ataque circulaba en internet, se lanzaron convocatorias de protestas contra la inmigración. La familia de la víctima, Stephen Ogilvie, que perdió un ojo en el ataque, instó a frenar la violencia. La familia escribió en un comunicado: “Somos conscientes de las tensiones y los rumores en relación a las protestas tras este incidente. Queremos dejar absolutamente claro que los disturbios de anoche no son bienvenidos… No queremos que esta terrible tragedia sea usada para dividir a la gente o alimentar las hostilidades”.
Menos de 24 horas después del ataque, cientos de personas se unieron a las protestas, algunas de las cuales se tornaron violentas. La policía de Belfast desplegó cañones de agua para sofocar a los alborotadores antiinmigrantes. Al menos 23 personas fueron arrestadas y 12 policías resultaron heridos. Hilary Benn, secretario de Estado del Reino Unido para Irlanda del Norte, condenó los actos de violencia como “matonismo racista” en declaraciones a Sky News.
HILARY BENN: Bueno, si atacas a personas en base al color de su piel, ¿de qué otra manera se puede describir? Esto es “matonismo racista”. No hay ninguna duda al respecto, porque somos una sociedad donde, como célebremente dijo Martin Luther King, debemos juzgar a las personas por el contenido de su carácter y no por el color de su piel. Y estas son personas que han venido a Irlanda del Norte, se han asentado. Alguien se vio obligado a salir de su hogar. Han estado viviendo aquí durante 20 años. Y están trabajando en el servicio de salud. Están trabajando en la industria. Son compañeros y amigos de personas que nacieron y se criaron en Irlanda del Norte. Y no hay lugar para esto, en absoluto.
AMY GOODMAN: Hilary Benn es el secretario de Estado para Irlanda del Norte. Es miembro del Parlamento británico. También es hijo del difunto Tony Benn, el conocido diputado laborista contrario a la guerra que fue miembro del Parlamento por más de 50 años.
Cuando la violencia antiinmigrante estalló, Ruchira Rangaprasad, residente en Belfast, hizo un llamamiento en redes sociales ofreciéndose a proporcionar comida a la gente demasiado asustada para salir de sus hogares, y también solicitó voluntarios para ayudar en las entregas.
RUCHIRA RANGAPRASAD: Creo que personalmente tengo miedo de salir de mi casa. No quiero salir. No quiero, especialmente porque hay una especie de lista que ha circulado, con direcciones y cosas así. Y muchas de las calles que están en esa lista están muy cerca de mí. Y hay muchos… básicamente cada área de Belfast está de algún modo en esa lista de objetivos, así que, la gente tiene miedo de salir de sus hogares. Y la comida es una necesidad básica. Y los alimentos nutritivos y caseros son muy importantes, especialmente en estos momentos. Así que por eso pensé: “Está bien, cocinar puede ayudar a alimentar a la gente”. […]
He estado en Irlanda del Norte desde hace unos tres años. De hecho, en todo caso, siento que tras esta experiencia, de ayer y hoy, tengo mucho más respeto hacia Irlanda del Norte, y amo Irlanda del Norte y Belfast mucho más, porque en un día más de 30 personas se presentaron, todas desconocidas, y dijeron: “Voy a ayudar”. Y fuera es literalmente una zona de guerra. Están lanzando bombas incendiarias. Y no les importa. Vienen y dicen: “Ayudaremos, y le daremos esta comida. Y, ya sabes, estamos contigo”. Y jamás había visto ese espíritu en ninguna otra ciudad. Así que me encanta Belfast.
AMY GOODMAN: Para hablar más del tema, me acompañan en el estudio aquí en Belfast, Irlanda del Norte, dos invitados. Sinéad Marmion es abogada de inmigración en Belfast. Patrick Corrigan es director de la delegación en Irlanda del Norte de Amnistía Internacional Reino Unido.
