
Tras el fracaso de su impulso para que la Corte Suprema de Estados Unidos anule la ciudadanía por derecho de nacimiento, los legisladores republicanos están recurriendo a nuevas tácticas para privar de sus derechos a personas nacidas en suelo estadounidense. Su blanco más reciente son las personas nacidas de personas no ciudadanas o poseedoras de permisos de residencia permanentes que viven en territorios de Estados Unidos como Puerto Rico, donde la Corte Suprema ha dictaminado que la ciudadanía se otorga por ley y donde no se aplican las protecciones constitucionales completas que sí rigen en el resto del territorio estadounidense. La condición casi colonial de Puerto Rico también se está poniendo de relieve en estos días por el décimo aniversario de la Ley PROMESA, una legislación sancionada durante el mandato de Obama que creó una junta de control fiscal designada por Estados Unidos para administrar las finanzas de la isla y reestructurar su deuda.
El proyecto de ley para “Poner fin a la Ciudadanía por Derecho de Nacimiento en los Territorios” abriría la puerta a establecer “una subcategoría de personas a las que es posible discriminar” e “ignorar como seres humanos” en los territorios de Estados Unidos, explica el jurista puertorriqueño Efrén Rivera Ramos, quien nos acompaña desde la ciudad de San Juan, capital de Puerto Rico.
Además, hablamos de la nueva película “Farmers of the Sea” (Agricultores del mar) con su creador, Juan Carlos Dávila. El documental analiza los riesgos que genera el cambio climático en la industria pesquera y la seguridad alimentaria de Vieques, Puerto Rico.
Transcripción
AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! Democracynow.org. Soy Amy Goodman, con Juan González.
El pasado 16 de julio, el congresista republicano de Virginia Morgan Griffith presentó la “Ley para Poner Fin a la Ciudadanía por Derecho de Nacimiento en los Territorios”, que limitaría la ciudadanía automática en Puerto Rico y otros territorios de Estados Unidos solo a los hijos nacidos de ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes legales a partir de 2027. El congresista Griffith dijo en un comunicado de prensa que su prioridad es tomar medidas enérgicas contra el llamado “turismo de nacimiento”, y que si bien la Corte Suprema afirmó el mes pasado que la ciudadanía por derecho de nacimiento es un derecho constitucional, también “deja la puerta abierta” para que el Congreso tome medidas sobre la ciudadanía en los territorios estadounidenses.
Su razonamiento legal se basa en los controvertidos casos de principios del siglo XX conocidos como los Casos Insulares, en los que la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que la Constitución no se aplica plenamente a los territorios, alegando que las “razas incivilizadas” que “infestan los territorios” son “no aptas”. En su comunicado, Griffith añadió: “Al igual que el Congreso posee el poder de otorgar a los territorios derechos constitucionales por ley, nosotros tenemos el poder de quitarlos por ley”. La legislación afectaría a Guam, Puerto Rico, las Islas Marianas del Norte y las Islas Vírgenes de Estados Unidos. Las personas nacidas en Samoa Estadounidense no están clasificadas como ciudadanas. El vicepresidente J.D. Vance dijo en Fox News que está a favor de la idea.
Este último intento de restringir los derechos en los territorios de Estados Unidos coincide con el décimo aniversario de PROMESA, la ley que estableció una junta de control fiscal en Puerto Rico para supervisar las finanzas de la isla y reestructurar su deuda, aunque su poder e impacto se extienden mucho más allá. La ley se aprobó en junio de 2016.
Para hablar más del tema, tenemos dos invitados. Efrén Rivera Ramos nos acompaña desde San Juan. Es profesor de derecho, exdecano de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico y autor de “La construcción legal de la identidad: el legado judicial y social del colonialismo estadounidense en Puerto Rico”. También nos acompaña aquí en nuestro estudio de Nueva York Juan Carlos Dávila, cineasta, activista y periodista puertorriqueño. Su más reciente documental para PBS se titula “Agricultores del mar” y es la tercera de una trilogía de películas sobre la clase trabajadora puertorriqueña.
