Varios reportes indican que el presidente Trump estaría considerando la posibilidad de lanzar más ataques en el estrecho de Ormuz para impedir que Irán recupere su capacidad para atacar buques. Esto se produce al tiempo que los Emiratos Árabes Unidos anunciaron que el lunes interceptaron un dron iraní sobre sus aguas, luego de que, por primera vez en un mes, Estados Unidos e Irán intercambiaran ataques durante el fin de semana.
Mientras tanto, correos electrónicos recientemente publicados revelan que funcionarios de inmigración estadounidenses colaboraron con Teherán para deportar a más de 100 iraníes en tres vuelos entre septiembre de 2025 y enero de 2026, a pesar del aumento de las tensiones entre ambos países.
Por su parte, los iraníes se enfrentan a una grave situación económica, con una inflación galopante de los precios de los alimentos y una moneda en caída libre. Por ejemplo, el aceite vegetal en Irán costaba el mes pasado un 383% más que hace un año. El precio de los huevos subió un 294%, el del pollo un 177% y el de la carne roja un 148%. En declaraciones al periódico The Guardian, un ingeniero biomédico afirmó: “Para una parte de la población, la cuestión ya no es comprar una casa o un automóvil; la cuestión es prescindir de la carne, reducir la calidad de los alimentos, posponer los tratamientos médicos y sobrevivir hasta fin de mes”. Estas fueron las palabras expresadas por Ali Ghroubi, un empresario local.
Ali Ghroubi: “Yo mismo soy empresario. Las cosas son difíciles en estas circunstancias. Hacer negocios se ha vuelto más complicado, y lo será aún más si estalla otra guerra. Al fin y al cabo, esto es un campo de batalla. Disculpe, esto no es una reunión amistosa ni una fiesta. Todo el mundo se ve envuelto en esto, incluido yo, como empresario”.