Les damos la bienvenida a Democracy Now! Es un placer estar con ustedes en este estudio de Northern Vision. Patrick, comencemos con usted. Ambos estuvieron en la gran protesta de este fin de semana en defensa de la inmigración y en contra de lo que Hilary Benn llamó “matonismo racista”. Patrick, usted estuvo hablando con gran parte de la comunidad de activistas en el terreno justo aquí en frente de la Alcaldía de Belfast. Fue verdaderamente interesante, porque viajé desde Sheffield, desde el festival de cine de allí. Y cuando nos fuimos, había una protesta antiinmigrante con unas 60 o 70 personas, pero mucha gente estaba hablando de ello. Y cuando llegué aquí había decenas de miles de personas diciendo: “No, esta es una Belfast diferente”.
PATRICK CORRIGAN: Así es. Creo que fue algo muy importante, un rayo de luz después de una semana muy sombría para Belfast, y el hecho de ser capaz de dar un paso al frente junto a mis vecinos y conciudadanos de Belfast, miles de ellos, para enviar un mensaje a esos matones racistas que no representan el verdadero espíritu de Belfast. La gran mayoría de personas en Belfast, como en toda Irlanda del Norte, son antirracistas y son gente muy acogedora con las personas que han venido aquí a establecer sus vidas desde lugares de todo el mundo, y que trabajan en nuestros sectores de salud y atención y en muchos otros ámbitos de la vida. Y queríamos enviar, y creo que esto es lo más importante, un mensaje para ellos, y decirles: “De nada. Esta es su ciudad. Esta es su casa, tanto como es nuestra”. Y también queremos denunciar a los políticos y a las autoridades estatales que habían abandonado a las personas vulnerables y que estaban siendo atacadas durante los días anteriores.
AMY GOODMAN: Hable sobre quiénes eran las personas, hombres jóvenes enmascarados en particular, que estaban quemando casas y automóviles. Hable sobre cómo comenzó esto.
PATRICK CORRIGAN: Bueno, este es el tercer verano consecutivo de racismo y violencia colectiva organizada que hemos visto en Belfast y en Irlanda del Norte. Así que esto no fue un hecho aislado. Y cada vez es algo más coordinado, a través de internet y en persona. Hay una superposición dentro de círculos paramilitares lealistas. Mucha de la violencia ocurrió en áreas de Belfast que controlan de manera efectiva, y que nadie podría apoderarse así de las calles y perpetrar ese nivel de violencia sin que ellos lo avalen. Y la gente… algunas de las personas que estaban en las calles enmascarados y organizados eran adolescentes, y creo que han sido utilizados y manipulados. Otros eran hombres adultos, algunos de los cuales tienen un largo historial de violencia en esta ciudad. Y creo que además de eso, tenemos un ecosistema más amplio en internet contrario a la inmigración y a favor del racismo que está siendo promocionado y usado… esos espacios en internet están siendo usados para organizar a las personas, así como para promover activamente la desinformación.
Y creo que ese terrible incidente que sucedió al comienzo de la semana fue inmediatamente utilizado y explotado por algunas personas con el fin de engendrar odio y, en última instancia, provocar violencia, algo que, lamentablemente, habíamos predicho. Habíamos estado advirtiendo a las autoridades. Y lamentablemente, cuando sucedió, les tomó desprevenidos, y con demasiada frecuencia se dejó ese trabajo a los activistas comunitarios, con muchos de los cuales hablé el sábado en la manifestación antirracista, quienes tuvieron que entrar en las casas de la gente, casas de personas que estaban siendo atacadas, que estaban siendo atacadas con bombas incendiarias, y rescatarlos por la puerta trasera, para meterlos en sus propios autos, y llevarlos a un alojamiento de emergencia, que se había organizado en una comunidad positiva a través de grupos de WhatsApp de la noche a la mañana. Y son esas personas quienes creo que son los verdaderos héroes de este momento, de estos últimos días, así como las decenas de miles de personas que salieron a protestar en las calles de Belfast para decir: “Esta es la verdadera Belfast”.