Vamos a hablar sobre ese documental en un minuto. Pero, primero, profesor Efrén Rivera Ramos, hable sobre estos intentos de despojar a un sector de la población puertorriqueña de la ciudadanía o la ciudadanía por derecho de nacimiento. ¿Qué está sucediendo aquí?
EFRÉN RIVERA RAMOS: Sí, como no. A mí me parece que lo que está tratando de hacer el representante Griffith es hacer resaltar que el Congreso de Estados Unidos tiene todo el poder del mundo para hacer con la ciudadanía de los residentes de los territorios lo que quiera. El Tribunal Supremo de Estados Unidos, en el caso de Barbara versus Trump, determinó que el presidente no podía restringir los derechos de las personas nacidas en los estados, porque esos derechos están garantizados por la Constitución de Estados Unidos. Sin embargo, con la referencia que se hace en el proyecto hacia los Casos Insulares, es obvio que el representante está invocando un poder que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos le ha reconocido al Congreso para legislar sobre los territorios más o menos como le parezca. Ya ha habido intentos por lograr que el Tribunal Supremo de Estados Unidos decida que la enmienda… que la cláusula de ciudadanía de la enmienda 14 aplique a los territorios. El Tribunal Supremo se ha negado a entrar en esa cuestión hasta ahora, pero ha habido tribunales federales inferiores, de distrito y de circuito, que han determinado que la cláusula de ciudadanía de la Constitución de Estados Unidos no aplica en los territorios.
Y esto tiene, como señala el representante Griffith, en su origen, en esa serie de casos que se conocen como los Casos Insulares de principios del siglo XX, en los que el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó que en los llamados territorios no incorporados de Estados Unidos, y Puerto Rico es uno de esos, no aplican todas las disposiciones de la Constitución de Estados Unidos. Y una de ellas se ha entendido hasta hoy día, que es la cláusula de ciudadanía de la enmienda 14, que eso no aplica en los territorios. Si se aprobara esta legislación, yo no sé si tiene los votos para aprobarse, pero si se aprobara, entonces se pondría a prueba ese entendido. Yo no creo que la mayoría actual del Tribunal Supremo de Estados Unidos vaya a decir otra cosa que lo que se dijo en los casos insulares y yo no creo que vaya a determinar que la cláusula de ciudadanía de la enmienda 14 aplica en los territorios.
De modo que esto tendría un efecto muy perjudicial para los territorios y sus poblaciones especialmente para las poblaciones inmigrantes. Los más afectados serían los inmigrantes, sobre todo los que vienen de República Dominicana, de otras islas del Caribe como Haití, etcétera. Y esto, a mi juicio, lo que haría sería crear una población mucho más subordinada todavía, en términos políticos, de lo que son los residentes de los territorios en general, una minoría dentro de una minoría, porque su situación sería distinta a la situación de los niños y niñas nacidas en los estados de padres que no son ciudadanos o no son residentes permanentes. Se crearía una especie de subclase de personas sujetas a todo tipo de atropellos y todo tipo de discrímenes, porque no se les consideraría ciudadanos y ciudadanas de Estados Unidos, como actualmente lo son por virtud de una ley aprobada por el Congreso.
JUAN GONZÁLEZ: Profesor Rivera, quisiera preguntarle de otro asunto legal, de la situación de PROMESA, la Junta de Control Fiscal que se estableció hace ya diez años, en 2016, por el Congreso y el presidente Barack Obama la aprobó. Y se suponía en esos tiempos que iba a durar como cinco años, para establecer de nuevo… [gestionar] la deuda que existía en Puerto Rico. Pero ya son diez años. ¿Cuál cree usted que va a ser la situación en el futuro de PROMESA? Y, ¿la población de Puerto Rico se ha acostumbrado ya a estar controlada por una junta que no fue elegida y que básicamente está aprobada por el poder colonial?
