
Crecen los llamados a cerrar la cárcel del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) conocida como el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, que se encuentra en el sur de Texas, donde estuvieron detenidos Liam Tadeo, de 5 años de edad, y su padre, Víctor Martínez Nieto, antes de ser deportados a México. El abogado de la familia afirma que fueron detenidos la semana pasada, cuando iban de camino a una práctica de fútbol en Austin y que Nieto rogó a los oficiales que dejaran ir a su hijo y se lo entregaran a la madre, a lo que el ICE se habría negado. El arresto ocurrió pocos días antes del día en que Liam tenía que comenzar el jardín de infantes.
Nos acompaña el congresista demócrata por Texas Joaquín Castro, quien intentó visitar a Liam y a su padre en Dilley, pero el ICE rechazó el pedido. El mes pasado, un grupo de más de 110 miembros demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos liderado por Castro hizo un llamamiento a nivel nacional a poner fin a la detención de familias y cerrar Dilley. “Hay niños de tan solo 2 meses de edad que han estado en esa prisión”, señala Castro. “Y por cada niño que meten allí, por cada mujer, por cada persona, hay inversionistas estadounidenses que están ganando dinero con su encarcelamiento”.
Castro enfatiza que los niños no deberían permanecer en centros de detención por más de 20 días. “He visto niños que estuvieron allí tres meses, siete meses, diez meses. De modo que se trata de una situación realmente abusiva, que traumatiza a muchos niños”.
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