AMY GOODMAN: ¿Puede hablar sobre Elon Musk? ¿Qué tiene que ver con estas protestas?
PATRICK CORRIGAN: Bueno, fue él, junto con algunos otros de estos espacios en internet. Estos propietarios de redes sociales han permitido que sus plataformas sean utilizadas no solo para promover información errónea, desinformación, sino también para ser utilizadas como un espacio de organización para los racistas. El llamamiento se lanzó en las redes sociales para que la gente estuviera lista para pelear, lista para ser arrestada, para que se vistieran con ropas negras y usaran máscaras, y para que tuvieran apagadas las cámaras de sus teléfonos móviles, así como advertencias para que la gente apague las cámaras de los timbres para que la policía no pueda identificar a las personas a través del video después.
Entonces, no solo Elon Musk permitió que su plataforma de redes sociales fuera utilizada de esa manera, sino que participó de ello y también estuvo compartiendo publicaciones de extrema derecha. Ya tenemos una buena cantidad de racistas propios de este lugar. Lo último que necesitábamos era que personas como Elon Musk y otras se unieran a las voces a favor de estas protestas.
AMY GOODMAN: Sinéad Marmion, ciertamente usted vio venir esto. Usted es abogada de inmigración. En este momento está trabajando con muchos inmigrantes que están aterrorizados. Muchos son reclutados para venir aquí a Belfast por, entre otros, el sindicato UNISON, el cual es enorme. Unos 50.000 de sus miembros son trabajadores de la salud aquí, trabajan en hospitales, en atención domiciliaria. Y, sin embargo, vemos a Elon Musk amplificando… Hable sobre cuáles son las voces que él ha estado amplificando.
SINÉAD MARMION: Absolutamente. Es correcto que nuestro sistema de salud depende de trabajadores extranjeros, los cuales son muy solicitados. Y Elon Musk ha estado describiendo eso como… Él ha atacado a nuestra alcaldesa, por ejemplo, quien solo ha estado en su cargo por una semana, y ha dicho que ella es una traidora de nuestro pueblo.
AMY GOODMAN: Ella tiene 30 años, ¿verdad?
SINÉAD MARMION: Así es. Y él…
AMY GOODMAN: ¿Qué dijo Musk?
SINÉAD MARMION: Dijo que ella era una traidora de nuestro pueblo, de su gente, una afirmación extremadamente insinuante y provocadora, y que sin duda ha conducido a la movilización, como Patrick ha dicho, de esos violentos racistas de grupos de la comunidad que han existido históricamente aquí, que están listos para atacar a la gente en sus hogares. Y he visto clientes que me han dicho que fueron expulsados de sus casas, las cuales fueron quemadas, clientes con niños pequeños que están aterrorizados.
Y como dice Patrick, es la comunidad la que ha estado lidiando con esto. Son las mujeres de la comunidad, las mujeres migrantes de la comunidad, quienes han organizado y movilizado la respuesta. Y las autoridades no han hecho lo suficiente. como Patrick también ha dicho. Es una situación extremadamente volátil, pero no es el Belfast que conocemos y amamos; y yo he trabajado con comunidades y con mucha gente que llaman a Belfast su hogar.
AMY GOODMAN: ¿Puede hablar sobre algunas de las llamadas que ha recibido?
SINÉAD MARMION: Sí. Recibí una llamada durante el fin de semana de una cliente mía oriunda de Siria, que tiene una hija pequeña, y su hija me estuvo enviando mensajes diciendo que su madre estaba demasiado triste para hablar por teléfono. Ella y su madre habían dormido en la cocina de la casa en la parte posterior de la propiedad, porque tenían mucho miedo de ser vistas. Y, de nuevo, ellas tampoco recibieron ninguna ayuda de las autoridades, así que estamos viendo cómo podemos ayudarlas de alguna manera. Tengo otra cliente cuya casa también fue incendiada y ella también tiene un hijo pequeño. Ahora se está quedando en un albergue de emergencia. Esto ha estado afectando a personas que han llamado a Belfast su hogar durante muchos años, que están aquí de manera legal y que ahora han sido atacadas, prácticamente, por su perfil racial.