EFRÉN RIVERA RAMOS: Déjeme decirle lo siguiente: cuando se aprobó Promesa y se creó la Junta, unas personas que vinieron de Estados Unidos de una fundación, me preguntaron que cuánto yo creía que iba a durar. Y yo les dije: “Eso va a tomar como diez años”, y no porque los problemas requirieran eso, los problemas que suponían que atendieran, sino porque me parecía que una vez se estableciera un cuerpo de esa naturaleza y comenzara a operar, la tendencia iba a ser que iba a querer extender su estadía en Puerto Rico y continuar ejerciendo su poder. Y eso es lo que ha sucedido. Desafortunadamente, me parece que el fin de la Junta no está cercano. La ley PROMESA dice que la Junta puede cesar sus operaciones cuando Puerto Rico logre aprobar cuatro presupuestos balanceados, consecutivos, y pueda tener acceso razonable a los mercados financieros. Nada de eso está realmente pasando, apenas se ha aprobado un presupuesto que se podría considerar balanceado. Pero me parece que lo que la Junta está demostrando es que tiene el interés de permanecer todavía más tiempo en Puerto Rico.
Desafortunadamente, esa situación parece haberse normalizado entre algunos sectores que ven la Junta como algo, bueno, que hay que aceptar porque está ahí. Sin embargo, también ha habido una creciente crítica a la Junta de parte de diversos sectores, incluso sectores que antes la favorecieron. Así que me parece que está habiendo esta compleja dinámica de gente que se ha acostumbrado, pero también un sector creciente de la población, de los líderes políticos, etcétera, que están criticando la Junta y que creen que ya es tiempo de que cierre sus operaciones. A mí me parece que va a seguir operando durante algún tiempo y eso para detrimento de Puerto Rico, por dos razones fundamentales: una, porque la Junta, la creación de la Junta, significó un retroceso enorme en la capacidad de autogobierno del pueblo de Puerto Rico, en la medida en que eso hubiera existido en algún momento, ¿verdad? Fue una profundización del régimen colonial en Puerto Rico por parte de Estados Unidos, que básicamente se hizo cargo de los asuntos económicos y fiscales del país, dejando de lado a los funcionarios electos del pueblo de Puerto Rico.
Y en segundo lugar, en relación con eso, me parece que es preocupante lo que usted señala de que eso haya tenido el efecto de que ciertos sectores de la población se hayan acostumbrado aún más a que sean otros, y desde Estados Unidos, los que tomen las decisiones fundamentales en Puerto Rico. Digo, eso ha sido así desde 1898, no nos engañemos. Y ha habido periodos de mayor o menor flexibilidad en cuanto a qué se le permite a Puerto Rico decidir y que no. Pero este desarrollo del 2016, la creación de la Junta, este ente no electo por los puertorriqueños, me parece que ha sido una de las instancias más dramáticas del ejercicio del poder colonial de Estados Unidos sobre Puerto Rico. Así que ese es el primer problema.
El segundo problema es que Puerto Rico tiene serios problemas económicos, no fiscales, sino económicos, de desarrollo económico, y la Junta no ha hecho nada para atender ese serio problema, que es lo que está a la raíz de muchos de los problemas económicos, sociales y políticos de Puerto Rico.
AMY GOODMAN: Profesor Rivera, quiero traer a esta conversación al cineasta Juan Carlos Dávila. Juan Carlos, queremos hablar con usted sobre el cambio climático, los pescadores y el documental que realizó. Pero antes, usted ha estado cubriendo la resistencia contra la Ley PROMESA durante años, y quiero que veamos un video sobre esa resistencia, que es el foco de su documental anterior llamado “Simulacros de liberación”. Este es Scott Barbés en las calles de San Juan.
SCOTT BARBÉS: Exigimos derogación y disolución de la Junta de Control Fiscal. Exigimos la derogación inmediata de la Ley PROMESA. Exigimos que el Congreso de los Estados Unidos asuma la deuda pública, porque ellos reiteradamente nos han dicho que nosotros no tenemos ninguna soberanía, que ellos nos invadieron y que aquí se hace lo que ellos digan. ¡Pues la deuda es del gringo! ¡La deuda es del Congreso, y que la asuma! Y hoy en la calle ustedes tienen que decirles que esa deuda la tienen que eliminar [o asumir], y que en Puerto Rico es la hora de la descolonización.
