
Un denunciante federal anónimo está advirtiendo que el nuevo sistema que quiere implementar el Gobierno de Trump para manejar los votos emitidos por correo a través del Servicio Postal de Estados Unidos no ha sido probado en la práctica, tiene defectos estructurales y es probable que conduzca a un “fracaso catastrófico” si se implementa de cara a las elecciones de mitad de período, que tendrán lugar en noviembre. En marzo de este año, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que instruye a su Gobierno a crear listas a nivel federal de personas con ciudadanía estadounidense y negar la entrega de papeletas para votar por correo a quienes no están en esas listas. Existe una impugnación judicial a la legalidad de la orden ejecutiva de Trump.
Las nuevas restricciones impuestas por la orden ejecutiva para el voto postal, así como el sistema de software creado apresuradamente para poder implementarla, “crean esta potencialidad de un fracaso grave y catastrófico”, sostiene David Kligerman, de la organización Whistleblower Aid, que representa al denunciante del servicio postal.
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