AMY GOODMAN: El Centro Islámico de Belfast canceló las oraciones vespertinas la semana pasada debido a la violencia racista. Este es Kashif Akram, miembro del comité ejecutivo del centro.
KASHIF AKRAM: Es desgarrador. Realmente lo es. Pero al mismo tiempo, Belfast está lleno de gente decente. Recibimos mucho apoyo de la comunidad local. Y las personas que están propagando el odio en este momento son una minoría. Son muy pocos. Pero definitivamente, esto ha conmocionado a toda la comunidad. Mucha gente de minorías étnicas están viviendo con miedo en este momento. Estamos recibiendo muchas llamadas. Los niveles de angustia son muy, muy altos…
He vivido en Irlanda del Norte por 44 años; nací y me crié aquí. Esto es lo peor que he visto. ¿Cambia esto la percepción que tengo o hace que tema vivir aquí? Definitivamente no. Veo esperanza. Veo esperanza. Y la esperanza no es algo que simplemente esperamos y, digamos, oramos por ella o pensamos en ella, sino que se crea mediante la acción. Y estamos viendo eso. Estamos recibiendo mucho apoyo local. Estamos viendo a la gente unirse. Las comunidades están cansadas del tipo de intimidación que se ha estado viendo en Belfast a lo largo de los años.
AMY GOODMAN: Ese era Kashif Akram del Centro Islámico de Belfast. Patrick, usted lo conoce bien.
PATRICK CORRIGAN: Sí. Y, desafortunadamente, el Centro Islámico ha sido el blanco de múltiples ataques en los últimos años, incluso el año pasado con un intento de ataque con bomba incendiaria en el edificio mismo. La comunidad musulmana de Belfast y de toda Irlanda del Norte ha estado bajo una amenaza muy seria. Y en particular ha habido un componente antimusulmán y antiislam en estos ataques racistas. Hemos visto murales, pancartas y carteles apareciendo en todo Belfast y en otros lugares, no solo en la última semana, sino en los últimos años, en los que se ataca específicamente a los musulmanes con este tipo de odio racial. Dicha comunidad en particular es muy vulnerable en este momento, por lo que nos solidarizamos con ellos.
Pero también han estado recibiendo un gran apoyo público de parte de la comunidad. Y repito, hay que reiterar el mensaje de la protesta antirracista, ese es el verdadero espíritu de Belfast, y esa es la opinión de la mayoría de las personas que viven aquí, no de la minoría alborotadora y, a veces, violenta que vimos en nuestras calles la semana pasada.
AMY GOODMAN: Sinéad Marmion, ¿puede hablar de las mujeres sudanesas que se están reuniendo para brindar ayuda comunitaria?
SINÉAD MARMION: Sí, ha sido fantástico. Hay una organización en Belfast llamada Anaka Collective.
AMY GOODMAN: Anaka.
SINÉAD MARMION: Sí. Y está dirigida por mujeres. Es un colectivo de mujeres, y entre ellas, en efecto, están estas dos mujeres sudanesas. Se han organizado casi de inmediato, ha habido apoyo inmediato de otras organizaciones comunitarias, ciertos partidos políticos también han ayudado. Digo “ciertos”, no todos. Y hemos visto una reubicación, creo, de 200 personas en la última semana, entregas de alimentos, personas que llevan a otras a sus citas. Y es un esfuerzo increíble de la comunidad, lo cual es el verdadero espíritu de Belfast.