AMY GOODMAN: Y en este otro extracto de “Simulacros de liberación”, escuchamos a Jocelyn Velázquez.
JOCELYN VELÁZQUEZ: El Sr. Carlos García, una de estas tantas personas que han estado entrando y saliendo del Gobierno y endeudando al país. El Sr. Carlos García fue parte del Banco Santander y bajo su mandato dentro del Banco Santander, fue parte de los que emitieron mucha de la deuda por la cual el país está hoy en día en quiebra. Peor aún, el Gobierno de Puerto Rico, en lugar de estimular una auditoría de la deuda, lo que ha hecho es encubrir a estos individuos y premiarlos.
AMY GOODMAN: Jocelyn se refiere a Carlos García, uno de los primeros miembros de la junta directiva de PROMESA. Juan Carlos, ¿puede comenzar hablando sobre esta resistencia a lo largo de los años, ahora que estamos en el décimo aniversario de la Ley PROMESA?
JUAN CARLOS DÁVILA: Sí, claro. Amy. Bueno, la resistencia a la Ley PROMESA en Puerto Rico comenzó inmediatamente Barack Obama firmó la ley en junio del 2016. Hubieron unas primeras expresiones, especialmente hubo una muy icónica en Puerto Rico, muy significativa, que fue un colectivo de arte que se llama La Puerta. Este colectivo de arte pintó, en un mural icónico de Puerto Rico, la bandera de Puerto Rico en blanco y negro, en vez de los colores que tiene azul celeste, rojo y blanco. Y a partir de ahí, esa bandera en blanco y negro se convirtió en el símbolo en contra de PROMESA. El grupo “Jornada Se Acabaron Las Promesas”, que es el grupo que vimos en los clips anteriormente, donde sale Jocelyn Velázquez y Scott Barbés, asumieron esa bandera como su símbolo de lucha principal. Y como podemos ver, esa bandera blanco y negro en Puerto Rico se ha convertido hasta el día de hoy en un símbolo de resistencia. Algunas personas la confunden con que es una bandera de resistencia de “Ricky, renuncia”, que fue cuando hubo protestas en el 2019 en contra, exigiendo la salida del gobernador Ricardo Rosselló después de un escándalo que hubo en la plataforma de Telegram. Pero realmente esa bandera de resistencia en blanco y negro se origina como un símbolo en contra de la Ley PROMESA.
El grupo “Jornada Se Acabaron Las Promesas” fue uno de los primeros grupos en Puerto Rico que aglutinó personas de distintos sectores, tanto sean de los sindicatos, grupos estudiantiles, grupos ambientalistas, para oponerse a esa Ley PROMESA. Por años fueron la vanguardia de esa lucha y ya posteriormente, cuando ocurre el escándalo de “Ricky, renuncia”, comienza a haber un poquito un cambio en la narrativa o se disipa un poco la narrativa en contra de la Ley PROMESA, porque comienzan a aparecer unos sectores en el área electoral donde comienza el Partido Independentista Puertorriqueño y el Movimiento Victoria Ciudadana comienzan a proponerse como una fuerza electoral para el país y hasta cierto punto mueven un poco la conversación de la resistencia hacia la Junta de Control Fiscal hacia que hay que sacar al partido principal que está en el poder, que es el Partido Nuevo Progresista, el llamado PNP en Puerto Rico. Eso cambia un poquito la conversación por unos años, especialmente cuando llega la pandemia. Pero ahora estamos viendo una vez más cómo la Junta de Control Fiscal y el tema de PROMESA está volviendo a estar en el frente de la conversación de la política puertorriqueña, porque sabemos que en Puerto Rico el problema principal es la condición colonial que tienen los puertorriqueños. Y no importa quién esté en el poder, hay unos límites muy enormes en poder ejercer nuestra democracia y nuestra soberanía.
AMY GOODMAN: Juan Carlos, quería hablar de su último documental para PBS, titulado “Agricultores del mar”, sobre la industria pesquera local y la isla puertorriqueña de Vieques, donde durante más de 60 años la Marina de Estados Unidos usó gran parte de la isla como campo de tiro, haciendo explotar 1,3 millones de kilogramos de municiones y bombas que contenían napalm, uranio empobrecido, plomo y otros productos químicos tóxicos. Las protestas públicas lograron que la base se cerrara en 2003. Usted ha estado informando sobre esto durante años. Ha sido maravilloso ver este mes en PBS su película “Agricultores del mar”, la cual se centra en cómo el acceso a la pesca está cambiando debido tanto a los impactos de la contaminación como al cambio climático. Este es un extracto.
PEDRO A. ZENÓN: Yo no te puedo decir que es mala la pesca de langosta pero, en comparación con años atrás, la disminución ha sido bastante. Son muchas las cosas que pueden atribuirle a eso, ¿verdad? La realidad del asunto es que todos los años esto cambia. Los arrecifes ya no están como antes. Hay arrecifes que tú encuentras que no hay ningún tipo de vida marina. No hay esponjas. De hecho, ya hay muchos peces que antes tú podías pescar, que ya casi no los encuentras, como pasó con el carrucho. Tú casi no encuentras chapín.
NIÑA: Mira, en serio, son tortugas.
PEDRO A. ZENÓN: Estoy casi seguro que la cuestión del calentamiento global y de la contaminación ha provocado que la pesca esté más lejos de la costa. Y esto se está acelerando mucho. Tenemos que buscar la manera de por lo menos tratar de frenarlo lo más posible.
AMY GOODMAN: Y esta es la pescadora Cecilia Morales, hablando en el documental “Agricultores del mar”.
CECILIA MORALES: Uno viene aquí y a uno se le olvida tanto problema tú tengas, se te olvida. Esto es como una terapia, el pescar.
Bueno, empecé a pescar porque éramos tanta familia. Y para ese tiempo pues eran escasas las comidas y mi papá pues a todos nosotros, hembras y varones, nos llevaba a pescar para tener la familia comida, ¿sabes? Eramos once.
Un día de estos el rollo se va ir…
Antes se pescaba mucho. De poco tiempo para acá, desde que están pasando los huracanes, estas calores, frío, para mí eso está afectando la pesca.
Si el agua está muy caliente, el pez va a buscar profundidad para poder sobrevivir.
JUAN GONZÁLEZ: Juan Carlos Dávila, los problemas de la pesca en Vieques, obviamente, no solamente son el resultado del cambio climático, sino también de la contaminación que resultó de tantos años de bombardeos por parte de las fuerzas militares de Estados Unidos. ¿Nos puede hablar un poco de qué ha hecho Estados Unidos para eliminar la contaminación?
JUAN CARLOS DÁVILA: Pues mira, Juan, Estados Unidos realmente ha hecho muy poco para eliminar la contaminación que hay en el pueblo de Vieques, tanto en tierra como en el agua. Principalmente en tierra lo que ellos han hecho es que las agencias federales y las compañías que ellos subcontratan… Porque, realmente, pues también aquí hay que ver que hay un negocio detrás de esta limpieza, que no es una limpieza que se está haciendo de mano a mano con los viequenses, sino es una limpieza que se está subcontratando, y que el Gobierno de Estados Unidos y las agencias federales no están tampoco invirtiendo el dinero suficiente. Pero principalmente lo que están haciendo es recoger las bombas que ven en la superficie, en tierra, o sea, las que son muy palpables de ver si caminas por la tierra. Las juntan todas en un área según las van recogiendo y ahí las explotan.
Y entonces esto está también creando un problema, que los viequenses dicen que la contaminación que había antes continúa, porque muchas de esas bombas que ellos explotan están aún vivas. Así que cuando hacen lo que llaman los viequenses “la quema”, estos contaminantes vuelven y suben hacia hacia el aire y siguen contaminando a los viequenses, lo que sigue creando el problema. Hay también unas bombas semienterradas en la tierra que ellos no hacen el esfuerzo por levantarlas, por sacarlas de allí, por distintas razones. Pero uno puede también, en la zona que era de bombardeo, palpar bombas semienterradas que no necesariamente se sabe incluso qué tan grande podrían ser, si es un proyectil de tres pies, o es un proyectil de diez pies. Así que continúa ese problema.