Pero todo esto sucede en un contexto y un ambiente hostil por parte de nuestro Gobierno y sus políticas implementadas en los últimos años que demonizan a la inmigración. Se centran en los aspectos negativos, la “inmigración negativa”. No han implementado ninguna política positiva para la integración. No tenemos una estrategia para la igualdad racial en Irlanda del Norte. No tenemos una estrategia contra la pobreza. No se ha hecho nada de eso para ayudar a las personas que vienen a Belfast y lo llaman su hogar. Y también se da en un contexto en el que tenemos partidos políticos que están avivando las llamas y propagando lo que llaman una “preocupación legítima sobre la inmigración” en circunstancias en las que eso no está bien fundado, y cuyo debate, como resultado, siempre es tóxico.
AMY GOODMAN: Patrick, antes de terminar, ¿puede poner en un contexto global lo que estamos viendo en Belfast, lo cual, por supuesto, no es aislado? Y, por cierto, hubo protestas a favor de la inmigración aquí este fin semana, también tuvieron lugar en Derry, y en realidad tuvieron lugar en muchos lugares en solidaridad con los inmigrantes. ¿Pero qué hay de esta arremetida de la derecha que realmente muestra un racismo antiinmigrante?
PATRICK CORRIGAN: Sabemos que no solo en Irlanda del Norte enfrentamos estos problemas de racistas y, a veces, racistas violentos, en un contexto de retórica política contra la inmigración y contra los inmigrantes, que a menudo proviene de los líderes de algunos países. Lo hemos visto en toda Europa. Y obviamente lo hemos visto en Estados Unidos.
A veces viene gente para construir sus vidas aquí porque están huyendo de algunas de las guerras que ustedes mencionaron al principio del programa. El resto viene por razones económicas, para construir nuevas vidas, al igual que los irlandeses han hecho en EE.UU. y en otros países por muchas generaciones. Pero creo que lo que hemos visto a nivel mundial es, en cierto modo, cómo la extrema derecha atiza los miedos de la gente, explotando los temores que suscitan las sociedades que están experimentando algunos cambios.
Y creo que lo que necesitamos es un liderazgo político real. Las palabras de condenación que escuchamos de Hilary Benn y de Keir Starmer esta semana son bienvenidas, pero en realidad no son muy útiles para las personas cuyas casas están siendo incendiadas y que están preocupadas por lo que pasará el resto de este verano. Y creo que necesitamos líderes políticos que estén a la altura de las circunstancias, en lugar de participar de la retórica inflamatoria que en última instancia conduce a que se lancen materiales inflamables a las casas de la gente, provocando incendios. Y creo que gente como Keir Starmer, como Hilary Benn y nuestros propios dirigentes políticos tienen mucho que explicar en cuanto a la falta de liderazgo que han mostrado. Es fácil emitir declaraciones de condena después de lo sucedido y es fácil mostrar un poco de simpatía con la gente tras los hechos. ¿Qué hicieron antes? ¿Cómo respondieron a las advertencias del verano de violencia que tuvimos el año pasado y del verano de violencia que tuvimos el año anterior? Me temo que la respuesta es “nada”. Y ese vacío lo han llenado los activistas de la comunidad, que tratan de hacer lo correcto para ayudar a sus vecinos. Pero necesitamos liderazgo político ahora. Lo necesitamos en este país, pero también lo necesitamos a nivel mundial.
AMY GOODMAN: Patrick Corrigan, director en Irlanda del Norte de Amnistía Internacional Reino Unido, y Sinéad Marmion, abogada de inmigración que reside y trabaja en Belfast.
A continuación, el Departamento de Justicia aprueba la fusión de Paramount con Warner Bros. Discovery por valor de 111.000 millones de dólares. Hablaremos con Craig Aron de Free Press. Quédense con nosotros.
[Pausa]
AMY GOODMAN: “King’s Daughters Home for Incurables”, por The Corner Laughers.