También, la naturaleza y la tierra cambian constantemente. Así que en cualquier momento pueden aparecer bombas donde no las había, porque eran tantas, eran miles y miles las que tiraron allí, así que pueden limpiar en un área durante un tiempo, pero como quiera, luego, por los cambios climatológicos y demás, podría volver a aparecer una bomba ahí. Pero, hablando y yendo a la parte de la pesca, hay miles y miles de bombas en el agua, miles de bombas en el mar. Y si uno nada alrededor de lo que fue la zona de tiro, la zona de bombardeo de la Marina, uno puede estar nadando en un área muy pequeña y ver en cualquier lado que uno mira, debajo del agua, puede palpar una bomba. Y estas bombas, te digo Juan, pueden ser balas, como proyectiles que pueden medir como tres pies hasta bombas de diez pies. Incluso, los pescadores viequenses han visto bombas que pueden ser de 20 a 40 pies enterradas en el mar. Y estas sí que no se están tocando, estas sí que no se están removiendo. Y esto, obviamente esto ya ha sido demostrado que sueltan unos contaminantes y está afectando la cadena alimenticia.
Los viequenses son muy cuidadosos incluso en el pez que comen, porque ya ha sido evidenciado los altos niveles de mercurio y otros carcinógenos que puede haber en la pesca local. Pero en ese caso, los viequenses tratan de consumir peces migratorios, o sea, peces como son las colirrubias, las langostas, que no necesariamente son peces o especies que están siempre en el mismo lugar, en el mismo arrecife, sino que vienen de otros lados, entonces esas son las más seguras para comer. Otras cosas como otros pescados que se mantienen en el área, pues ellos tienen un poco más cuidado de consumirlos constantemente. Obviamente, pues ya de por sí está este problema que se agrava con el cambio climático, porque ya de por sí, pues hay una pesca que no se consume o se trata de consumir de forma limitada por la contaminación que existe. Pero sin embargo esta otra pesca migratoria que pasa por Vieques y que corre la región del Caribe, pues cada vez la encuentran más o tienen que ir a otros lugares porque están, particularmente después del huracán María, y como dice uno de los pescadores en el documental, los suelos en Vieques cambiaron y donde conseguían la pesca en algún momento cambia. Claro, la naturaleza cambia y continúa y siempre se va moviendo, pero no a los niveles que se está viendo ahora y lo más lejos que tienen que ir los pescadores aún más.
JUAN GONZÁLEZ: Y el Gobierno de Puerto Rico, bajo la gobernadora Jenniffer González, ¿qué ha hecho para defender los derechos de los viequenses y la limpieza, no solamente de la isla, sino de las aguas a través de la isla?
JUAN CARLOS DÁVILA: Realmente no hay ningún interés de parte de la gobernadora de Puerto Rico en eso. No la he escuchado pronunciarse en torno a la contaminación de Vieques. Incluso ella está haciendo lo opuesto, ella está tratando de volver a traer prácticas militares hasta cierto punto en Vieques… Perdón, ella está tratando de traer nuevamente la presencia militar a Puerto Rico, como fue antes. Por ejemplo, en Puerto Rico estamos viendo ahora lo que pasó con el secuestro que hubo del presidente Nicolás Maduro en Venezuela, lo que está tratando de gestionar Marco Rubio en Cuba, toda esa política externa que está tratando de ejercer la Administración de Donald Trump en el Caribe y en Latinoamérica se está trabajando desde Puerto Rico y la gobernadora de Puerto Rico, Jeniffer González, le da la bienvenida a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para que realmente pues lleven a cabo su plan imperial en la región. Así que ella realmente está muy a favor de las Fuerzas Armadas, no ha problematizado en ningún momento la contaminación que existe en Vieques. Así que la gobernadora que tenemos no es una persona que podría ni siquiera trabajar el tema. No creo que lo entienda, no creo que necesariamente le importe. Ya que ella se define con ideales similares a los de los republicanos en Estados Unidos, incentiva que haya más presencia militar en Puerto Rico. Así que por ende esto no es algo que está en sus prioridades.
AMY GOODMAN: El secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el general de la Fuerza Aérea Dan Kane, jefe del Estado Mayor Conjunto, estuvieron en Puerto Rico en septiembre en una visita inesperada en un momento en que el Gobierno de Trump intensifica sus operaciones militares en el Caribe y América Latina, y sus ataques contra embarcaciones a las que acusa, sin presentar pruebas, de transportar drogas. Su visita se produjo cuando cientos de marines estadounidenses fueron desplegados en Puerto Rico para lo que los funcionarios de Trump dijeron que era un ejercicio de entrenamiento, una medida ampliamente condenada en la isla.
Hegseth dijo en un video publicado en X que los infantes de marina desplegados estaban “en la primera línea de defensa de la patria estadounidense”. Este es un video del secretario Hegseth dirigiéndose a los miembros del servicio de Estados Unidos frente a un avión de la Marina de Estados Unidos desplegado en la Base Muñiz de la Guardia Nacional Aérea de Puerto Rico, cerca de San Juan.
SECRETARIO DE DEFENSA, PETE HEGSETH: La razón por la que me gusta tanto el nombre Departamento de Guerra no es porque ame la guerra. No la amo, y ustedes tampoco. Me gusta el nombre porque busco y amo la paz, y quienes aman y anhelan la paz deben prepararse para la guerra. Estamos en el departamento de la paz a través de la fuerza. Otras personas se asegurarán de que las relaciones diplomáticas se desarrollen tal como deben, y nuestro comandante en jefe se ocupa de eso. Es un presidente de paz, pero nos ha pedido a mí y al general Kane, el jefe del Estado Mayor Conjunto, que también está aquí hoy, que nos aseguremos de que tengamos el ejército más preparado y más capaz que el mundo haya visto.
AMY GOODMAN: Ese era el secretario Hegseth en su visita a Puerto Rico en septiembre. ¿Cuál es la importancia de esto, Juan Carlos?
JUAN CARLOS DÁVILA: Bueno, el significado de esto es que podemos ver cómo, una vez más, Puerto Rico es una colonia que sirve a los intereses sucios del Departamento de Defensa, “Departamento de Guerra” de ahora de los Estados Unidos, cómo Puerto Rico es un lugar para ejercer esa política exterior y buscar el control de América Latina y el Caribe. Y yo creo que esto conecta muy bien también a lo que está pasando ahora mismo con lo de la ciudadanía, porque ya que la Administración de Trump perdió en el Tribunal Supremo lo que querían lograr con eliminar la ciudadanía por nacimiento y están buscando a Puerto Rico ahora como un lugar para llevar a cabo esa plataforma, esa idea de Donald Trump. Y es porque ahora mismo Puerto Rico tiene mucha migración haitiana, mucha migración de República Dominicana y otros países, y hemos visto un aumento de redadas de ICE en Puerto Rico y mucha represión contra los hermanos dominicanos y los hermanos haitianos en Puerto Rico.
Así que vemos cómo Puerto Rico se utiliza realmente para oprimir a las comunidades del Caribe y las comunidades de Latinoamérica que están más cercanas al Caribe. Ejercer control sobre esos países. Y lo ves con el aparato militar, como lo está trabajando Hegseth, pero igualmente lo ves también ahora con esto de la ciudadanía. Así que esas cosas no están desconectadas. Yo entiendo que es un esfuerzo de Estados Unidos en mantener un control en la región y Puerto Rico sigue siendo ese punto estratégico importante. Mucha gente en algún momento habló de que Puerto Rico, por las nuevas tecnologías que existen de drones y demás, no necesariamente Puerto Rico está en una posición estratégica militarmente para los Estados Unidos, o geopolíticamente. Pero ahora mismo, con la Administración de Donald Trump, podemos ver específicamente la importancia que tiene Puerto Rico estratégico, militar y geopolítico para el Gobierno de los Estados Unidos.-
AMY GOODMAN: Terminemos con su nuevo largometraje documental “Zenón y la flotilla rebelde”, que se estrenará en el Black Star Film Festival de Filadelfia. ¿Es el 7 de agosto?
JUAN CARLOS: Sí, agosto 7.
AMY GOODMAN: Háblenos de quién es Zenón y qué es la flotilla rebelde.
JUAN CARLOS DÁVILA: Zenón en muchas cosas, Carlos “Taso” Zenón es muchas cosas. Así que por eso fue que, primero que nada, hicimos un documental de él, porque hay muchas cosas de lo que significa para Puerto Rico y la lucha de Puerto Rico. Zenón fue un pescador. Zenón fue un entrenador de boxeo, Zenón fue un ambientalista, fue un luchador por la libertad. Fue el presidente de la Asociación de Pescadores de Vieques. Pero en general, Carlos “Taso” Zenón, o principalmente, Carlos “Taso” Zenón es conocido porque, en el 1978, los pescadores de Vieques decidieron lanzarse a la mar para detener los bombardeos de la Marina de Guerra de los Estados Unidos.
La Marina de Guerra de los Estados Unidos, para el 6 de febrero de 1978, anunció, junto con las fuerzas de la OTAN, que iban a realizar una serie de entrenamientos en Vieques por 24 horas, siete días a la semana, por 28 días, si no me equivoco. Así que básicamente por un mes, iban a estar cerradas las aguas de Vieques porque iban a estar practicando desembarcos, artillería pesada, distintas prácticas de bombardeo. O sea que por casi un mes los pescadores no iban a tener acceso a su mar. Y los pescadores, liderados por Carlos “Taso” Zenón, deciden organizarse para salir con sus lanchas, o sea, con las lanchas rebeldes para detener los bombardeos de la Marina y detener las prácticas ese día. Lo lograron hacer el 6 de febrero de 1978, lo cual es una fecha muy importante para los viequenses. Y de ahí en adelante comenzó un movimiento de los pescadores en Vieques. Y entre 1978 y 1983 detuvieron las maniobras de la Marina de Guerra de los Estados Unidos en 38 ocasiones. Y esto fue llevando los botes a la mar y colocándose como escudos humanos y escudos de lanchas entre medio de los barcos y la zona de tiro para entorpecer las prácticas militares y que no se pudieran llevar a cabo.
Eventualmente, pues como pasa muchas veces, el movimiento de los pescadores tuvo una merma, pero ya entonces cuando ocurre la muerte de David Sanes en 1999, se vuelve a reavivar la lucha en Vieques y ahí es cuando cientos de puertorriqueños y cientos de Viequenses deciden entrar a la zona de tiro, a la zona de bombardeo de la Marina, y ocuparla por más de un año y eventualmente provocar la salida de la Marina en el 2003. Pero fue por esa gesta que iniciaron los pescadores en 1978 que pudimos imaginar… las personas de Vieques pudieron imaginar que era posible enfrentarse al aparato militar más grande del mundo, que es el Ejército de los Estados Unidos.
Y Carlos Zenón tuvo una vida muy larga, una vida muy plena. También fue un líder muy importante durante la lucha del 99 y 2003, siendo el líder del campamento Monte David, el primer campamento de resistencia que se estableció en el área de bombardeo.
AMY GOODMAN: Juan Carlos Dávila, cineasta, periodista y activista puertorriqueño. Su última película, que se estrenará en el Festival de Cine BlackStar de Filadelfia, se llama “Zenón y la flotilla rebelde”. Su más reciente documental para el programa Voces en PBS se titula “Agricultores del mar” y analiza el tema de la seguridad alimentaria y cómo el cambio climático está afectando la pesca en Vieques, Puerto Rico. Su película anterior sobre la Ley PROMESA y la resistencia local en Puerto Rico se titula “Simulacros de liberación”.
También queremos agradecer a Efrén Rivera Ramos, profesor y exdecano de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, autor de “La construcción legal de la identidad: el legado judicial y social del colonialismo estadounidense en Puerto Rico”. Para ver nuestra entrevista en inglés, visite democracynow.org. Soy Amy Goodman, con Juan González, para Democracy Now!







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